Telegram y billeteras virtuales: traían droga del conurbano para vender en Madryn

Es un grupo que bajaba estupefaciente desde provincia de Buenos Aires. La distribuía desde sus casas o con delivery. Habían armado una sofisticada arquitectura de cuentas bancarias para mover la recaudación. Irán a juicio oral y público.


18 OCT 2026 - 9:59 | Actualizado 18 OCT 2026 - 11:06

Por Rolando Tobarez / Redacción Jornada

Se elevó a juicio oral y público el caso de un grupo imputado por la venta de marihuana y cocaína en Puerto Madryn. Son dos hombres y dos mujeres que usaban WhatsApp y Telegram para ofrecer las drogas, captar clientes, fijar precios y coordinar la entrega.

Con billeteras virtuales cobraban la droga y rendían cuentas a proveedores fuera de Chubut, siempre bajo seudónimos para protegerse.

El caso nació con una denuncia anónima contra un “vecino” de barrio Oeste que cada día caminaba a la misma esquina, miraba su celular, esperaba y entregaba cuando alguien llegaba. Unos 35 años, medio robusto y pelo corto. Era un tal Maximiliano Lorenzatto.

Siguieron quince semanas de vigilancia, fotos y filmaciones.

La imputación concluyó que entre el 7 de enero y el 22 de abril de 2025 Lorenzatto comerció marihuana desde su departamento de Santa Cruz al 600 para toda la ciudad del Golfo.

Fue considerado el eje local de una cadena de menudeo que se abastecía de un proveedor del oeste del conurbano bonaerense. La estructura incluía al menos a otros tres revendedores.

Cuando lo vigilaron comprobaron que tal como decía la denuncia, esperaba cerca de su casa mirando su celular. Alguien llegaba, le mostraba la transferencia hecha y Lorenzatto le daba la dosis de su bolsillo antes de regresar a su departamento. También salía al encuentro de coches estacionados que se iban rápido.

Lorenzatto solía canjear droga por servicios o bienes: así obtuvo accesorios de computadora y una moto.

Y en Telegram usaba el alias “Mari Mari” para participar en el grupo “Sustancias ilegales puerto madryn”. Su última publicación dice: “Llevo 25 a balanza a 25 mil solo por hoy”.

Sorprendidos

Vigilado, el 21 de abril de 2025 ingresó al domicilio de otro imputado, Sergio Barría Barría, en Juan B. Justo al 2100. Lorenzatto llevaba una mochila con un ladrillo marrón de más de 800 gramos de marihuana. Un allanamiento lo sorprendió dejando el paquete en la mesa del garaje, marcado por un can antinarcótico. Era una compra mayorista para que Barría sostuviera el circuito. Intentaron avisar por teléfono al resto del grupo. No pudieron.

En la casa había envoltorios de nylon con cannabis, una caja de telgopor con tallos y hojas, frascos con porros y semillas, y una balanza portátil. Un total de un kilo de droga.

Este operativo apuró otros cuatro allanamientos la madrugada del día siguiente: en casa de Lorenzatto había nylon, marihuana, una balanza de precisión y un pantalón corto verde fluorescente. Usaba esta prenda en varias ventas que se filmaron.

Flores ricas

En cuanto a Barría, Fiscalía lo acusó de vender marihuana stock propio desde su domicilio. Pactaba encuentros usando apps de mensajería y expresiones típicas del menudeo: “prensadito”, “flores”, “piedritas” y “flopys”.

En grupos de Telegram como “Puerto Madryn no duerme” y “Compra Venta Puerto Madryn” publicaba avisos: “Sólo por hoy 4g de flores ricas a 40k solo hoy ahora… me hablan” y “Cambio prensado por algo de mi agrado, ¿a quién le interese guitarra criolla o algo?”.

Sus movimientos de plata coincidían con sus chats hablando sobre “remeras”, “medias”, “flores” y “purita”. En sus cuentas detectaron la repetición de transferencias por $ 5 mil asociadas a las consultas por “piedritas”, la droga prensada.

