Pocos hombres en el Valle Inferior del Río Chubut están identificados al deporte de alto rendimiento. Uno de ellos es Gabriel Calderón, subcampeón del Mundo en Italia 90 y director técnico en el Medio Oriente. Otro de ellos, el hombre en cuestión, es Omar Carminatti, entrenador de Gabriela Sabatini en toda su carrera. Haber participado de la conquista del US Open 1990, la medalla plateada en Seúl 88 y un Top 3 en el ranking de la WTA lo convirtieron en un hombre de tenis que no se priva de opinar sobre la actualidad de dicho deporte en Argentina. Y lo hace en forma exclusiva para Jornada, en un breve paso por estas tierras, para saludar familiares, antes de regresar a Buenos Aires, donde desarrolla su actividad.
“Delpo” y su decisión
Carminatti no ahora palabras fuertes, en especial para Juan Martín del Potro, quien recientemente anunció que no jugará la Copa Davis en 2013.
“Uno que está en la interna lo sabía hace rato. A Del Potro nunca le importó la Copa Davis. Ni a él ni a su coach Franco Davin. Le dan mucha más importancia a la carrera deportiva”, sentenció Carminatti.
“La Davis es una devolución a la Asociación Argentina de Tenis. Y estos chicos no dependieron mucho de ella. No hay cuestión de lealtad hacia la Asociación, quizás debería ser hacia el país, pero eso está en cada uno”, agregó.
De todas formas, Carminati se mostró contemplativo.”Es muy difícil decir de estar a favor o en contra de lo que hizo. Hay que estar en los pantalones del tipo (sic). Yo hubiera representado a Argentina. Pero es totalmente distinto el nivel amateur al profesional. Y piensan que la que no juntan (sic) hasta los 30 años no la juntan más”, completó.
La quimera de la Davis
Juan Martín del Potro, con sus títulos y con sus polémicas, es el único jugador argentino en el Top Ten con proyección al podio, a diferencia de la década pasada, donde Gastón Gaudio, Guillermo Coria y David Nalbandian ocupaban lugares entre los diez mejores.
“Hay mucha diferencia entre Del Potro y el resto, pero seguro va a haber alguno entre los 20 del mundo”, comentó Carminatti.
“Mientras el interior siga generando tenistas, no habrá problema. En Capital Federal es difícil, a los chicos no les queda tiempo. En el Interior, del colegio se van a club. Hay buena escuela en Tandil, Mendoza y Olavaria. Quizás no sea tan fluido como la época de Gaudio, pero habrá jugadores”, agegró. Y volvió a hacer énfasis en Del Potro y la Davis.
“Solo no puede y no se si la va a jugar. Del Potro prioriza totalmente su carrera y no le interesa la Davis”, reiteró, deslizando el eje hacia otro sector. “El tenis no es juego de equipo. La Davis no nuclea a los jugadores, sino también a los entrenadores. El capitán de la Davis es un mero alcanzador de toallas. No puede cambiar nada en una semana”, señaló, sin hacer cuestionamientos a algún capitán en particular.
“Cada quien lleva agua para su molino. Eso atenta contra el espíritu del equipo. En España es algo distinto. Esta Nadal jugando y están los demás alentándolo”, destacó. “En Argentina, el que juega está solo. Se van. En muy difícil que estén en grupo, es mucho más individual. Pero es una cuestión de formación. En España tienen una federación que nuclea a los tenistas”, remató.
Pocos hombres en el Valle Inferior del Río Chubut están identificados al deporte de alto rendimiento. Uno de ellos es Gabriel Calderón, subcampeón del Mundo en Italia 90 y director técnico en el Medio Oriente. Otro de ellos, el hombre en cuestión, es Omar Carminatti, entrenador de Gabriela Sabatini en toda su carrera. Haber participado de la conquista del US Open 1990, la medalla plateada en Seúl 88 y un Top 3 en el ranking de la WTA lo convirtieron en un hombre de tenis que no se priva de opinar sobre la actualidad de dicho deporte en Argentina. Y lo hace en forma exclusiva para Jornada, en un breve paso por estas tierras, para saludar familiares, antes de regresar a Buenos Aires, donde desarrolla su actividad.
“Delpo” y su decisión
Carminatti no ahora palabras fuertes, en especial para Juan Martín del Potro, quien recientemente anunció que no jugará la Copa Davis en 2013.
“Uno que está en la interna lo sabía hace rato. A Del Potro nunca le importó la Copa Davis. Ni a él ni a su coach Franco Davin. Le dan mucha más importancia a la carrera deportiva”, sentenció Carminatti.
“La Davis es una devolución a la Asociación Argentina de Tenis. Y estos chicos no dependieron mucho de ella. No hay cuestión de lealtad hacia la Asociación, quizás debería ser hacia el país, pero eso está en cada uno”, agregó.
De todas formas, Carminati se mostró contemplativo.”Es muy difícil decir de estar a favor o en contra de lo que hizo. Hay que estar en los pantalones del tipo (sic). Yo hubiera representado a Argentina. Pero es totalmente distinto el nivel amateur al profesional. Y piensan que la que no juntan (sic) hasta los 30 años no la juntan más”, completó.
La quimera de la Davis
Juan Martín del Potro, con sus títulos y con sus polémicas, es el único jugador argentino en el Top Ten con proyección al podio, a diferencia de la década pasada, donde Gastón Gaudio, Guillermo Coria y David Nalbandian ocupaban lugares entre los diez mejores.
“Hay mucha diferencia entre Del Potro y el resto, pero seguro va a haber alguno entre los 20 del mundo”, comentó Carminatti.
“Mientras el interior siga generando tenistas, no habrá problema. En Capital Federal es difícil, a los chicos no les queda tiempo. En el Interior, del colegio se van a club. Hay buena escuela en Tandil, Mendoza y Olavaria. Quizás no sea tan fluido como la época de Gaudio, pero habrá jugadores”, agegró. Y volvió a hacer énfasis en Del Potro y la Davis.
“Solo no puede y no se si la va a jugar. Del Potro prioriza totalmente su carrera y no le interesa la Davis”, reiteró, deslizando el eje hacia otro sector. “El tenis no es juego de equipo. La Davis no nuclea a los jugadores, sino también a los entrenadores. El capitán de la Davis es un mero alcanzador de toallas. No puede cambiar nada en una semana”, señaló, sin hacer cuestionamientos a algún capitán en particular.
“Cada quien lleva agua para su molino. Eso atenta contra el espíritu del equipo. En España es algo distinto. Esta Nadal jugando y están los demás alentándolo”, destacó. “En Argentina, el que juega está solo. Se van. En muy difícil que estén en grupo, es mucho más individual. Pero es una cuestión de formación. En España tienen una federación que nuclea a los tenistas”, remató.