Emotiva ceremonia en Rawson: Cugura, en casa

Los restos de Juan Cugura, asesinado hace 36 años por el gobierno de facto, fueron sepultados ayer en Rawson. Se vivieron momentos de profunda emoción.

05 OCT 2013 - 22:02 | Actualizado

Juan Cugura ya descansa en su lugar. Junto a su familia. Ayer, en una emocionante ceremonia sus restos fueron sepultados en el cementerio de Rawson, después de una misa del padre Juan Nota en la capilla de la Sagrada Familia. Los restos de Juan depositados en una pequeña urna de madera, fueron llevados hasta un pequeño mausoleo construido a tal efecto. La fecha de la ceremonia no fue casualidad: ayer se cumplieron 36 años del día en que las balas de la dictadura terminaron con su vida. Por eso, todo fue emoción. Pero sin rencores. Sólo recordando al hombre que quiso cambiar el mundo como tantos otros de su generación. Pero no lo dejaron. La dictadura que comenzó en 1976 terminó con su vida. Como con la de muchos de los jóvenes de esa época. Ayer, una importante cantidad de gente acompañó a la familia Cugura y se escucharon gritos de pedido de justicia por los 30 mil desaparecidos.

El padre Juan Nota fue el encargado de dar misa en la capilla de la Sagrada Familia, ubicada frente al cementerio. Una importante cantidad de gente (entre los que sobresalían con perfil extremadamente bajo el ministro de Agricultura de la Nación Norberto Yauhar, amigo personal de uno de los hermanos de Juan) se hizo presente en el lugar. Llamó la atención la ausencia de autoridades municipales.

Tras la ceremonia religiosa la urna con los restos de Juan Cugura fue transportada hasta el cementerio por sus sobrinos Marito y Ariel. Allí se vivieron momentos de gran emoción.

Marina Cugura, hermana de Juan y una de las que más luchó para llegar a este momento dijo que “Juan entregó su vida a la militancia. Dejó de pertenecer a nosotros para pertenecer al pueblo”. Visiblemente emocionada, Marina dijo que “ahora sentimos un gran alivio. Esta generación dio su vida buscando un país distinto. Pero hubo un golpe maquiavélico que ya estaba organizado para callar sus voces”.

Y agregó: “La lucha sigue, aún nos falta. Pero reivindico la lucha de este gobierno en defensa de los derechos humanos y de la búsqueda de la verdad”.

La mujer agradeció la presencia de toda la gente en la ceremonia y aseguró que “vamos a seguir luchando hasta recuperar al último desaparecido, al último nieto”, haciendo alusión a la lucha que llevan adelante las Abuelas de Plaza de Mayo.

Juan Cugura nació en en Esquel pero desde muy chico se radicó en Rawson. Era un activo militante de la Juventud Peronista en los años 70. Después del golpe del 76 fue perseguido junto a su hermano José y debió comenzar a vivir en la clandestinidad. Lo asesinaron fuerzas de la Policía Federal en octubre de 1977. Lo mismo ocurrió con su compañera Olga Casado. La mataron después que dio a luz a un bebé. Los cuerpos de ambos fueron encontrados en el cementerio de La Plata, enterrados como “NN”. Fueron identificados por el equipo antropólogo forense. Olga descansa en La Plata y desde ayer, Juan lo hace en Rawson.

En abril pasado fueron detenidos seis integrantes de la Policía Federal de La Plata quienes asesinaron a Juan Cugura. Están siendo juzgados. “Eso también es un poco de alivio”, dijeron los familiares.

Militantes de distintas agrupaciones de derechos humanos, amigos de la familia y también amigos de militancia de Juan se hicieron presentes ayer en el cementerio de Rawson. “Hay que luchar hasta recuperar al último nieto” dijo Marina acompañada por la madre de Olga Casado, la compañera de Juan que llegó desde Mar del Plata para esta ceremonia. Ahora la familia Cugura empieza otra lucha, la de dar con los restos de José y su esposa, otras dos víctimas de la dictadura. Pero al menos saben que desde ayer Juan está en el lugar del que alguna vez lo arrebataron. Y que puede descansar en paz.

