Vecinos de Usina temen perder servicios por el avance del mar

Vecinos del barrio Usina, en la costa de Kilómetro 5, cuestionó la falta de soluciones definitivas ante el deterioro que provoca el mar y aseguró que el sector se encuentra a aproximadamente un metro y medio de que queden expuestas las cañerías de los servicios. Vecinos del barrio Usina, en la costa de Kilómetro 5, cuestionó la falta de soluciones definitivas ante el deterioro que provoca el mar y aseguró que el sector se encuentra a aproximadamente un metro y medio de que queden expuestas las cañerías de los servicios. Vecinos del barrio Usina, en la costa de Kilómetro 5, cuestionó la falta de soluciones definitivas ante el deterioro que provoca el mar y aseguró que el sector se encuentra a aproximadamente un metro y medio de que queden expuestas las cañerías de los servicios.

02 SEP 2026 - 13:10 | Actualizado 02 SEP 2026 - 13:15

Los vecinos reclaman el enrocado que, aseguran, les fue prometido y advierten que una nueva marejada podría comprometer el ingreso de ambulancias, Bomberos y Policía. Además volvieron a manifestar su preocupación por el avance de la erosión costera y el deterioro de la calle de acceso a uno de los sectores históricos de Comodoro Rivadavia. Advierten que las soluciones implementadas hasta el momento fueron transitorias y que una nueva marejada podría profundizar una situación que consideran crítica.

Aníbal Roberts, vecino del lugar, explicó que el problema se arrastra desde hace mucho tiempo y cuestionó que las intervenciones realizadas se hayan limitado principalmente a colocar relleno. “Hace muchísimos años que venimos con esta problemática. Ya tuvimos varias marejadas y las soluciones son relleno y más relleno”, cuestionó.

Según denunció, parte del material utilizado no sería adecuado para contener la erosión. “No te traen relleno compacto sino que solamente traen basura”, afirmó. Roberts aseguró que luego de una de las marejadas más importantes recibieron el compromiso de avanzar con una defensa mediante grandes rocas.

Recordó que funcionarios de Infraestructura se acercaron al sector e informaron que se realizaría un enrocado utilizando recursos municipales, tanto para el traslado como para la colocación del material. “La última vez, después de la gran marejada, se acercaron y nos prometieron un enrocado. Me dijo que eran rocas más grandes que una camioneta y que las iban a traer con camiones”, relató. El vecino aseguró que volvió a comunicarse el 19 de agosto y recibió como respuesta que el compromiso continuaba vigente. Sin embargo, sostuvo que hasta el momento no observaron avances. “Hasta la fecha no tenemos ni siquiera un camión que venga a arreglar un poquito”, lamentó. “Estamos a un metro y medio de que empiecen a aparecer los caños”.

La preocupación se incrementó debido al deterioro de la calle Arenales que bordea la costa. Los residentes en el lugar señalaron que el camión recolector de residuos ya no ingresa normalmente ante el riesgo de que el terreno pueda ceder hacia la playa. Actualmente, una camioneta retira las bolsas y posteriormente las traslada hasta el camión.



Y explicaron que el mayor temor está relacionado con los servicios esenciales. “El problema grave, grave es que los servicios pasan por acá. Estamos más o menos a un metro y medio de que empiecen a aparecer los caños”, advirtió. Por el sector pasan instalaciones de agua, energía eléctrica y cloacas. Los vecinos temen que una nueva pérdida de terreno pueda afectar esas redes y, al mismo tiempo, terminar de comprometer el único ingreso disponible.

Los residentes en éste crítico sector plantearon que una eventual interrupción del acceso podría tener consecuencias especialmente graves frente a una emergencia. “Puede ocurrir cualquier cosa: peligro de muerte, una enfermedad, incendios, robo. No va a poder entrar un patrullero, no va a poder entrar la Policía, no va a poder entrar el camión de los Bomberos. ¿Y qué vamos a hacer nosotros?”, cuestionó.

En ese sentido, expresó el malestar acumulado entre los habitantes del sector y aseguró que sienten que no reciben respuestas acordes con la gravedad del problema. “¿Quién se va a hacer cargo de esta situación si hay un riesgo de muerte o hay algún fallecido? Entre los vecinos hablamos y para nosotros ya es un abandono”, sostuvo.

Cuestionamiento por el relleno

Aníbal Roberts también cuestionó intervenciones realizadas en otros puntos de la costa y aseguró que se depositaron materiales con residuos para efectuar rellenos. En particular, mencionó trabajos realizados cerca de la antigua Usina. “De Servicios Viales de Zona Norte hace un mes tiraron acá cerquita, frente a la usina, montañas de tierra con basura, con mucha basura, para rellenar”, denunció. El vecino afirmó que había planteado previamente su preocupación y cuestionó que se utilicen ese tipo de materiales en un área costera. También recordó una intervención anterior que, según aseguró, no soportó el impacto de una posterior marejada.

“Hicieron toda una defensa, una obra grande, pero mal hecha, que duró una semana hasta la primera marejada, que se llevó todo lo que habían metido”, expresó. “No pretendemos un megapaseo”, advirtió.

Los vecinos sostienen que no reclaman una intervención urbanística de grandes dimensiones, sino una defensa que permita contener la erosión y preservar tanto el acceso como los servicios. “Creo que un enrocado es algo simple de hacer, que lo podrían hacer sin grandes costos y funcionaría”, consideró el vecino. Finalmente, remarcó el valor histórico del sector y contrastó esa condición con el estado actual de la infraestructura. “Es el barrio más antiguo de la ciudad. Yo hace 12 años que vivo acá, pero este barrio tiene 120 años. No pretendemos un megapaseo como el que hicieron en el centro. Simplemente algo que proteja de la erosión”, concluyó.

