11.252 kilómetros de viaje para disputar 720 minutos de fútbol

Esa cantidad es la que debe recorrer el “Verde” para visitar cuatro veces Río Gallegos, dos Comodoro y una Trelew y Madryn en la primera fase. La diferencia es brutal con la Primera C Metropolitana, pero también lo es con equipos de la región.

13 AGO 2013 - 22:30 | Actualizado

Durante la primera fase de la Zona 15 del futuro Torneo Argentino B de fútbol, Germinal deberá hacer un viaje equivalente de punta a punta de la Argentina (de Usuahia a La Quiaca) y aún le quedará 910 kilómetros de más.

Es que el equipo de la capital del Chubut resultó el menos favorecido en el fixture, no sólo en los viajes, sino que en la definición del certamen, deberá cerrar el mismo en Comodoro Rivadavia ante Huracán de esa ciudad.

En esas quince fechas, el elenco dirigido por Jaime Giordanella deberá recorrer 11.252 kilómetros, producto de cuatro viajes a Río Gallegos para enfrentar a Boca y Petrolero Austral de la capital de Santa Cruz, dos a Comodoro para verse las caras con el “Globo” y dos viajes a Puerto Madryn y Trelew, para visitar a Deportivo Madryn y Racing.

Es que en este esquema de partidos de tres ruedas, alguna entidad iba a ser “sacrificada” y luego de emitir dos fixtures previos tentativos, el Consejo Federal del fútbol argentino envió el definitivo, el que arrojó que el “verdiblanco” chubutense fue el que peor la sacó. No sólo en costos de alojamiento y comida para plantel y dirigencia (el transporte sigue siendo aportado por el Estado provincial).

¿Por qué de punta a punta de la Argentina?. Es que si tomamos en cuenta la ciudad más austral del mundo, Usuahia y la conectamos con la ubicada más al norte del país como La Quiaca, el trayecto abarca 5.171 kilómetros, lo que significa que un viaje de ida y vuelta en los puntos más equidistantes de Argentina, alcanza la cifra de 10.342 kilómetros; es decir 910 kilómetros menos de lo que tiene que hacer Germinal en esta primera fase del Argentino B, por lo que podría sumarse un viajecito más a Comodoro Rivadavia y quedar igualados con el camino más largo del país.

Pero como si eso fuera poco, la inequidad más manifiesta existe entre los clubes directa e indirectamente afiliados a AFA.

Por ejemplo: la Primera C Metropolitana, directamente afiliada al máximo organismo futbolístico nacional tiene 18 equipos, por lo que hay 34 fechas en un durísimo torneo de ida y vuelta, donde uno asciende directamente a la categoría superior (Primera B Metropolitana) y otro se suma en un octogonal definitorio entre el segundo y noveno ubicado en la serie regular.

Pues bien, la Primera C Metropolitana es equivalente al Argentino B. Paralelamente son la cuarta categoría del fútbol nacional. Peor hay extraordinarias diferencias, a saber:

La primera C Metropolitana tiene subvencionado el adicional de la Policía (la mayoría de la provincia de Buenos Aires). El fútbol del interior profundo, no.

En la Primera C Metropolitana, hay dos ascensos sobre 18 equipos. En el Argentino B, existen sólo 3 ascensos sobre 136 participantes.

Y la diferencia más profunda es que sumando las 34 fechas del campeonato de la Primera C Metropolitana, un club recorre 1.255 kilómetros visitando canchas del conurbano bonaerense como Laferrere, Merlo, Berazategui, Ensenada, Libertad. Ituzaingó, San Justo, Ciudad Evita o Remedios de Escalada; de capital Federal como San Telmo, Excursionistas (Belgrano), Español (Bajo Flores), Dock Sud, Lamadrid (Devoto) o Sacachispas y Rosario (Central Córdoba). Mientras que en la primera etapa entre cuatro conjuntos chubutenses y dos santacruceños, recorren casi 12.000 kilómetros.

