En Argentina, entre 1924 y junio de 2012, se contabilizaron 271 muertes relacionadas con la práctica de fútbol. La problemática de la violencia en torno a los ámbitos futbolísticos es un fenómeno global que aparece fuertemente asociado a prácticas discriminatorias. Esto ha llevado a crear distintas instituciones y organizaciones a nivel internacional, y a desarrollar proyectos para combatir el racismo y la xenofobia en los espacios ligados a la práctica del fútbol. De estas prácticas nace el informe realizado por INADI.
Los principales componentes analizados en el folclore futbolístico versan en torno a los ejes de Xenofobia, Discriminación por orientación sexual, Metáforas bélicas, Machismo y violencia de género; Cánticos xenofóbicos y racistas. En base a dichos puntos se hizo un relevamiento de situaciones de discriminación en base a 55 partidos del pasado Torneo Clausura, en donde las prácticas observadas incluyen la exhibición de banderas y la entonación de cánticos por parte de las hinchadas.
Los resultados arrojaron que, aproximadamente, uno de cada seis cánticos tiene algún contenido discriminatorio, lo que representa una mejoría respecto del último relevamiento, efectuado en 2009, en el que la cifra de cánticos discriminatorios, xenofóbicos y racistas era de uno de cada tres. Entre las menciones discriminatorias más habituales se incluyen la etnia, la nacionalidad, la religión y la condición social.
Análisis sociológico
Según Pablo Alabarces, especialista en sociología del deporte, este fenómeno se agravó durante la última dictadura militar, momento a partir del cual comenzó a incrementarse el número de muertes. Alabarces vincula la problemática con aspectos culturales específicos de nuestro país que se habrían acentuado en los años de dictadura. Señala la existencia entre los hinchas de los clubes de fútbol de una “cultura del aguante”, que no solo está asociada a la perseverancia en el aliento y al acompañamiento incondicional al propio equipo, sino también al machismo y a la búsqueda de la denigración y aniquilación simbólica del rival como modo de reafirmación de la propia identidad.
Acciones concretas
En torno a los resultados obtenidos, INADI y UNICEF realizaron actividades específicas durante el torneo de Fútbol de Verano con el eje puesto en que la pasión deportiva no debe ser sinónimo de discriminación.
De esta manera se intenta desnaturalizar conductas discriminatorias, concientizar y promover la valoración de la diversidad, destacando en particular la importancia que adquiere la no discriminación cuando hay niños y niñas presentes.
Del mismo modo se expresó que el informe tiene como propósito brindar herramientas para colaborar a dar un tratamiento no discriminatorio abordando aristas como xenofobia, discriminación por orientación sexual, las metáforas bélicas, machismo y violencia de género, cánticos xenófobos y racistas.
Y se agregó que desde hace unos años el Estado nacional, como parte de su política de la ampliación de derechos, interviene a través de sus organismos, y en particular desde el INADI, para sensibilizar y concienciar en relación con esta problemática, desarticulando los prejuicios y erradicando las prácticas discriminatorias naturalizadas.
En Argentina, entre 1924 y junio de 2012, se contabilizaron 271 muertes relacionadas con la práctica de fútbol. La problemática de la violencia en torno a los ámbitos futbolísticos es un fenómeno global que aparece fuertemente asociado a prácticas discriminatorias. Esto ha llevado a crear distintas instituciones y organizaciones a nivel internacional, y a desarrollar proyectos para combatir el racismo y la xenofobia en los espacios ligados a la práctica del fútbol. De estas prácticas nace el informe realizado por INADI.
Los principales componentes analizados en el folclore futbolístico versan en torno a los ejes de Xenofobia, Discriminación por orientación sexual, Metáforas bélicas, Machismo y violencia de género; Cánticos xenofóbicos y racistas. En base a dichos puntos se hizo un relevamiento de situaciones de discriminación en base a 55 partidos del pasado Torneo Clausura, en donde las prácticas observadas incluyen la exhibición de banderas y la entonación de cánticos por parte de las hinchadas.
Los resultados arrojaron que, aproximadamente, uno de cada seis cánticos tiene algún contenido discriminatorio, lo que representa una mejoría respecto del último relevamiento, efectuado en 2009, en el que la cifra de cánticos discriminatorios, xenofóbicos y racistas era de uno de cada tres. Entre las menciones discriminatorias más habituales se incluyen la etnia, la nacionalidad, la religión y la condición social.
Análisis sociológico
Según Pablo Alabarces, especialista en sociología del deporte, este fenómeno se agravó durante la última dictadura militar, momento a partir del cual comenzó a incrementarse el número de muertes. Alabarces vincula la problemática con aspectos culturales específicos de nuestro país que se habrían acentuado en los años de dictadura. Señala la existencia entre los hinchas de los clubes de fútbol de una “cultura del aguante”, que no solo está asociada a la perseverancia en el aliento y al acompañamiento incondicional al propio equipo, sino también al machismo y a la búsqueda de la denigración y aniquilación simbólica del rival como modo de reafirmación de la propia identidad.
Acciones concretas
En torno a los resultados obtenidos, INADI y UNICEF realizaron actividades específicas durante el torneo de Fútbol de Verano con el eje puesto en que la pasión deportiva no debe ser sinónimo de discriminación.
De esta manera se intenta desnaturalizar conductas discriminatorias, concientizar y promover la valoración de la diversidad, destacando en particular la importancia que adquiere la no discriminación cuando hay niños y niñas presentes.
Del mismo modo se expresó que el informe tiene como propósito brindar herramientas para colaborar a dar un tratamiento no discriminatorio abordando aristas como xenofobia, discriminación por orientación sexual, las metáforas bélicas, machismo y violencia de género, cánticos xenófobos y racistas.
Y se agregó que desde hace unos años el Estado nacional, como parte de su política de la ampliación de derechos, interviene a través de sus organismos, y en particular desde el INADI, para sensibilizar y concienciar en relación con esta problemática, desarticulando los prejuicios y erradicando las prácticas discriminatorias naturalizadas.