Mientras esperan respuestas, los vecinos mantienen el reclamo por una intervención urgente y definitiva. El temor es que una nueva marejada no solamente continúe llevándose parte de la costa, sino que termine afectando los servicios impactando de éste modo en sus viviendas.


02 SEP 2026 - 13:10

Los vecinos reclaman el enrocado que, aseguran, les fue prometido y advierten que una nueva marejada podría comprometer el ingreso de ambulancias, Bomberos y Policía. Además volvieron a manifestar su preocupación por el avance de la erosión costera y el deterioro de la calle de acceso a uno de los sectores históricos de Comodoro Rivadavia. Advierten que las soluciones implementadas hasta el momento fueron transitorias y que una nueva marejada podría profundizar una situación que consideran crítica.

Aníbal Roberts, vecino del lugar, explicó que el problema se arrastra desde hace mucho tiempo y cuestionó que las intervenciones realizadas se hayan limitado principalmente a colocar relleno. “Hace muchísimos años que venimos con esta problemática. Ya tuvimos varias marejadas y las soluciones son relleno y más relleno”, cuestionó.

Según denunció, parte del material utilizado no sería adecuado para contener la erosión. “No te traen relleno compacto sino que solamente traen basura”, afirmó. Roberts aseguró que luego de una de las marejadas más importantes recibieron el compromiso de avanzar con una defensa mediante grandes rocas.

Recordó que funcionarios de Infraestructura se acercaron al sector e informaron que se realizaría un enrocado utilizando recursos municipales, tanto para el traslado como para la colocación del material. “La última vez, después de la gran marejada, se acercaron y nos prometieron un enrocado. Me dijo que eran rocas más grandes que una camioneta y que las iban a traer con camiones”, relató. El vecino aseguró que volvió a comunicarse el 19 de agosto y recibió como respuesta que el compromiso continuaba vigente. Sin embargo, sostuvo que hasta el momento no observaron avances. “Hasta la fecha no tenemos ni siquiera un camión que venga a arreglar un poquito”, lamentó. “Estamos a un metro y medio de que empiecen a aparecer los caños”.

La preocupación se incrementó debido al deterioro de la calle Arenales que bordea la costa. Los residentes en el lugar señalaron que el camión recolector de residuos ya no ingresa normalmente ante el riesgo de que el terreno pueda ceder hacia la playa. Actualmente, una camioneta retira las bolsas y posteriormente las traslada hasta el camión.



Y explicaron que el mayor temor está relacionado con los servicios esenciales. “El problema grave, grave es que los servicios pasan por acá. Estamos más o menos a un metro y medio de que empiecen a aparecer los caños”, advirtió. Por el sector pasan instalaciones de agua, energía eléctrica y cloacas. Los vecinos temen que una nueva pérdida de terreno pueda afectar esas redes y, al mismo tiempo, terminar de comprometer el único ingreso disponible.

Los residentes en éste crítico sector plantearon que una eventual interrupción del acceso podría tener consecuencias especialmente graves frente a una emergencia. “Puede ocurrir cualquier cosa: peligro de muerte, una enfermedad, incendios, robo. No va a poder entrar un patrullero, no va a poder entrar la Policía, no va a poder entrar el camión de los Bomberos. ¿Y qué vamos a hacer nosotros?”, cuestionó.

En ese sentido, expresó el malestar acumulado entre los habitantes del sector y aseguró que sienten que no reciben respuestas acordes con la gravedad del problema. “¿Quién se va a hacer cargo de esta situación si hay un riesgo de muerte o hay algún fallecido? Entre los vecinos hablamos y para nosotros ya es un abandono”, sostuvo.

Cuestionamiento por el relleno

Aníbal Roberts también cuestionó intervenciones realizadas en otros puntos de la costa y aseguró que se depositaron materiales con residuos para efectuar rellenos. En particular, mencionó trabajos realizados cerca de la antigua Usina. “De Servicios Viales de Zona Norte hace un mes tiraron acá cerquita, frente a la usina, montañas de tierra con basura, con mucha basura, para rellenar”, denunció. El vecino afirmó que había planteado previamente su preocupación y cuestionó que se utilicen ese tipo de materiales en un área costera. También recordó una intervención anterior que, según aseguró, no soportó el impacto de una posterior marejada.

“Hicieron toda una defensa, una obra grande, pero mal hecha, que duró una semana hasta la primera marejada, que se llevó todo lo que habían metido”, expresó. “No pretendemos un megapaseo”, advirtió.

Los vecinos sostienen que no reclaman una intervención urbanística de grandes dimensiones, sino una defensa que permita contener la erosión y preservar tanto el acceso como los servicios. “Creo que un enrocado es algo simple de hacer, que lo podrían hacer sin grandes costos y funcionaría”, consideró el vecino. Finalmente, remarcó el valor histórico del sector y contrastó esa condición con el estado actual de la infraestructura. “Es el barrio más antiguo de la ciudad. Yo hace 12 años que vivo acá, pero este barrio tiene 120 años. No pretendemos un megapaseo como el que hicieron en el centro. Simplemente algo que proteja de la erosión”, concluyó.

Mientras esperan respuestas, los vecinos mantienen el reclamo por una intervención urgente y definitiva. El temor es que una nueva marejada no solamente continúe llevándose parte de la costa, sino que termine afectando los servicios impactando de éste modo en sus viviendas.