El 26 de septiembre es el Día del Empleado de Comercio en homenaje a que un día como este, pero de 1933, se sancionó la primera Ley de Contrato de Trabajo, que con sus modificaciones rige hasta nuestros días.
Y aunque esta ley benefició con el tiempo a todos los trabajadores, fue realizada exclusivamente por empleados de comercio.
El mes de septiembre, entre sus grandes recuerdos, tiene fechas que hacen a la historia del Movimiento Obrero Argentino en general, y a los empleados de comercio en particular.
Fueron Gath y Chaves, allá por 1919, que comenzaron reuniéndose en bares de la época, para unidos, reclamar jornadas más dignas de trabajo, acortando las horas laborales y pidiendo mejores salarios, al igual que defender los derechos laborales duramente castigados por patronales infames, que en sus locales con mala salubridad enfermaban a los trabajadores y les dejaba un sólo camino: protestar y ser despedidos.
Corrieron los tiempos, la unión y el ansia de justicia social, fueron banderas reivindicatorias. Llegado el año 1933, la presión en el Congreso de la Nación, con tiempos de huelgas, represión y deportación de extranjeros, por la Ley de Residencia, hicieron mella en el accionar de los representantes del pueblo. Fue el legislador Dickman, que con elocuencia presentó el ante-proyecto de Ley que sería el freno para tanta reacción anti-obrera, y que con los antecedentes de proyectos anteriores, sacaba a la luz, todo lo archivado por la oligarquía y el privilegio para seguir sometiendo a los humildes en el latrocinio y la explotación humana.
El 26 de septiembre de 1933 se sancionó la Ley 11.729, para convertirse en el basamento de la legislación laboral argentina, ya que benefició no sólo a los empleados mercantiles sino a todo el movimiento obrero. Es por ello, que esta fecha se instituyó como el ‘Día del Empleado de Comercio’.
Luego se promulgaron leyes que fueron conjugando las conquistas tan necesarias en una Argentina en gestación, de una patria más justa para los trabajadores. De todas, es importante destacar, la Ley 11.837 del año 1934, sobre el trabajo de mujeres y niños; la Ley 11.935 de protección a la maternidad; la Ley 12.383 de prohibición al despido por matrimonio; la 31.665 del año 1944, creando la caja de jubilaciones para los empleados de comercio; el decreto 33.302 del año 1945, crea el Instituto Nacional de Remuneraciones y duplica las indemnizaciones por despido.
En el año 1948 se firma el primer convenio colectivo, determinando el salario mínimo para los empleados de comercio. Ya en el año 1957 aparece la Caja de Subsidios Familiares (CASFEC) que fuera liquidada en la década del ‘90 por el ministro de Economía, Domingo Cavallo, para esquilmar sus fondos enteramente.
También se crea el Instituto Asegurador Mercantil (IAM) por el sistema de cogestión obrera empresaria. En el año 1964 se implanta el salario mínimo, vital y móvil, y en 1970 se incluye a los trabajadores en la Ley de Accidentes de Trabajo. Por la Ley 19.772, se logra en 1972, crear OSECAC (Obra Social para Empleados de Comercio y Actividades Civiles) y pasa a ser un servicio social que revoluciona la medicina integral y solidaria.
En 1974 se sanciona la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla todos los derechos laborales de los trabajadores argentinos. En 1975 se firma el Convenio Colectivo, que contempla a todos los empleados de comercio.
El 26 de septiembre es el Día del Empleado de Comercio en homenaje a que un día como este, pero de 1933, se sancionó la primera Ley de Contrato de Trabajo, que con sus modificaciones rige hasta nuestros días.
Y aunque esta ley benefició con el tiempo a todos los trabajadores, fue realizada exclusivamente por empleados de comercio.
El mes de septiembre, entre sus grandes recuerdos, tiene fechas que hacen a la historia del Movimiento Obrero Argentino en general, y a los empleados de comercio en particular.
Fueron Gath y Chaves, allá por 1919, que comenzaron reuniéndose en bares de la época, para unidos, reclamar jornadas más dignas de trabajo, acortando las horas laborales y pidiendo mejores salarios, al igual que defender los derechos laborales duramente castigados por patronales infames, que en sus locales con mala salubridad enfermaban a los trabajadores y les dejaba un sólo camino: protestar y ser despedidos.
Corrieron los tiempos, la unión y el ansia de justicia social, fueron banderas reivindicatorias. Llegado el año 1933, la presión en el Congreso de la Nación, con tiempos de huelgas, represión y deportación de extranjeros, por la Ley de Residencia, hicieron mella en el accionar de los representantes del pueblo. Fue el legislador Dickman, que con elocuencia presentó el ante-proyecto de Ley que sería el freno para tanta reacción anti-obrera, y que con los antecedentes de proyectos anteriores, sacaba a la luz, todo lo archivado por la oligarquía y el privilegio para seguir sometiendo a los humildes en el latrocinio y la explotación humana.
El 26 de septiembre de 1933 se sancionó la Ley 11.729, para convertirse en el basamento de la legislación laboral argentina, ya que benefició no sólo a los empleados mercantiles sino a todo el movimiento obrero. Es por ello, que esta fecha se instituyó como el ‘Día del Empleado de Comercio’.
Luego se promulgaron leyes que fueron conjugando las conquistas tan necesarias en una Argentina en gestación, de una patria más justa para los trabajadores. De todas, es importante destacar, la Ley 11.837 del año 1934, sobre el trabajo de mujeres y niños; la Ley 11.935 de protección a la maternidad; la Ley 12.383 de prohibición al despido por matrimonio; la 31.665 del año 1944, creando la caja de jubilaciones para los empleados de comercio; el decreto 33.302 del año 1945, crea el Instituto Nacional de Remuneraciones y duplica las indemnizaciones por despido.
En el año 1948 se firma el primer convenio colectivo, determinando el salario mínimo para los empleados de comercio. Ya en el año 1957 aparece la Caja de Subsidios Familiares (CASFEC) que fuera liquidada en la década del ‘90 por el ministro de Economía, Domingo Cavallo, para esquilmar sus fondos enteramente.
También se crea el Instituto Asegurador Mercantil (IAM) por el sistema de cogestión obrera empresaria. En el año 1964 se implanta el salario mínimo, vital y móvil, y en 1970 se incluye a los trabajadores en la Ley de Accidentes de Trabajo. Por la Ley 19.772, se logra en 1972, crear OSECAC (Obra Social para Empleados de Comercio y Actividades Civiles) y pasa a ser un servicio social que revoluciona la medicina integral y solidaria.
En 1974 se sanciona la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla todos los derechos laborales de los trabajadores argentinos. En 1975 se firma el Convenio Colectivo, que contempla a todos los empleados de comercio.