La selección argentina mantiene una rica e histórica rivalidad frente a las neerlandesas, consideradas la gran potencia mundial del hockey sobre césped. Ambos seleccionados protagonizaron partidos memorables a lo largo de las décadas, cruzándose en reiteradas ocasiones en las instancias decisivas de la Copa del Mundo.
El primer antecedente mundialista en una final se remonta a la edición inaugural disputada en 1964. En aquella oportunidad, el equipo europeo se impuso con un ajustado 1-0, marcando el inicio de una rivalidad histórica que tardaría 28 años en tener su esperada revancha albiceleste.
La gloria máxima para la Argentina llegó en la final del Mundial de Perth 2002, donde Las Leonas conquistaron su primer título mundial. Tras igualar 1-1durante el tiempo reglamentario con un tanto decisivo, el conjunto nacional se impuso por cuatro a tres en la dramática tanda de penales australianos.
El segundo campeonato mundial de la historia argentina se concretó en Rosario dos mil diez, tras vencer por tres a uno a Países Bajos en un partido inolvidable. En aquella jornada, las albicelestes sacaron una ventaja de dos goles en el marcador y resistieron con carácter hasta el pitazo final, mientras que el último antecedente en finales se registró en dos mil veintidós con victoria europea.
La selección argentina mantiene una rica e histórica rivalidad frente a las neerlandesas, consideradas la gran potencia mundial del hockey sobre césped. Ambos seleccionados protagonizaron partidos memorables a lo largo de las décadas, cruzándose en reiteradas ocasiones en las instancias decisivas de la Copa del Mundo.
El primer antecedente mundialista en una final se remonta a la edición inaugural disputada en 1964. En aquella oportunidad, el equipo europeo se impuso con un ajustado 1-0, marcando el inicio de una rivalidad histórica que tardaría 28 años en tener su esperada revancha albiceleste.
La gloria máxima para la Argentina llegó en la final del Mundial de Perth 2002, donde Las Leonas conquistaron su primer título mundial. Tras igualar 1-1durante el tiempo reglamentario con un tanto decisivo, el conjunto nacional se impuso por cuatro a tres en la dramática tanda de penales australianos.
El segundo campeonato mundial de la historia argentina se concretó en Rosario dos mil diez, tras vencer por tres a uno a Países Bajos en un partido inolvidable. En aquella jornada, las albicelestes sacaron una ventaja de dos goles en el marcador y resistieron con carácter hasta el pitazo final, mientras que el último antecedente en finales se registró en dos mil veintidós con victoria europea.