En el Municipio de Puerto Madryn confirmaron que finalizaron los estudios de factibilidad técnica, relevamiento catastral e inspección de servicios para la puesta en marcha de un nuevo sistema de fiscalización vehicular. De no mediar inconvenientes, los dispositivos se instalarán de forma progresiva y comenzarán a funcionar entre fines de este mes y principios del próximo.
El proyecto contempla la colocación estratégica de entre 14 y 16 dispositivos —entre cinemómetros (radares de velocidad), cámaras de fotomulta y lectores inteligentes de patentes— repartidos en puntos clave de la ciudad y en sus accesos principales.
Los puntos de instalación fueron definidos a partir de estadísticas de accidentología vial elaboradas conjuntamente por la Coordinación de Tránsito y la Subsecretaría de Prevención y Protección Ciudadana.
El director operativo de Tránsito, Gustavo Fernández, explicó que "antes de disponer los lugares a colocar las cámaras y los cinemómetros, se hizo un análisis previo en cuanto a estadísticas de accidentología vial. Los puntos que nosotros creímos más críticos y que las estadísticas nos marcaban fueron los que fuimos marcándole a la empresa, sobre todo para disminuir los accidentes que hoy tenemos".
El equipamiento permitirá detectar contravenciones como la falta de cinturón de seguridad, el no uso de casco en motocicletas, el manejo manipulando el teléfono celular, excesos de velocidad y cruces de semáforo en rojo. Además, en los ingresos a la localidad se ubicarán lectores inteligentes de patentes interconectados con el Centro de Monitoreo para reforzar la seguridad ciudadana.
Cobertura y optimización de recursos
Uno de los principales beneficios del sistema será potenciar la presencia del Estado en zonas urbanas de difícil cobertura diaria para el personal municipal.
"Operativamente, lo que nos va a asegurar es un mayor control en zonas donde hoy llegábamos con ciertas dificultades por la gran amplitud que tiene la ciudad y la cantidad de inspectores que tenemos", señaló Fernández. "Esto nos va a facilitar tener sectores controlados sin la necesidad de contar con un recurso humano fijo en el lugar", añadió el funcionario madrynense.
Señalización obligatoria
Frente a las dudas planteadas por algunos conductores sobre la visibilidad de los controles, el funcionario aclaró que los equipos no se utilizarán con fines ocultos o de cacería de infracciones, sino bajo un marco estricto de prevención.
"Las cámaras de fotomultas no van a estar escondidas ni sin señalizar. Hay normativas de la Agencia Nacional de Seguridad Vial y de la Ley Nacional de Tránsito que establecen cómo debe estar señalizado: debe advertirse 100 metros antes, y en el caso de los cinemómetros, 1.000 metros antes", remarcó el director de Tránsito.
Fernández confirmó que habrá un período de prueba sin sanciones económicas para que la comunidad se familiarice con la tecnología: "Vamos a tener aproximadamente unos 10 días en los que la gente se va a adecuar. Le va a llegar la notificación al conductor como aviso de que cometió una infracción, pero no la multa económica. Transcurridos esos 10 días, las infracciones empezarán a ser efectivas" el explicó Fernández.
Con la puesta en marcha inminente del sistema, desde el área de Tránsito destacaron que se busca erradicar conductas desaprensivas al volante y promover una convivencia vial más segura en toda la ciudad.
En el Municipio de Puerto Madryn confirmaron que finalizaron los estudios de factibilidad técnica, relevamiento catastral e inspección de servicios para la puesta en marcha de un nuevo sistema de fiscalización vehicular. De no mediar inconvenientes, los dispositivos se instalarán de forma progresiva y comenzarán a funcionar entre fines de este mes y principios del próximo.
El proyecto contempla la colocación estratégica de entre 14 y 16 dispositivos —entre cinemómetros (radares de velocidad), cámaras de fotomulta y lectores inteligentes de patentes— repartidos en puntos clave de la ciudad y en sus accesos principales.
Los puntos de instalación fueron definidos a partir de estadísticas de accidentología vial elaboradas conjuntamente por la Coordinación de Tránsito y la Subsecretaría de Prevención y Protección Ciudadana.
El director operativo de Tránsito, Gustavo Fernández, explicó que "antes de disponer los lugares a colocar las cámaras y los cinemómetros, se hizo un análisis previo en cuanto a estadísticas de accidentología vial. Los puntos que nosotros creímos más críticos y que las estadísticas nos marcaban fueron los que fuimos marcándole a la empresa, sobre todo para disminuir los accidentes que hoy tenemos".
El equipamiento permitirá detectar contravenciones como la falta de cinturón de seguridad, el no uso de casco en motocicletas, el manejo manipulando el teléfono celular, excesos de velocidad y cruces de semáforo en rojo. Además, en los ingresos a la localidad se ubicarán lectores inteligentes de patentes interconectados con el Centro de Monitoreo para reforzar la seguridad ciudadana.
Cobertura y optimización de recursos
Uno de los principales beneficios del sistema será potenciar la presencia del Estado en zonas urbanas de difícil cobertura diaria para el personal municipal.
"Operativamente, lo que nos va a asegurar es un mayor control en zonas donde hoy llegábamos con ciertas dificultades por la gran amplitud que tiene la ciudad y la cantidad de inspectores que tenemos", señaló Fernández. "Esto nos va a facilitar tener sectores controlados sin la necesidad de contar con un recurso humano fijo en el lugar", añadió el funcionario madrynense.
Señalización obligatoria
Frente a las dudas planteadas por algunos conductores sobre la visibilidad de los controles, el funcionario aclaró que los equipos no se utilizarán con fines ocultos o de cacería de infracciones, sino bajo un marco estricto de prevención.
"Las cámaras de fotomultas no van a estar escondidas ni sin señalizar. Hay normativas de la Agencia Nacional de Seguridad Vial y de la Ley Nacional de Tránsito que establecen cómo debe estar señalizado: debe advertirse 100 metros antes, y en el caso de los cinemómetros, 1.000 metros antes", remarcó el director de Tránsito.
Fernández confirmó que habrá un período de prueba sin sanciones económicas para que la comunidad se familiarice con la tecnología: "Vamos a tener aproximadamente unos 10 días en los que la gente se va a adecuar. Le va a llegar la notificación al conductor como aviso de que cometió una infracción, pero no la multa económica. Transcurridos esos 10 días, las infracciones empezarán a ser efectivas" el explicó Fernández.
Con la puesta en marcha inminente del sistema, desde el área de Tránsito destacaron que se busca erradicar conductas desaprensivas al volante y promover una convivencia vial más segura en toda la ciudad.