Irán permitirá nuevas inspecciones a sus instalaciones nucleares

Irán firmó un acuerdo que amplía la capacidad de inspección del organismo de control nuclear de la ONU (OIEA) sobre sus instalaciones atómicas, en otro gesto de Teherán hacia Occidente mientras avanzan negociaciones más amplias sobre su programa de actividades nucleares.

11 NOV 2013 - 16:55 | Actualizado

El acuerdo fue firmado durante una entrevista que el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Yukiya Amano, mantuvo en Teherán con el vicepresidente de la Organización de Energía Atómica iraní, Ali Akbar Salehi, y fija una serie de acciones concretas a realiar a corto plazo.

"Las medidas prácticas serán implementadas en los próximos tres meses a partir de hoy", anunció Amano en una rueda de prensa conjunta con Salehi, trasmitida por la cadena estatal de televisión PressTV y reproducida por la agencia de noticias EFE.

En ese lapso, las partes deberán "intercambiar información relevante mutuamente acordada y gestionar el acceso a la mina de Gachin", emplazada en Bandar Abbas, en el sur de Irán, y a la "planta de producción de agua pesada" de Arak, en el este del país, agregó el itular del OIEA.

Teherán estará además obligado a entregar información sobre cualquier nuevo reactor y proporcionar información sobre instalaciones adicionales de enriquecimiento de uranio y de tecnología para el enriquecimiento láser.

Ambas partes se comprometen en el documento a "fortalecer su cooperación y diálogo" para garantizar al mundo que el programa nuclear iraní es de naturaleza "exclusivamente pacífica", tal como sostiene Teherán desde iniciado el litigio, pese al escepticismo de varias portencias encabezadas por Estados Unidos.

El documento toma como base el Acuerdo de Salvaguardas del Tratado de No Proliferación, del que Irán es firmante e incluye una hoja de ruta para que el OIEA y Teherán resuelvan el resto de puntos que los enfrentan.

Salehi, en tanto, agregó que la declaración supone un "nuevo enfoque de cooperación futura fase a fase", y va a contribuir a generar "más confianza mutua entre las dos partes" además de establecer "una `hoja de ruta` que aclara la cooperación bilateral sobre los asuntos pendientes",

Transcurridos los tres meses, se celebrará otro encuentro para evaluar el desarrollo de esta `hoja de ruta` señaló el iraní, que subrayó que Irán permitirá "voluntariamente" las inspecciones en Arak y Gachin, ya que en función del Acuerdo de Salvaguardias firmado entre las dos partes, Teherán "no está obligado a ello".

Las operaciones en Gachin comenzaron en 2004, y la primera remesa de uranio procedente de la mina fue enviada al Centro de Conversión de Uranio de Isfahan en diciembre de 2010.

Este acuerdo llega un día después de que se dieran por finalizadas, sin acuerdos y aun con marcadas diferencias, tres jornadas de negociaciones entre el Grupo 5+1 (integrado por los cinco miembros permanentes y con poder de veto del Consejo de Seguridad de la ONU -Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Francia) e Irán, que tuvieron lugar en Ginebra.

El 5+1 y Teherán fijaron fecha para una próxima reunión, el 20 de noviembre.

Para la Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores, Catherine Ashton, "se consiguieron progresos concretos en tres días de intensas y constructivas conversaciones, pero persisten diferencias".

Sobre esta reunión, hoy el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, aseguró desde Abu Dabi estar esperanzado en que "en los próximos meses podamos encontrar un acuerdo aceptable para todos", y que el 5+1 e Irán hicieron "progresos" en sus reuniones en la ciudad suiza, pero que los iraníes "no eran capaces de aceptar en este momento" la propuesta internacional.

Esta etapa de conversaciones entre las potencias y Teherán, en relación a su programa nuclear, se produce en el marco de una política diplomática definida por el nuevo mandatario, el clérico moderado Hasan Rohani, quien en su campaña electoral prometió pactar lo antes posible con Occidente para poner fin al conflicto.

LONDRES Y TEHERÁN: INTENTO POR RECOMPONER LAZOS.

En esa misma línea, Teherán y Londres dieron hoy un importante paso hacia la recomposición de su relaciones bilaterales y, en línea con lo anunciado por sus cancilleres la semana pasada, el Reino Unido nombró hoy a un encargado de negocios en Irán.

Ambas naciones no mantenían relaciones diplomáticas desde el asalto a la embajada británica en el país persa en el año 2011, cometido por un grupo de jóvenes radicales enfurecidos por las "presiones" ejercidas por Londres contra el programa nuclear.

