Los jóvenes trabajaron durante meses para financiar el proyecto y concretar el viaje. Con entusiasmo, esfuerzo y muchas horas de trabajo fuera del horario escolar, estudiantes de la Escuela Provincial N° 749 de Comodoro Rivadavia se preparan para participar de una nueva edición del Desafío ECO, una competencia nacional de vehículos eléctricos que reúne a establecimientos educativos técnicos de diferentes provincias argentinas.
Sara, Santiago y Matías, alumnos de sexto año de la orientación Electromecánica, serán parte de la delegación que viajará a Junín, provincia de Buenos Aires, para representar a Chubut en una experiencia que combina conocimientos técnicos, innovación y trabajo en equipo. La particularidad de esta participación es que la escuela presentará dos vehículos. Uno fue construido desde cero, mientras que el otro corresponde al modelo utilizado el año pasado, que recibió importantes modificaciones para mejorar su rendimiento.
Los estudiantes se encuentran en la etapa final de preparación y esperan realizar las últimas pruebas antes de emprender el viaje, previsto para el 4 de noviembre.
Dos vehículos y un desafío compartido
Explicaron que el equipo trabaja intensamente para completar los últimos detalles mecánicos y de carrocería. “Estamos verdaderamente felices, aunque bastante atareados porque nos quedan solamente dos semanas. Estamos terminando los últimos preparativos y trabajando con todo en la parte mecánica”, contó.
Una de las principales novedades de este año es la incorporación de una carrocería de fibra de vidrio, diseñada para mejorar las condiciones aerodinámicas del vehículo. Para concretar esa innovación, los estudiantes de Electromecánica reciben la colaboración de compañeros de la orientación Química, quienes participan en el diseño y la fabricación de la estructura. “Queríamos implementar una carrocería de fibra de vidrio. Sabemos que es costosa, pero estamos recibiendo apoyo para poder realizarla. Los chicos y chicas de Química nos están ayudando mucho con el diseño y el armado”. La expectativa es completar ambos vehículos durante la próxima semana y realizar una prueba en el autódromo de Comodoro Rivadavia antes de viajar.
El proyecto también contempla una importante renovación del vehículo que participó en la edición anterior. Los alumnos trabajaron en la reducción del peso, el refuerzo del chasis, las modificaciones de la carrocería y la optimización del sistema de dirección. “Estamos trabajando con dos autos. Mientras un grupo está armando uno desde cero, nosotros estamos reformando completamente el del año pasado”, explicó uno de los estudiantes.
Entre los principales inconvenientes que buscaron resolver se encontraba la dificultad del vehículo para realizar determinados giros. “Alivianamos el peso, reforzamos el chasis y trabajamos bastante en la dirección, porque el auto prácticamente no doblaba el año pasado”, recordó.
El desafío no solamente estuvo relacionado con las cuestiones técnicas, sino también con la organización del equipo y la disponibilidad de herramientas. Los jóvenes explicaron que las tareas se desarrollan de manera extracurricular, por iniciativa propia y con el acompañamiento de docentes y autoridades de la institución.
“No todos los días podemos venir todos. A veces somos tres, otras veces cuatro, y tenemos que organizarnos con los tiempos y las herramientas disponibles”, señalaron.
Meses de trabajo para financiar el viaje
La preparación comenzó mucho antes del armado de los vehículos. Desde principios de año, los estudiantes impulsaron distintas actividades para reunir los fondos necesarios. Entre las iniciativas se destacaron ventas de locro y choripanes, además de trabajos de estacionamiento y otras propuestas solidarias que contaron con la colaboración de la comunidad.
Los recursos obtenidos permitieron afrontar tanto la compra de materiales como los gastos de traslado, alojamiento y alimentación. “Desde casi principios de año comenzamos a recaudar dinero. No solamente teníamos que comprar los elementos para los autos, sino también pensar en todo lo que implica el viaje”, indicaron los alumnos. El trabajo de construcción y modificación de los vehículos se intensificó durante los últimos dos meses.
