Se resignaron puntos factibles, no se sostuvo la fortaleza de la localía y se agrega, como una señal, una llamativa tendencia a las expulsiones. En ese terreno, donde lo que se impone es mantener la cabeza fría, la CAI terminó penando en su partido frente a Guillermo Brown donde pasó de todo, se empató por primera vez y se volvió a negar un resultado por el que el equipo trabajó sobradamente.
Las rojas sufridas por Mauro Villegas, en una incomprensible reacción que podría demandarle una dura sanción del Tribunal de Disciplina y por Nelson Seguel –que reaparecía- afectaron en el desarrollo y le quitaron peso al equipo en medio de la búsqueda del equilibrio. Quedó claro de su dependencia ofensiva y también de la escasez de variantes que el equipo tiene mirando hacia atrás, en la defensa. Sin Villegas, con Piñero físicamente extenuado termina pasando desapercibido el buen trato y la posesión de la pelota que la CAI muestra como su principal arma.
Lo que construyen Elvio Martínez; Lucas Reynoso y Lautaro Cáceres –relevo que se ganó un lugar- marca un punto alto en cuanto al juego, la potencialidad que tiene el equipo para derribar muros pero es diametralmente opuesta a la falta de argumentos y de recursos, que muestra a la hora de terminar cada jugada. De hacer valer en la red, lo único que cuenta.
Jorge Izquierdo, director técnico, no disimuló la bronca por las expulsiones y por el desborde que significó terminar con dos piezas menos. “Las sensaciones son amargas por los goles errados y las cosas que ocurrieron”, resumió.
También reconoció la superioridad del equipo en lo territorial pero lamentó las expulsiones que terminaron cambiando la historia del partido. “La CAI fue superior todo el partido pero no tendría que pasar lo que pasó. Estas reacciones no tienen que ocurrir en el fútbol. Siento impotencia”, lamentó el DT quien prefirió guardarse para más adelante su propia evaluación de la campaña consumido medio calendario. “Resulta difícil digerir esto. ¿Lo positivo ?. La actitud del equipo que lo buscó mientras estuvo con 11 y después con 9. Fue a ganarlo siempre pese a todo. Destaco la valentía de los que quedaron en la cancha”, dijo Izquierdo sin disimular su enojo.
A su turno, el lateral Leandro Velázquez lamentó las situaciones extrafutbolísticas que afectaron a los dos equipos y en particular a la CAI, que necesitaba sumar puntos luego de dos resultados poco felices y un inesperado “bajón” en la tabla de posiciones. “Hicimos todo el esfuerzo, todo para ganarlo. Lo fuimos a buscar desde que empezó el partido. Tuvimos nuestras chances y lamentablemente no las pudimos convertir y se nos escaparon dos puntos de local que serían muy importantes para nosotros”, sostuvo el tandilense a Radiocracia.
“Once contra once a mí parecer y viéndolo desde adentro, estábamos siendo superiores. Ellos estaban llegando con pelotas cruzadas pero no nos estaban haciendo daño. Nosotros nos habíamos plantado bien y habíamos tomado el rol de protagonistas. Después llegaron las expulsiones y fue una lástima porque se perdieron dos compañeros muy importantes. Ahí se dividió el partido”.
Velázquez consideró una “lástima” la situación vivida en un partido que no daba para incidencias de este tipo. “Son cosas del partido, es una pena por cómo se dieron las expulsiones y las reacciones tanto de nuestro lado como de ellos. Se calentó un partido que estaba muy tranquilo.
El volante de ellos no tendría que haber pegado la patada que pegó”, agregó Velázquez quien reconoció la pérdida de puntos factibles como un aspecto que le jugó en contra a la CAI. “Estamos muy calientes porque queremos salir de esta situación. Con Alvarado perdimos un partido por el que habíamos hecho todo para ganarlo, después se dio un partido atípico contra Unión. Con Brown hicimos todo. La verdad es que no se nos están dando las cosas pero confiamos en nosotros, en lo que podemos hacer. Esto lo sacaremos adelante con las mismas herramientas que cuando ganábamos”.
