POLICIALES

Martín Espiasse es uno de los trece presos que se fugaron de Ezeiza

Es el trelewense condenado a perpetua por matar a dos policías durante el asalto al cajero automático en Rawson en 2007. En la lista de fugados figura con una identidad falsa: "Matías Nicolás Lago González". Se escapó con otros por un boquete en una celda. El jefe del Servicio Penitenciario, Víctor Hortel, anunció su renuncia indeclinable y dijo que "hubo complicidad interna."

20/08/2013 18:19

El boquete por donde se escaparon los presos y una imagen de Espiasse de 2012, cuando fue condenado en un juicio en Trelew.

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Trece presos escaparon hoy mediante un boquete del Complejo Federal I de Ezeiza, de máxima seguridad, y el director del Servicio Penitenciario Federal, Víctor Hortel, denunció que existió "complicidad interna", por lo que desplazó a 19 penitenciarios y presentó su renuncia al cargo.

El ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Julio Alak, anunció esta noche que el nuevo director de la fuerza será Alejandro Marambio, quien ya había ocupado ese mismo cargo antes del funcionario saliente.

La fuga se produjo pasada la 1 en el pabellón B, del módulo 3, del Complejo Federal I de Ezeiza, según detalló Hortel en una conferencia de prensa que brindó en el penal y en la que calificó al hecho como "cinematográfico".

Un total de 13 presos -dos de los cuales fueron luego recapturados- logró evadirse mediante un boquete de 40 por 22 centímetros realizado en la celda 22 de ese pabellón.

"La fuga se produjo desde la celda número veintidós, mediante la realización de un boquete en el suelo, que es de concreto, de hormigón armado", detalló el jefe del SPF.

"Ustedes saben -agregó a la prensa- que es un complejo de máxima seguridad, por lo que esta fuga no se podría haber llevado a cabo sin complicidades internas y sin una logística y apoyo externo".

Por tal motivo, anunció el desplazamiento de 19 penitenciarios que estaban a cargo de la seguridad del penal, entre ellos el jefe del Complejo Penitenciario I, y además informó que presentó su renuncia "indeclinable" ante el ministro Alak.

Hortel dijo que las fuerzas de seguridad ya recuperaron a "dos de las trece personas fugadas" y que se buscaba al resto.

El director detalló que para poder realizar el boquete, los presos debieron romper casi 30 centímetros de hormigón armado y añadió que la tierra acumulada para la realización del túnel fue encontrada adentro de la celda.

"A partir de ese boquete -cuyas fotos exhibió en la conferencia de prensa- se construyó un túnel de aproximadamente un metro de profundidad y de entre dos y tres metros de longitud, a través del cual -los reclusos- salieron a la parte exterior del módulo".

Describió que los presos recorrieron desde allí "aproximadamente treinta metros hasta el primer alambrado perimetral y luego cuarenta metros más atravesando otros tres alambrados perimetrales de seguridad. En cada uno de ellos se detuvieron para abrir un hueco, cortando o abriendo los alambres".

"A nuestro entender -continuó- surge claramente con estos elementos que por lo menos corresponde sospechar de la complicidad interna del personal penitenciario. Esto porque en virtud del hueco y del túnel entendemos que es un trabajo que se realiza al menos con dos días de tareas y que también fueron necesarias herramientas a las que los internos no acceden normalmente".

Hortel consideró que "los celadores no cumplieron su tarea de verificar los lugares de alojamiento", que "los inspectores y jefes no supervisaron esa tarea" y que "el personal de requisa tampoco encontró las herramientas utilizadas".

También responsabilizó al personal a cargo de la seguridad externa y se refirió entre ellos a "los soldados que estaban apostados en dos puestos a cincuenta metros, que debieron haber visto los movimientos y no lo hicieron".

Por último, destacó que "también fallaron los soldados de guardia correspondientes al grupo especial que debían estar apostados en los techos y no estaban cumpliendo su tarea".

A raíz de las irregularidades detectadas, Hortel desplazó de sus puestos a seis agentes penitenciarios que cumplieron funciones de celadores, cuatro jefes de turno, cuatro inspectores de turno que cumplieron funciones durante el fin de semana, el jefe de requisa, el jefe de módulo, el director de módulo, el director de tratamiento y el prefecto a cargo del Complejo Federal I.

Además dijo que se iniciaron las actuaciones administrativas de rigor y que se presentará la correspondiente denuncia penal.
"Como jefe del Servicio Penitenciario Federal soy el máximo responsable político de esta fuerza y asumo absolutamente la responsabilidad que me cabe por estos sucesos", dijo Hortel.

Finalmente, resaltó que la fuga "ha tenido algún tipo de previsión, de planificación" y que "la capacidad de las personas evadidas ha superado los sistemas de seguridad del complejo".

Fuentes de la investigación identificaron a los evadidos como Luciano Javier Campo, José Armando Durán, Martín Alejandro Espiasse Pugh, Alberto Manuel Freijo, Leonardo Antonio Salto, Thiago Ximenez, Renato Dutra Pereira, Cristian Davis Espínola Cristaldo, Claudio Marcelo Ortiz, Marcos Ezequiel Sánchez, Mario Enrique Bañera, Jonathan Páez, Luis Alberto López, dos de los cuales fueron recapturados.

El evadido Cristian Davis Espínola Cristaldo había sido condenado el año pasado a 18 años de prisión por el crimen del periodista y líder comunitario boliviano Adams Ledesma Valenzuela, cometido en septiembre de 2010 en la villa 31 del barrio porteño de Retiro.

En tanto, otros dos fugados, los brasileños Thiago Ximenez y Renato Dutra Pereira, se habían fugado en 2007 de la alcaidía de Resistencia, Chaco.

Según Alak, los dos brasileños junto a un par de argentinos fueron los "ideólogos" y autores del boquete y que los otros nueve internos se sumaron a la fuga.

El ministro dijo que los dos recapturados pertenecen a ese grupo de nueve presos, al tiempo que anunció que se ofrecerá una recompensa de 500.000 pesos para quienes aporten datos que permitan localizar a cada uno de los prófugos.