Los estudiantes destacaron especialmente el acompañamiento de los profesores, las autoridades escolares y las personas que colaboraron con las distintas actividades. “Fue mucho sacrificio, mucho tiempo y mucho trabajo de los chicos, los profesores y el director. Pero ya tenemos costeados el viaje, la estadía y la comida. Estamos ultimando detalles”, expresaron. La delegación de Comodoro Rivadavia partirá el miércoles 4 de noviembre rumbo a Junín, donde la competencia se desarrollará durante los días 6, 7 y 8. Según explicaron los estudiantes, participarán más de 150 establecimientos educativos de diferentes puntos del país, lo que representa un importante desafío para el equipo chubutense.
Ambos vehículos competirán con identificaciones diferentes, aunque los alumnos remarcaron que forman parte de un mismo proyecto. “Vamos con los dos autos, cada uno con su número, pero somos un solo grupo”, destacaron. “Obviamente vamos a participar y a dar lo máximo para dejar a nuestra escuela en lo más alto”, afirmaron.
Además del trabajo técnico, los alumnos solicitaron el acompañamiento de la comunidad a través de una votación virtual vinculada con la competencia. Explicaron que los vehículos de la Escuela 749 participan con los números 31 y 85, y que los votos recibidos mediante las publicaciones oficiales pueden otorgarles beneficios deportivos, entre ellos posibles mejoras en las posiciones de largada.
Por ese motivo, invitaron a los vecinos de Comodoro Rivadavia y de toda la provincia a seguir las publicaciones del proyecto ECO de la institución y apoyar a ambos vehículos. “Dándoles un like a nuestros dos autos nos ayudarían un montón”, expresaron.
Con el viaje prácticamente organizado y los vehículos en la última etapa de preparación, Sara, Santiago y Matías cuentan los días para vivir una experiencia que representa mucho más que una competencia. El Desafío ECO será una oportunidad para demostrar el trabajo realizado durante el año, aplicar conocimientos de electromecánica y representar a la educación técnica de Chubut en un encuentro nacional.
Los jóvenes trabajaron durante meses para financiar el proyecto y concretar el viaje. Con entusiasmo, esfuerzo y muchas horas de trabajo fuera del horario escolar, estudiantes de la Escuela Provincial N° 749 de Comodoro Rivadavia se preparan para participar de una nueva edición del Desafío ECO, una competencia nacional de vehículos eléctricos que reúne a establecimientos educativos técnicos de diferentes provincias argentinas.
Sara, Santiago y Matías, alumnos de sexto año de la orientación Electromecánica, serán parte de la delegación que viajará a Junín, provincia de Buenos Aires, para representar a Chubut en una experiencia que combina conocimientos técnicos, innovación y trabajo en equipo. La particularidad de esta participación es que la escuela presentará dos vehículos. Uno fue construido desde cero, mientras que el otro corresponde al modelo utilizado el año pasado, que recibió importantes modificaciones para mejorar su rendimiento.
Los estudiantes se encuentran en la etapa final de preparación y esperan realizar las últimas pruebas antes de emprender el viaje, previsto para el 4 de noviembre.
Dos vehículos y un desafío compartido
Explicaron que el equipo trabaja intensamente para completar los últimos detalles mecánicos y de carrocería. “Estamos verdaderamente felices, aunque bastante atareados porque nos quedan solamente dos semanas. Estamos terminando los últimos preparativos y trabajando con todo en la parte mecánica”, contó.
Una de las principales novedades de este año es la incorporación de una carrocería de fibra de vidrio, diseñada para mejorar las condiciones aerodinámicas del vehículo. Para concretar esa innovación, los estudiantes de Electromecánica reciben la colaboración de compañeros de la orientación Química, quienes participan en el diseño y la fabricación de la estructura. “Queríamos implementar una carrocería de fibra de vidrio. Sabemos que es costosa, pero estamos recibiendo apoyo para poder realizarla. Los chicos y chicas de Química nos están ayudando mucho con el diseño y el armado”. La expectativa es completar ambos vehículos durante la próxima semana y realizar una prueba en el autódromo de Comodoro Rivadavia antes de viajar.