Se resignaron puntos factibles, no se sostuvo la fortaleza de la localía y se agrega, como una señal, una llamativa tendencia a las expulsiones. En ese terreno, donde lo que se impone es mantener la cabeza fría, la CAI terminó penando en su partido frente a Guillermo Brown donde pasó de todo, se empató por primera vez y se volvió a negar un resultado por el que el equipo trabajó sobradamente.
Las rojas sufridas por Mauro Villegas, en una incomprensible reacción que podría demandarle una dura sanción del Tribunal de Disciplina y por Nelson Seguel –que reaparecía- afectaron en el desarrollo y le quitaron peso al equipo en medio de la búsqueda del equilibrio. Quedó claro de su dependencia ofensiva y también de la escasez de variantes que el equipo tiene mirando hacia atrás, en la defensa. Sin Villegas, con Piñero físicamente extenuado termina pasando desapercibido el buen trato y la posesión de la pelota que la CAI muestra como su principal arma.
Lo que construyen Elvio Martínez; Lucas Reynoso y Lautaro Cáceres –relevo que se ganó un lugar- marca un punto alto en cuanto al juego, la potencialidad que tiene el equipo para derribar muros pero es diametralmente opuesta a la falta de argumentos y de recursos, que muestra a la hora de terminar cada jugada. De hacer valer en la red, lo único que cuenta.
Jorge Izquierdo, director técnico, no disimuló la bronca por las expulsiones y por el desborde que significó terminar con dos piezas menos. “Las sensaciones son amargas por los goles errados y las cosas que ocurrieron”, resumió.
También reconoció la superioridad del equipo en lo territorial pero lamentó las expulsiones que terminaron cambiando la historia del partido. “La CAI fue superior todo el partido pero no tendría que pasar lo que pasó. Estas reacciones no tienen que ocurrir en el fútbol. Siento impotencia”, lamentó el DT quien prefirió guardarse para más adelante su propia evaluación de la campaña consumido medio calendario. “Resulta difícil digerir esto. ¿Lo positivo ?. La actitud del equipo que lo buscó mientras estuvo con 11 y después con 9. Fue a ganarlo siempre pese a todo. Destaco la valentía de los que quedaron en la cancha”, dijo Izquierdo sin disimular su enojo.
A su turno, el lateral Leandro Velázquez lamentó las situaciones extrafutbolísticas que afectaron a los dos equipos y en particular a la CAI, que necesitaba sumar puntos luego de dos resultados poco felices y un inesperado “bajón” en la tabla de posiciones. “Hicimos todo el esfuerzo, todo para ganarlo. Lo fuimos a buscar desde que empezó el partido. Tuvimos nuestras chances y lamentablemente no las pudimos convertir y se nos escaparon dos puntos de local que serían muy importantes para nosotros”, sostuvo el tandilense a Radiocracia.
“Once contra once a mí parecer y viéndolo desde adentro, estábamos siendo superiores. Ellos estaban llegando con pelotas cruzadas pero no nos estaban haciendo daño. Nosotros nos habíamos plantado bien y habíamos tomado el rol de protagonistas. Después llegaron las expulsiones y fue una lástima porque se perdieron dos compañeros muy importantes. Ahí se dividió el partido”.
Velázquez consideró una “lástima” la situación vivida en un partido que no daba para incidencias de este tipo. “Son cosas del partido, es una pena por cómo se dieron las expulsiones y las reacciones tanto de nuestro lado como de ellos. Se calentó un partido que estaba muy tranquilo.
El volante de ellos no tendría que haber pegado la patada que pegó”, agregó Velázquez quien reconoció la pérdida de puntos factibles como un aspecto que le jugó en contra a la CAI. “Estamos muy calientes porque queremos salir de esta situación. Con Alvarado perdimos un partido por el que habíamos hecho todo para ganarlo, después se dio un partido atípico contra Unión. Con Brown hicimos todo. La verdad es que no se nos están dando las cosas pero confiamos en nosotros, en lo que podemos hacer. Esto lo sacaremos adelante con las mismas herramientas que cuando ganábamos”.