El Museo de la República, un domo llamativo por su estructura, como casi todas las construcciones que hay en Brasilia, fue el escenario del encuentro juvenil, donde confluyeron más de 300 jóvenes de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Venezuela, Colombia y Bolivia.
Fue en el marco de los debates que se realizan previo a la Reunión de Jefes de Estado del Mercosur y Estados Asociados que se llevará a cabo mañana en esta ciudad, y de la cual participará la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
"Construyendo un nuevo protagonismo" fue el título de la charla, televisada en directo a nivel local, que resultó el cierre del Foro Social que también se realizó en esta capital, además de un encuentro del Parlamento Juvenil del Mercosur, conformado por dirigentes de colegios secundarios de la región.
La secretaria de Juventud de Brasil, Severine Macedo, destacó que el objetivo del `Año de la Juventud´ es "visibilizar las temáticas que afectan a los jóvenes, tanto en la demanda de políticas públicas, como en la necesidad de participar socialmente".
"Muchos jóvenes que hoy están aquí no vivieron el neoliberalismo de los `90, con ausencia del Estado, de construcción de políticas públicas y de empleo", destacó Macedo.
La dirigente juvenil brasileña puntualizó que "los jóvenes ya no quieren ser el público de los programas de políticas sino los sujetos de participación en ellos".
Por su parte, el argentino Federico Montero, coordinador general de la Casa de la Patria Grande Presidente Néstor Kirchner, sostuvo que "la juventud tiene que discutir y hacer las tareas necesarias que demanda el actual proceso de integración regional".
Para ello, remarcó que "hay que acrecentar la participación política y ocupar los espacios necesarios", pero aclaró que "no sólo en sus respectivos países, sino también en el Mercosur".
"La juventud argentina se constituyó porque Néstor Kirchner y Cristina
Fernández levantaron las banderas de reivindicaciones históricas como los derechos humanos, la pelea contra las patronales agropecuarias, y contra los grupos corporativos económicos y mediáticos que obstaculizan estos procesos de desarrollo", indicó Montero.
Al respecto, consideró que "hay que coincidir regionalmente en estas luchas políticas que hay que dar", y subrayó que "el mejor lugar para estar para los jóvenes es la política, como dijo Cristina".
En la misma línea, Sebastián Gallo, dirigente colombiano del Parlamento Juvenil del Mercosur, afirmó: "Los jóvenes queremos participar de la política y hacernos dueños de ella".
"Queremos que nos escuchen y nos ayuden a sacar adelante la educación. Porque si se educa bien a los niños, no habrá adultos que castigar", concluyó Gallo.
Por su lado, Manuela Braga, la presidenta de la Unión Brasileña de Estudiantes Secundarios (UBES), afirmó que "la juventud debe ser protagonista de las transformaciones sociales", y consideró los jóvenes tienen "mucho por conquistar en políticas públicas y en soberanía popular".
En la misma línea, el uruguayo Martín Perea, sostuvo: "Los jóvenes tenemos que hacer política", porque "el sistema capitalista ve a la juventud como un negocio, como un sujeto de consumo de cosas inútiles".
"Hay que pelear por los espacios y disputar los puestos. Los jóvenes no somos una mercancía. Y vamos por nuestros derechos", señaló Perea.
Estimó que "sin la lucha" de los presidentes de los distintos países de la región en los últimos nueve años, "el Mercosur sería un tratado comercial vacío", y por eso remarcó que "hay que seguir profundizando".
A su turno, Aldo Jiménez, de Paraguay, condenó el golpe institucional sufrido por el presidente de su país, Fernando Lugo, y remarcó que "en esta Cumbre del Mercosur no está el gobierno pero sí el pueblo paraguayo".
Advirtió sobre "el desarrollo de un proyecto que se inició en Paraguay, pero que pretende expandirse al resto de la región, para desestabilizar el progreso experimentado por los pueblos, desarticular el Mercosur y atentar contra la autodeterminación y la soberanía de América del Sur".