El proyecto también contempla una importante renovación del vehículo que participó en la edición anterior. Los alumnos trabajaron en la reducción del peso, el refuerzo del chasis, las modificaciones de la carrocería y la optimización del sistema de dirección. “Estamos trabajando con dos autos. Mientras un grupo está armando uno desde cero, nosotros estamos reformando completamente el del año pasado”, explicó uno de los estudiantes.
Entre los principales inconvenientes que buscaron resolver se encontraba la dificultad del vehículo para realizar determinados giros. “Alivianamos el peso, reforzamos el chasis y trabajamos bastante en la dirección, porque el auto prácticamente no doblaba el año pasado”, recordó.
El desafío no solamente estuvo relacionado con las cuestiones técnicas, sino también con la organización del equipo y la disponibilidad de herramientas. Los jóvenes explicaron que las tareas se desarrollan de manera extracurricular, por iniciativa propia y con el acompañamiento de docentes y autoridades de la institución.
“No todos los días podemos venir todos. A veces somos tres, otras veces cuatro, y tenemos que organizarnos con los tiempos y las herramientas disponibles”, señalaron.
Meses de trabajo para financiar el viaje
La preparación comenzó mucho antes del armado de los vehículos. Desde principios de año, los estudiantes impulsaron distintas actividades para reunir los fondos necesarios. Entre las iniciativas se destacaron ventas de locro y choripanes, además de trabajos de estacionamiento y otras propuestas solidarias que contaron con la colaboración de la comunidad.
Los recursos obtenidos permitieron afrontar tanto la compra de materiales como los gastos de traslado, alojamiento y alimentación. “Desde casi principios de año comenzamos a recaudar dinero. No solamente teníamos que comprar los elementos para los autos, sino también pensar en todo lo que implica el viaje”, indicaron los alumnos. El trabajo de construcción y modificación de los vehículos se intensificó durante los últimos dos meses.
Los estudiantes destacaron especialmente el acompañamiento de los profesores, las autoridades escolares y las personas que colaboraron con las distintas actividades. “Fue mucho sacrificio, mucho tiempo y mucho trabajo de los chicos, los profesores y el director. Pero ya tenemos costeados el viaje, la estadía y la comida. Estamos ultimando detalles”, expresaron. La delegación de Comodoro Rivadavia partirá el miércoles 4 de noviembre rumbo a Junín, donde la competencia se desarrollará durante los días 6, 7 y 8. Según explicaron los estudiantes, participarán más de 150 establecimientos educativos de diferentes puntos del país, lo que representa un importante desafío para el equipo chubutense.
Ambos vehículos competirán con identificaciones diferentes, aunque los alumnos remarcaron que forman parte de un mismo proyecto. “Vamos con los dos autos, cada uno con su número, pero somos un solo grupo”, destacaron. “Obviamente vamos a participar y a dar lo máximo para dejar a nuestra escuela en lo más alto”, afirmaron.
Además del trabajo técnico, los alumnos solicitaron el acompañamiento de la comunidad a través de una votación virtual vinculada con la competencia. Explicaron que los vehículos de la Escuela 749 participan con los números 31 y 85, y que los votos recibidos mediante las publicaciones oficiales pueden otorgarles beneficios deportivos, entre ellos posibles mejoras en las posiciones de largada.
Por ese motivo, invitaron a los vecinos de Comodoro Rivadavia y de toda la provincia a seguir las publicaciones del proyecto ECO de la institución y apoyar a ambos vehículos. “Dándoles un like a nuestros dos autos nos ayudarían un montón”, expresaron.
Con el viaje prácticamente organizado y los vehículos en la última etapa de preparación, Sara, Santiago y Matías cuentan los días para vivir una experiencia que representa mucho más que una competencia. El Desafío ECO será una oportunidad para demostrar el trabajo realizado durante el año, aplicar conocimientos de electromecánica y representar a la educación técnica de Chubut en un encuentro nacional.