Un chat de WhatsApp de Barría con Lorenzatto reveló una discusión por el peso prometido y culmina con la oferta del kilo acordando hora y lugar:

-Qué hacés amigo, che, me diste 34 G, los pesé ayer cuando se fueron estos muchachos, no llegaban ni a los cincuenta, te lo digo para que lo tenga en cuenta, no es una queja pero te lo digo.
-Si ayer armaste unos porros, boludo, el otro pibe estuvo armando ahí, por eso.
-Necesitaba hablar con vos, tengo un negocio ahí copado.
-Todo bien perrito, ando necesitando plata, boludo, decime que tenés plata, te llevo lo que quieras.
-Perrito, el kilo está 700.

"No sale, boludo"

La tercera imputada es Micaela de los Ángeles Álvarez. Para cerrar tratos en Telegram se hacía llamar “Activabebe”, con fotos de marihuana, comprobantes de transferencias y mensajes como “¿Te quedó paragua?”.

Lorenzatto la tenía agendada como “Mika Prima”, con operaciones de hasta $ 250 mil.

En una charla Álvarez le dice que no pudo vender la sustancia que Lorenzatto le había entregado y propone devolvérsela. Él responde que se la dará a otro revendedor:

-Mirá Maxi, no pasa nada, no vendí, sino te lo doy. No sale boludo, yo publico y no sale, no sé qué onda.
-Bueno, prima, dale, ¿cuánto tenés para pasarme?, de última yo se lo doy al otro chabón que me lo venda al toque. De última pásame trescientos gramos no más, yo lo vendo igual. Ya me quedan los últimos tres kilos y le tengo que pagar al chabón, voy a ver si dejo pagado todo. Ahora la torta es sacar trescientos y lo dejamos ahí hasta que salga la nueva movida, si no así no se puede y si vos no podés vender no me sirve, prima, me sirve que lo vendas. Pero después cuando tengas más ganas me avisás y lo hacemos de vuelta. Avisame y paso a buscar los trescientos gramos.

Según la acusación, Álvarez repartía a bordo de una moto Corven y de un Volkswagen Suran. Ambos fueron secuestrados en sus domicilios de Bordenave y España, y en Estanislao del Campo al 200.

El 12 de febrero de 2025 recibió una encomienda a su nombre con casi 400 gramos de marihuana. Las cámaras de seguridad grabaron a una persona de remera negra con logo “DC”, lentes tornasolados y gorra rosa Nike. La ropa apareció en la casa de Álvarez.

Haciendo plata

La cuarta del grupo es Yésica Politi. Según Fiscalía lideró una segunda línea dedicada a la cocaína, desde su casa de José Alberdi al 700 de Madryn.

Sus reiterados clientes iban en moto, taxi, vehículos particulares o a pie. La vigilaron operando en moto junto con Lorenzatto, su expareja.

En su vivienda había insumos para armar dosis, una balanza digital de precisión y un envoltorio de bicarbonato de sodio, usado para cortar la droga.

Sus chats la comprometen con la jerga del narcomenudeo. Junto con su novio escribió en un mensaje que ambos “están haciendo plata’.

Arquitectura financiera

La investigación detectó 366 transferencias entre billeteras virtuales y cuentas bancarias de los imputados. Álvarez fue la dueña de la arquitectura financiera más grande: manejaba 12 doce cuentas en Mercado Libre, Prex y Lemon y otras 7 en Banco del Chubut, Banco Nación, Santander Río y Naranja Digital en pesos y dólares. Demasiados instrumentos financieros con demasiada circulación económica para una mujer sin un trabajo que lo justificara.

Los horarios de las transferencias coincidieron con el momento en que el grupo vendía.

Por ejemplo, la cuenta principal de Lorenzatto en Mercado Libre tuvo ingresos sostenidos en enero, febrero, marzo y abril de 2025, especialmente en la franja horaria de 16 a 22, la de mayor actividad de comercio. Y los montos que más aparecen son cifras conocidas en la escala de precios del narcomenudeo. Giraba sus pagos al proveedor bonaerense pero ocultando la ruta del dinero para blindar al mayorista.

Al grupo leimputaron comercio de estupefacientes. Para Lorenzatto pedirán hasta 6 años de prisión efectiva ya que tiene una condena en suspenso de 6 meses por robo en Río Grande. Para Barría, hasta cinco años de prisión.
Para Álvarez hasta 5 cinco años de prisión ya que tiene una condena anterior de 3 años por robo agravado en Puerto Madryn. Y para Politi, hasta 4 años y 6 meses de prisión por el mayor daño de la cocaína sobre la salud pública.

