Una empresa pesquera de Puerto Madryn proyecta incorporar 100 trabajadores para comenzar a procesar merluza de manera permanente y sostener la actividad durante todo el año. Así lo explicó en Jornada Radio el empresario pesquero Ángelo Casas, quien remarcó que la reducción de las temporadas de langostino volvió necesario buscar nuevas alternativas de producción.
“La idea es tomar 100 personas para enfocarnos en la merluza de forma permanente. O sea, todo el año merluza”, señaló Casas. Y explicó: “Cada vez las temporadas de langostinos son más cortas y tenemos unos costos fijos que nos están comiendo al año. Entonces lo que estamos buscando es una continuidad para poder trabajar todo el año”.
La convocatoria generó una respuesta muy superior a la esperada. Según contó el empresario, inicialmente la firma venía trabajando junto al municipio con una base de entre 60 y 70 personas, pero luego de publicar un flyer para ampliar la búsqueda, unas 2.900 personas cargaron sus datos para solicitar trabajo.
“Teníamos en la página 2.900 personas que se habían subido los datos y cargándose para pedir trabajo”, relató Casas. Ese mismo día comenzaron las entrevistas y, de acuerdo con su estimación, fueron entrevistadas unas 117 personas.
La empresa pretende entrevistar a la mayor cantidad posible de postulantes, tanto hombres como mujeres. “Me parece que corresponde entrevistarlos a todos”, sostuvo Casas, quien explicó que también buscan generar una estadística que permita conocer el perfil de los trabajadores disponibles.
Recuperar un oficio perdido
De los 100 puestos previstos, alrededor de 65 estarán destinados a fileteros, mientras que el resto corresponderá a tareas como empaque y peones.
Casas vinculó la iniciativa con la pérdida del oficio de filetero en Puerto Madryn y recordó la importancia que tuvo históricamente el procesamiento de merluza en la ciudad. “Acá había plantas que eran 100% merluceras, como Arengo, Alpeca y Poseidón, que eran 100% merluceras. Bueno, ya se sabe cómo terminaron”, recordó.
El empresario sostuvo que durante los últimos años buena parte del sector se volcó al langostino debido a su rentabilidad, pero esa concentración terminó reduciendo la actividad vinculada con otras especies. “La provincia vivía de la merluza, era netamente merlucera. Todos estos últimos años hemos perdido totalmente”, afirmó.
Una planta que trabaja por debajo de su capacidad
Casas también detalló la situación productiva de la empresa y el peso que tienen los costos fijos. Actualmente procesan alrededor de 1.600 toneladas de langostino al año, mientras que la capacidad instalada de la planta permitiría superar las 5.500 toneladas trabajando durante 11 meses.
“Tenemos una empresa que en el año hace más o menos 1.600 toneladas de langostinos y la realidad es que la capacidad de la planta, laburando 11 meses, andaría arriba de las 5.500 toneladas. No llegamos ni al 36% de la capacidad que tenemos”, explicó.
A eso se suman los trabajadores que permanecen durante todo el año. “Tenemos 40 tipos mensuales, entre porteros, maquinistas, pañoleros, los encargados, más 10 personas fijas de planta, más 42 que tenemos de temporada de langostinos. La realidad es que nos están pasando por arriba los costos”, señaló.
La producción de merluza estaría destinada principalmente a la exportación. “La idea es exportar, todo lo que se puede exportar. También el mercado interno se mueve”, indicó Casas, aunque aclaró que se trata de un producto con valores y estructuras de costos diferentes al langostino.
“Necesitamos trabajar tanto como la gente”
El empresario planteó además que la recuperación de la actividad requiere aprovechar los recursos disponibles en la provincia y alcanzar acuerdos que permitan procesarlos localmente.
“La provincia tiene recursos, la merluza está, la anchoa está”, afirmó, y lamentó que parte de la producción de anchoa termine siendo procesada fuera de Chubut por falta de trabajadores y acuerdos entre los actores del sector.
Sobre la incorporación de los nuevos trabajadores, Casas adelantó que la intención es comenzar la próxima semana, con capacitación incluida. Según explicó, una persona puede alcanzar un rendimiento medianamente normal en el fileteado después de unos dos meses de práctica.
Finalmente, Casas destacó la respuesta de la comunidad ante la convocatoria laboral. “Lo más importante es agradecer a la gente que se acercó, que llamó, que mandó todos los currículos. Ojalá podamos entrevistar a todos, que creo que es lo que corresponde”.