La Cancillería británica dijo que Londres espera que la designación ayude al país a tener conversaciones más detalladas y regulares con Irán sobre numerosos asuntos, entre ellos las condiciones para la reapertura de sus respectivas embajadas.Hasta ahora, los intereses británicos en Irán eran atendidos por la embajada sueca en Teherán.

11 NOV 2013 - 16:55

El acuerdo fue firmado durante una entrevista que el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Yukiya Amano, mantuvo en Teherán con el vicepresidente de la Organización de Energía Atómica iraní, Ali Akbar Salehi, y fija una serie de acciones concretas a realiar a corto plazo.

"Las medidas prácticas serán implementadas en los próximos tres meses a partir de hoy", anunció Amano en una rueda de prensa conjunta con Salehi, trasmitida por la cadena estatal de televisión PressTV y reproducida por la agencia de noticias EFE.

En ese lapso, las partes deberán "intercambiar información relevante mutuamente acordada y gestionar el acceso a la mina de Gachin", emplazada en Bandar Abbas, en el sur de Irán, y a la "planta de producción de agua pesada" de Arak, en el este del país, agregó el itular del OIEA.

Teherán estará además obligado a entregar información sobre cualquier nuevo reactor y proporcionar información sobre instalaciones adicionales de enriquecimiento de uranio y de tecnología para el enriquecimiento láser.

Ambas partes se comprometen en el documento a "fortalecer su cooperación y diálogo" para garantizar al mundo que el programa nuclear iraní es de naturaleza "exclusivamente pacífica", tal como sostiene Teherán desde iniciado el litigio, pese al escepticismo de varias portencias encabezadas por Estados Unidos.

El documento toma como base el Acuerdo de Salvaguardas del Tratado de No Proliferación, del que Irán es firmante e incluye una hoja de ruta para que el OIEA y Teherán resuelvan el resto de puntos que los enfrentan.

Salehi, en tanto, agregó que la declaración supone un "nuevo enfoque de cooperación futura fase a fase", y va a contribuir a generar "más confianza mutua entre las dos partes" además de establecer "una `hoja de ruta` que aclara la cooperación bilateral sobre los asuntos pendientes",

Transcurridos los tres meses, se celebrará otro encuentro para evaluar el desarrollo de esta `hoja de ruta` señaló el iraní, que subrayó que Irán permitirá "voluntariamente" las inspecciones en Arak y Gachin, ya que en función del Acuerdo de Salvaguardias firmado entre las dos partes, Teherán "no está obligado a ello".

Las operaciones en Gachin comenzaron en 2004, y la primera remesa de uranio procedente de la mina fue enviada al Centro de Conversión de Uranio de Isfahan en diciembre de 2010.

Este acuerdo llega un día después de que se dieran por finalizadas, sin acuerdos y aun con marcadas diferencias, tres jornadas de negociaciones entre el Grupo 5+1 (integrado por los cinco miembros permanentes y con poder de veto del Consejo de Seguridad de la ONU -Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Francia) e Irán, que tuvieron lugar en Ginebra.

El 5+1 y Teherán fijaron fecha para una próxima reunión, el 20 de noviembre.

Para la Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores, Catherine Ashton, "se consiguieron progresos concretos en tres días de intensas y constructivas conversaciones, pero persisten diferencias".

Sobre esta reunión, hoy el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, aseguró desde Abu Dabi estar esperanzado en que "en los próximos meses podamos encontrar un acuerdo aceptable para todos", y que el 5+1 e Irán hicieron "progresos" en sus reuniones en la ciudad suiza, pero que los iraníes "no eran capaces de aceptar en este momento" la propuesta internacional.

Esta etapa de conversaciones entre las potencias y Teherán, en relación a su programa nuclear, se produce en el marco de una política diplomática definida por el nuevo mandatario, el clérico moderado Hasan Rohani, quien en su campaña electoral prometió pactar lo antes posible con Occidente para poner fin al conflicto.

LONDRES Y TEHERÁN: INTENTO POR RECOMPONER LAZOS.

En esa misma línea, Teherán y Londres dieron hoy un importante paso hacia la recomposición de su relaciones bilaterales y, en línea con lo anunciado por sus cancilleres la semana pasada, el Reino Unido nombró hoy a un encargado de negocios en Irán.

Ambas naciones no mantenían relaciones diplomáticas desde el asalto a la embajada británica en el país persa en el año 2011, cometido por un grupo de jóvenes radicales enfurecidos por las "presiones" ejercidas por Londres contra el programa nuclear.

La Cancillería británica dijo que Londres espera que la designación ayude al país a tener conversaciones más detalladas y regulares con Irán sobre numerosos asuntos, entre ellos las condiciones para la reapertura de sus respectivas embajadas.Hasta ahora, los intereses británicos en Irán eran atendidos por la embajada sueca en Teherán.