El Museo de la República, un domo llamativo por su estructura, como casi todas las construcciones que hay en Brasilia, fue el escenario del encuentro juvenil, donde confluyeron más de 300 jóvenes de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Venezuela, Colombia y Bolivia.
Fue en el marco de los debates que se realizan previo a la Reunión de Jefes de Estado del Mercosur y Estados Asociados que se llevará a cabo mañana en esta ciudad, y de la cual participará la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
"Construyendo un nuevo protagonismo" fue el título de la charla, televisada en directo a nivel local, que resultó el cierre del Foro Social que también se realizó en esta capital, además de un encuentro del Parlamento Juvenil del Mercosur, conformado por dirigentes de colegios secundarios de la región.
La secretaria de Juventud de Brasil, Severine Macedo, destacó que el objetivo del `Año de la Juventud´ es "visibilizar las temáticas que afectan a los jóvenes, tanto en la demanda de políticas públicas, como en la necesidad de participar socialmente".
"Muchos jóvenes que hoy están aquí no vivieron el neoliberalismo de los `90, con ausencia del Estado, de construcción de políticas públicas y de empleo", destacó Macedo.
La dirigente juvenil brasileña puntualizó que "los jóvenes ya no quieren ser el público de los programas de políticas sino los sujetos de participación en ellos".
Por su parte, el argentino Federico Montero, coordinador general de la Casa de la Patria Grande Presidente Néstor Kirchner, sostuvo que "la juventud tiene que discutir y hacer las tareas necesarias que demanda el actual proceso de integración regional".
Para ello, remarcó que "hay que acrecentar la participación política y ocupar los espacios necesarios", pero aclaró que "no sólo en sus respectivos países, sino también en el Mercosur".
"La juventud argentina se constituyó porque Néstor Kirchner y Cristina
Fernández levantaron las banderas de reivindicaciones históricas como los derechos humanos, la pelea contra las patronales agropecuarias, y contra los grupos corporativos económicos y mediáticos que obstaculizan estos procesos de desarrollo", indicó Montero.
Al respecto, consideró que "hay que coincidir regionalmente en estas luchas políticas que hay que dar", y subrayó que "el mejor lugar para estar para los jóvenes es la política, como dijo Cristina".
En la misma línea, Sebastián Gallo, dirigente colombiano del Parlamento Juvenil del Mercosur, afirmó: "Los jóvenes queremos participar de la política y hacernos dueños de ella".
"Queremos que nos escuchen y nos ayuden a sacar adelante la educación. Porque si se educa bien a los niños, no habrá adultos que castigar", concluyó Gallo.
Por su lado, Manuela Braga, la presidenta de la Unión Brasileña de Estudiantes Secundarios (UBES), afirmó que "la juventud debe ser protagonista de las transformaciones sociales", y consideró los jóvenes tienen "mucho por conquistar en políticas públicas y en soberanía popular".
En la misma línea, el uruguayo Martín Perea, sostuvo: "Los jóvenes tenemos que hacer política", porque "el sistema capitalista ve a la juventud como un negocio, como un sujeto de consumo de cosas inútiles".
"Hay que pelear por los espacios y disputar los puestos. Los jóvenes no somos una mercancía. Y vamos por nuestros derechos", señaló Perea.
Estimó que "sin la lucha" de los presidentes de los distintos países de la región en los últimos nueve años, "el Mercosur sería un tratado comercial vacío", y por eso remarcó que "hay que seguir profundizando".
A su turno, Aldo Jiménez, de Paraguay, condenó el golpe institucional sufrido por el presidente de su país, Fernando Lugo, y remarcó que "en esta Cumbre del Mercosur no está el gobierno pero sí el pueblo paraguayo".
Advirtió sobre "el desarrollo de un proyecto que se inició en Paraguay, pero que pretende expandirse al resto de la región, para desestabilizar el progreso experimentado por los pueblos, desarticular el Mercosur y atentar contra la autodeterminación y la soberanía de América del Sur".