Una empresa pesquera de Puerto Madryn proyecta incorporar 100 trabajadores para comenzar a procesar merluza de manera permanente y sostener la actividad durante todo el año. Así lo explicó en Jornada Radio el empresario pesquero Ángelo Casas, quien remarcó que la reducción de las temporadas de langostino volvió necesario buscar nuevas alternativas de producción.
“La idea es tomar 100 personas para enfocarnos en la merluza de forma permanente. O sea, todo el año merluza”, señaló Casas. Y explicó: “Cada vez las temporadas de langostinos son más cortas y tenemos unos costos fijos que nos están comiendo al año. Entonces lo que estamos buscando es una continuidad para poder trabajar todo el año”.
La convocatoria generó una respuesta muy superior a la esperada. Según contó el empresario, inicialmente la firma venía trabajando junto al municipio con una base de entre 60 y 70 personas, pero luego de publicar un flyer para ampliar la búsqueda, unas 2.900 personas cargaron sus datos para solicitar trabajo.
“Teníamos en la página 2.900 personas que se habían subido los datos y cargándose para pedir trabajo”, relató Casas. Ese mismo día comenzaron las entrevistas y, de acuerdo con su estimación, fueron entrevistadas unas 117 personas.
La empresa pretende entrevistar a la mayor cantidad posible de postulantes, tanto hombres como mujeres. “Me parece que corresponde entrevistarlos a todos”, sostuvo Casas, quien explicó que también buscan generar una estadística que permita conocer el perfil de los trabajadores disponibles.
Recuperar un oficio perdido
De los 100 puestos previstos, alrededor de 65 estarán destinados a fileteros, mientras que el resto corresponderá a tareas como empaque y peones.
Casas vinculó la iniciativa con la pérdida del oficio de filetero en Puerto Madryn y recordó la importancia que tuvo históricamente el procesamiento de merluza en la ciudad. “Acá había plantas que eran 100% merluceras, como Arengo, Alpeca y Poseidón, que eran 100% merluceras. Bueno, ya se sabe cómo terminaron”, recordó.
El empresario sostuvo que durante los últimos años buena parte del sector se volcó al langostino debido a su rentabilidad, pero esa concentración terminó reduciendo la actividad vinculada con otras especies. “La provincia vivía de la merluza, era netamente merlucera. Todos estos últimos años hemos perdido totalmente”, afirmó.
Una planta que trabaja por debajo de su capacidad
Casas también detalló la situación productiva de la empresa y el peso que tienen los costos fijos. Actualmente procesan alrededor de 1.600 toneladas de langostino al año, mientras que la capacidad instalada de la planta permitiría superar las 5.500 toneladas trabajando durante 11 meses.
“Tenemos una empresa que en el año hace más o menos 1.600 toneladas de langostinos y la realidad es que la capacidad de la planta, laburando 11 meses, andaría arriba de las 5.500 toneladas. No llegamos ni al 36% de la capacidad que tenemos”, explicó.
A eso se suman los trabajadores que permanecen durante todo el año. “Tenemos 40 tipos mensuales, entre porteros, maquinistas, pañoleros, los encargados, más 10 personas fijas de planta, más 42 que tenemos de temporada de langostinos. La realidad es que nos están pasando por arriba los costos”, señaló.
La producción de merluza estaría destinada principalmente a la exportación. “La idea es exportar, todo lo que se puede exportar. También el mercado interno se mueve”, indicó Casas, aunque aclaró que se trata de un producto con valores y estructuras de costos diferentes al langostino.
“Necesitamos trabajar tanto como la gente”
El empresario planteó además que la recuperación de la actividad requiere aprovechar los recursos disponibles en la provincia y alcanzar acuerdos que permitan procesarlos localmente.
“La provincia tiene recursos, la merluza está, la anchoa está”, afirmó, y lamentó que parte de la producción de anchoa termine siendo procesada fuera de Chubut por falta de trabajadores y acuerdos entre los actores del sector.
Sobre la incorporación de los nuevos trabajadores, Casas adelantó que la intención es comenzar la próxima semana, con capacitación incluida. Según explicó, una persona puede alcanzar un rendimiento medianamente normal en el fileteado después de unos dos meses de práctica.
Finalmente, Casas destacó la respuesta de la comunidad ante la convocatoria laboral. “Lo más importante es agradecer a la gente que se acercó, que llamó, que mandó todos los currículos. Ojalá podamos entrevistar a todos, que creo que es lo que corresponde”.