Es decir, aquellos que están más cerca de Viamonte 1366 sólo recorren –en todo el torneo- el 10% de lo que recorren los equipos de la Patagonia Sur en su primera fase. Una locura. Una falta de respeto y una inequidad total, donde nadie dice ni hace nada.

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13 AGO 2013 - 22:30

Durante la primera fase de la Zona 15 del futuro Torneo Argentino B de fútbol, Germinal deberá hacer un viaje equivalente de punta a punta de la Argentina (de Usuahia a La Quiaca) y aún le quedará 910 kilómetros de más.

Es que el equipo de la capital del Chubut resultó el menos favorecido en el fixture, no sólo en los viajes, sino que en la definición del certamen, deberá cerrar el mismo en Comodoro Rivadavia ante Huracán de esa ciudad.

En esas quince fechas, el elenco dirigido por Jaime Giordanella deberá recorrer 11.252 kilómetros, producto de cuatro viajes a Río Gallegos para enfrentar a Boca y Petrolero Austral de la capital de Santa Cruz, dos a Comodoro para verse las caras con el “Globo” y dos viajes a Puerto Madryn y Trelew, para visitar a Deportivo Madryn y Racing.

Es que en este esquema de partidos de tres ruedas, alguna entidad iba a ser “sacrificada” y luego de emitir dos fixtures previos tentativos, el Consejo Federal del fútbol argentino envió el definitivo, el que arrojó que el “verdiblanco” chubutense fue el que peor la sacó. No sólo en costos de alojamiento y comida para plantel y dirigencia (el transporte sigue siendo aportado por el Estado provincial).

¿Por qué de punta a punta de la Argentina?. Es que si tomamos en cuenta la ciudad más austral del mundo, Usuahia y la conectamos con la ubicada más al norte del país como La Quiaca, el trayecto abarca 5.171 kilómetros, lo que significa que un viaje de ida y vuelta en los puntos más equidistantes de Argentina, alcanza la cifra de 10.342 kilómetros; es decir 910 kilómetros menos de lo que tiene que hacer Germinal en esta primera fase del Argentino B, por lo que podría sumarse un viajecito más a Comodoro Rivadavia y quedar igualados con el camino más largo del país.

Pero como si eso fuera poco, la inequidad más manifiesta existe entre los clubes directa e indirectamente afiliados a AFA.

Por ejemplo: la Primera C Metropolitana, directamente afiliada al máximo organismo futbolístico nacional tiene 18 equipos, por lo que hay 34 fechas en un durísimo torneo de ida y vuelta, donde uno asciende directamente a la categoría superior (Primera B Metropolitana) y otro se suma en un octogonal definitorio entre el segundo y noveno ubicado en la serie regular.

Pues bien, la Primera C Metropolitana es equivalente al Argentino B. Paralelamente son la cuarta categoría del fútbol nacional. Peor hay extraordinarias diferencias, a saber:

La primera C Metropolitana tiene subvencionado el adicional de la Policía (la mayoría de la provincia de Buenos Aires). El fútbol del interior profundo, no.

En la Primera C Metropolitana, hay dos ascensos sobre 18 equipos. En el Argentino B, existen sólo 3 ascensos sobre 136 participantes.

Y la diferencia más profunda es que sumando las 34 fechas del campeonato de la Primera C Metropolitana, un club recorre 1.255 kilómetros visitando canchas del conurbano bonaerense como Laferrere, Merlo, Berazategui, Ensenada, Libertad. Ituzaingó, San Justo, Ciudad Evita o Remedios de Escalada; de capital Federal como San Telmo, Excursionistas (Belgrano), Español (Bajo Flores), Dock Sud, Lamadrid (Devoto) o Sacachispas y Rosario (Central Córdoba). Mientras que en la primera etapa entre cuatro conjuntos chubutenses y dos santacruceños, recorren casi 12.000 kilómetros.

Es decir, aquellos que están más cerca de Viamonte 1366 sólo recorren –en todo el torneo- el 10% de lo que recorren los equipos de la Patagonia Sur en su primera fase. Una locura. Una falta de respeto y una inequidad total, donde nadie dice ni hace nada.