A la pesquisa la firmaron los fiscales federales de Rawson Fernando Gélvez y su adjunto Eduardo Vega. Ahora el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia deberá ponerle fecha al debate.

Enterate de las noticias de POLICIALES a través de nuestro newsletter

Anotate para recibir las noticias más importantes de esta sección.

Te podés dar de baja en cualquier momento con un solo clic.

18 OCT 2026 - 9:59

Por Rolando Tobarez / Redacción Jornada

Se elevó a juicio oral y público el caso de un grupo imputado por la venta de marihuana y cocaína en Puerto Madryn. Son dos hombres y dos mujeres que usaban WhatsApp y Telegram para ofrecer las drogas, captar clientes, fijar precios y coordinar la entrega.

Con billeteras virtuales cobraban la droga y rendían cuentas a proveedores fuera de Chubut, siempre bajo seudónimos para protegerse.

El caso nació con una denuncia anónima contra un “vecino” de barrio Oeste que cada día caminaba a la misma esquina, miraba su celular, esperaba y entregaba cuando alguien llegaba. Unos 35 años, medio robusto y pelo corto. Era un tal Maximiliano Lorenzatto.

Siguieron quince semanas de vigilancia, fotos y filmaciones.

La imputación concluyó que entre el 7 de enero y el 22 de abril de 2025 Lorenzatto comerció marihuana desde su departamento de Santa Cruz al 600 para toda la ciudad del Golfo.

Fue considerado el eje local de una cadena de menudeo que se abastecía de un proveedor del oeste del conurbano bonaerense. La estructura incluía al menos a otros tres revendedores.

Cuando lo vigilaron comprobaron que tal como decía la denuncia, esperaba cerca de su casa mirando su celular. Alguien llegaba, le mostraba la transferencia hecha y Lorenzatto le daba la dosis de su bolsillo antes de regresar a su departamento. También salía al encuentro de coches estacionados que se iban rápido.

Lorenzatto solía canjear droga por servicios o bienes: así obtuvo accesorios de computadora y una moto.

Y en Telegram usaba el alias “Mari Mari” para participar en el grupo “Sustancias ilegales puerto madryn”. Su última publicación dice: “Llevo 25 a balanza a 25 mil solo por hoy”.

Sorprendidos

Vigilado, el 21 de abril de 2025 ingresó al domicilio de otro imputado, Sergio Barría Barría, en Juan B. Justo al 2100. Lorenzatto llevaba una mochila con un ladrillo marrón de más de 800 gramos de marihuana. Un allanamiento lo sorprendió dejando el paquete en la mesa del garaje, marcado por un can antinarcótico. Era una compra mayorista para que Barría sostuviera el circuito. Intentaron avisar por teléfono al resto del grupo. No pudieron.

En la casa había envoltorios de nylon con cannabis, una caja de telgopor con tallos y hojas, frascos con porros y semillas, y una balanza portátil. Un total de un kilo de droga.

Este operativo apuró otros cuatro allanamientos la madrugada del día siguiente: en casa de Lorenzatto había nylon, marihuana, una balanza de precisión y un pantalón corto verde fluorescente. Usaba esta prenda en varias ventas que se filmaron.

Flores ricas

En cuanto a Barría, Fiscalía lo acusó de vender marihuana stock propio desde su domicilio. Pactaba encuentros usando apps de mensajería y expresiones típicas del menudeo: “prensadito”, “flores”, “piedritas” y “flopys”.

En grupos de Telegram como “Puerto Madryn no duerme” y “Compra Venta Puerto Madryn” publicaba avisos: “Sólo por hoy 4g de flores ricas a 40k solo hoy ahora… me hablan” y “Cambio prensado por algo de mi agrado, ¿a quién le interese guitarra criolla o algo?”.

Sus movimientos de plata coincidían con sus chats hablando sobre “remeras”, “medias”, “flores” y “purita”. En sus cuentas detectaron la repetición de transferencias por $ 5 mil asociadas a las consultas por “piedritas”, la droga prensada.

Un chat de WhatsApp de Barría con Lorenzatto reveló una discusión por el peso prometido y culmina con la oferta del kilo acordando hora y lugar:

-Qué hacés amigo, che, me diste 34 G, los pesé ayer cuando se fueron estos muchachos, no llegaban ni a los cincuenta, te lo digo para que lo tenga en cuenta, no es una queja pero te lo digo.
-Si ayer armaste unos porros, boludo, el otro pibe estuvo armando ahí, por eso.
-Necesitaba hablar con vos, tengo un negocio ahí copado.
-Todo bien perrito, ando necesitando plata, boludo, decime que tenés plata, te llevo lo que quieras.
-Perrito, el kilo está 700.

