El hecho ocurrió el martes por la mañana en el pabellón C del módulo 3 de la cárcel, vecino al que ocupaban los 13 presos que escaparon por la madrugada.
El ministro de Justicia, Julio Alak, explicó al canal C5N que un preso intentó agredir a un suboficial y le produjo una herida leve, por lo que no requirió internación, pero "en ningún momento se registró un motín o hubo una toma de rehenes".
Por su parte, el fiscal federal de Lomas de Zamora Adrián García Lois detalló que la quema la realizó el preso "para salir y evitar el aislamiento", debido a que tras la fuga las autoridades decidieron cerrar todas las celdas del complejo.
El interno sufrió heridas leves -dos ampollas en la oreja- y se intoxicó, por lo que fue trasladado al hospital de la cárcel, pero esta tarde permanecía internado fuera de peligro.
Según explicó García Lois, un guardia que fue a socorrerlo recibió un puntazo, por lo que también fue asistido, pero la herida fue leve.
"Está todo controlado, hasta este momento no hay ningún motín. La preocupación más grande de los detenidos que entrevisté de los dos pabellones es porque las familias creen que hay un caos y no es así", manifestó el fiscal, en alusión a que algunos presos habían hablado por teléfono con sus familiares.
A raíz de la fuga y estos hechos, la cárcel permanecía durante la tarde cerrada y no se permitían visitas, ya que continuaba trabajando personal de Gendarmería y del juzgado federal a cargo de Carlos Ferreiro Pella.
El hecho ocurrió el martes por la mañana en el pabellón C del módulo 3 de la cárcel, vecino al que ocupaban los 13 presos que escaparon por la madrugada.
El ministro de Justicia, Julio Alak, explicó al canal C5N que un preso intentó agredir a un suboficial y le produjo una herida leve, por lo que no requirió internación, pero "en ningún momento se registró un motín o hubo una toma de rehenes".
Por su parte, el fiscal federal de Lomas de Zamora Adrián García Lois detalló que la quema la realizó el preso "para salir y evitar el aislamiento", debido a que tras la fuga las autoridades decidieron cerrar todas las celdas del complejo.
El interno sufrió heridas leves -dos ampollas en la oreja- y se intoxicó, por lo que fue trasladado al hospital de la cárcel, pero esta tarde permanecía internado fuera de peligro.
Según explicó García Lois, un guardia que fue a socorrerlo recibió un puntazo, por lo que también fue asistido, pero la herida fue leve.
"Está todo controlado, hasta este momento no hay ningún motín. La preocupación más grande de los detenidos que entrevisté de los dos pabellones es porque las familias creen que hay un caos y no es así", manifestó el fiscal, en alusión a que algunos presos habían hablado por teléfono con sus familiares.
A raíz de la fuga y estos hechos, la cárcel permanecía durante la tarde cerrada y no se permitían visitas, ya que continuaba trabajando personal de Gendarmería y del juzgado federal a cargo de Carlos Ferreiro Pella.