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05 OCT 2013 - 22:02

Juan Cugura ya descansa en su lugar. Junto a su familia. Ayer, en una emocionante ceremonia sus restos fueron sepultados en el cementerio de Rawson, después de una misa del padre Juan Nota en la capilla de la Sagrada Familia. Los restos de Juan depositados en una pequeña urna de madera, fueron llevados hasta un pequeño mausoleo construido a tal efecto. La fecha de la ceremonia no fue casualidad: ayer se cumplieron 36 años del día en que las balas de la dictadura terminaron con su vida. Por eso, todo fue emoción. Pero sin rencores. Sólo recordando al hombre que quiso cambiar el mundo como tantos otros de su generación. Pero no lo dejaron. La dictadura que comenzó en 1976 terminó con su vida. Como con la de muchos de los jóvenes de esa época. Ayer, una importante cantidad de gente acompañó a la familia Cugura y se escucharon gritos de pedido de justicia por los 30 mil desaparecidos.

El padre Juan Nota fue el encargado de dar misa en la capilla de la Sagrada Familia, ubicada frente al cementerio. Una importante cantidad de gente (entre los que sobresalían con perfil extremadamente bajo el ministro de Agricultura de la Nación Norberto Yauhar, amigo personal de uno de los hermanos de Juan) se hizo presente en el lugar. Llamó la atención la ausencia de autoridades municipales.

Tras la ceremonia religiosa la urna con los restos de Juan Cugura fue transportada hasta el cementerio por sus sobrinos Marito y Ariel. Allí se vivieron momentos de gran emoción.

Marina Cugura, hermana de Juan y una de las que más luchó para llegar a este momento dijo que “Juan entregó su vida a la militancia. Dejó de pertenecer a nosotros para pertenecer al pueblo”. Visiblemente emocionada, Marina dijo que “ahora sentimos un gran alivio. Esta generación dio su vida buscando un país distinto. Pero hubo un golpe maquiavélico que ya estaba organizado para callar sus voces”.

Y agregó: “La lucha sigue, aún nos falta. Pero reivindico la lucha de este gobierno en defensa de los derechos humanos y de la búsqueda de la verdad”.

La mujer agradeció la presencia de toda la gente en la ceremonia y aseguró que “vamos a seguir luchando hasta recuperar al último desaparecido, al último nieto”, haciendo alusión a la lucha que llevan adelante las Abuelas de Plaza de Mayo.

Juan Cugura nació en en Esquel pero desde muy chico se radicó en Rawson. Era un activo militante de la Juventud Peronista en los años 70. Después del golpe del 76 fue perseguido junto a su hermano José y debió comenzar a vivir en la clandestinidad. Lo asesinaron fuerzas de la Policía Federal en octubre de 1977. Lo mismo ocurrió con su compañera Olga Casado. La mataron después que dio a luz a un bebé. Los cuerpos de ambos fueron encontrados en el cementerio de La Plata, enterrados como “NN”. Fueron identificados por el equipo antropólogo forense. Olga descansa en La Plata y desde ayer, Juan lo hace en Rawson.

En abril pasado fueron detenidos seis integrantes de la Policía Federal de La Plata quienes asesinaron a Juan Cugura. Están siendo juzgados. “Eso también es un poco de alivio”, dijeron los familiares.

Militantes de distintas agrupaciones de derechos humanos, amigos de la familia y también amigos de militancia de Juan se hicieron presentes ayer en el cementerio de Rawson. “Hay que luchar hasta recuperar al último nieto” dijo Marina acompañada por la madre de Olga Casado, la compañera de Juan que llegó desde Mar del Plata para esta ceremonia. Ahora la familia Cugura empieza otra lucha, la de dar con los restos de José y su esposa, otras dos víctimas de la dictadura. Pero al menos saben que desde ayer Juan está en el lugar del que alguna vez lo arrebataron. Y que puede descansar en paz.