"No sale, boludo"

La tercera imputada es Micaela de los Ángeles Álvarez. Para cerrar tratos en Telegram se hacía llamar “Activabebe”, con fotos de marihuana, comprobantes de transferencias y mensajes como “¿Te quedó paragua?”.

Lorenzatto la tenía agendada como “Mika Prima”, con operaciones de hasta $ 250 mil.

En una charla Álvarez le dice que no pudo vender la sustancia que Lorenzatto le había entregado y propone devolvérsela. Él responde que se la dará a otro revendedor:

-Mirá Maxi, no pasa nada, no vendí, sino te lo doy. No sale boludo, yo publico y no sale, no sé qué onda.
-Bueno, prima, dale, ¿cuánto tenés para pasarme?, de última yo se lo doy al otro chabón que me lo venda al toque. De última pásame trescientos gramos no más, yo lo vendo igual. Ya me quedan los últimos tres kilos y le tengo que pagar al chabón, voy a ver si dejo pagado todo. Ahora la torta es sacar trescientos y lo dejamos ahí hasta que salga la nueva movida, si no así no se puede y si vos no podés vender no me sirve, prima, me sirve que lo vendas. Pero después cuando tengas más ganas me avisás y lo hacemos de vuelta. Avisame y paso a buscar los trescientos gramos.

Según la acusación, Álvarez repartía a bordo de una moto Corven y de un Volkswagen Suran. Ambos fueron secuestrados en sus domicilios de Bordenave y España, y en Estanislao del Campo al 200.

El 12 de febrero de 2025 recibió una encomienda a su nombre con casi 400 gramos de marihuana. Las cámaras de seguridad grabaron a una persona de remera negra con logo “DC”, lentes tornasolados y gorra rosa Nike. La ropa apareció en la casa de Álvarez.

Haciendo plata

La cuarta del grupo es Yésica Politi. Según Fiscalía lideró una segunda línea dedicada a la cocaína, desde su casa de José Alberdi al 700 de Madryn.

Sus reiterados clientes iban en moto, taxi, vehículos particulares o a pie. La vigilaron operando en moto junto con Lorenzatto, su expareja.

En su vivienda había insumos para armar dosis, una balanza digital de precisión y un envoltorio de bicarbonato de sodio, usado para cortar la droga.

Sus chats la comprometen con la jerga del narcomenudeo. Junto con su novio escribió en un mensaje que ambos “están haciendo plata’.

Arquitectura financiera

La investigación detectó 366 transferencias entre billeteras virtuales y cuentas bancarias de los imputados. Álvarez fue la dueña de la arquitectura financiera más grande: manejaba 12 doce cuentas en Mercado Libre, Prex y Lemon y otras 7 en Banco del Chubut, Banco Nación, Santander Río y Naranja Digital en pesos y dólares. Demasiados instrumentos financieros con demasiada circulación económica para una mujer sin un trabajo que lo justificara.

Los horarios de las transferencias coincidieron con el momento en que el grupo vendía.

Por ejemplo, la cuenta principal de Lorenzatto en Mercado Libre tuvo ingresos sostenidos en enero, febrero, marzo y abril de 2025, especialmente en la franja horaria de 16 a 22, la de mayor actividad de comercio. Y los montos que más aparecen son cifras conocidas en la escala de precios del narcomenudeo. Giraba sus pagos al proveedor bonaerense pero ocultando la ruta del dinero para blindar al mayorista.

Al grupo leimputaron comercio de estupefacientes. Para Lorenzatto pedirán hasta 6 años de prisión efectiva ya que tiene una condena en suspenso de 6 meses por robo en Río Grande. Para Barría, hasta cinco años de prisión.
Para Álvarez hasta 5 cinco años de prisión ya que tiene una condena anterior de 3 años por robo agravado en Puerto Madryn. Y para Politi, hasta 4 años y 6 meses de prisión por el mayor daño de la cocaína sobre la salud pública.

A la pesquisa la firmaron los fiscales federales de Rawson Fernando Gélvez y su adjunto Eduardo Vega. Ahora el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia deberá ponerle fecha al debate.