Tras cerca de 11 horas de debate, un grupo de países miembro de la OEA consideró que era “prematuro” convocar a los cancilleres de la región con el fin de abordar la situación en Venezuela y sin lograr acuerdo en el contenido de una declaración conjunta presentada por Bolivia, volverá a reunirse a las 10 de la mañana (las 12 de la Argentina).
El embajador de Venezuela ante la OEA, Roy Chaderton, consideró el resultado del encuentro como “un fracaso” porque por un lado no se logró el objetivo inicial de llamar a los ministros de relaciones exteriores y por otro porque “se pretendía hacer, sin nuestra solicitud y nuestra participación, la visita de una misión especial de la OEA a Venezuela”.
“Un tercer fracaso”, agregó el funcionario a los medios, fue que tras un un largo intercambio previo a la sesión, un grupo de 21 países resolvió que la misma fuera privada y por lo tanto, “no hubo show mediático”.
Una vez iniciada la agenda a la que convocó el Consejo a pedido de Panamá y descartada la posibilidad de contar con los cancilleres, la mayor parte del debate estuvo centrado en la iniciativa presentada por Bolivia, que entre otros puntos, convocaba al diálogo en Venezuela.
No obstante, ante la negativa de una serie de países de aprobar el documento tal cual estaba redactado, se inició otra amplia discusión para considerar distintas enmiendas de diferentes países, entre lo que surgió un plan de Perú que pedía al secretario general de la OEA un seguimiento de los hechos en Venzuela y posterior informe con propuestas de solución.
“Se trataron de conciliar diferentes propuestas que hubieron, sin embargo no se llegó a un acuerdo”, explicó a los medios el embajador panameño, Arturo Vallarino, mencionando que si bien su país “objeta casi todo” al escrito boliviano, el punto central de discrepancia es el del llamado al diálogo.
Al tomar la palabra por la tarde en el recinto del Consejo, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, reiteró el llamado a un diálogo para solucionar la crisis en el país sudamericano y en vías de lograr una salida, mencionó la necesidad de adoptar “medidas de fondo”.
Insulza, afirmó en ese sentido que “el camino a la reconciliación que se necesita urgentemente en Venezuela no pasa por el derrocamiento de un gobierno que fue elegido hace menos de un año", y agregó que tampoco "por el desconocimiento" de "una oposición que también mostró su fuerza en las urnas”.
“Ambas fuerzas representan una parte imprescindible de un país que necesita de todos sus hijos e hijas para salir adelante”, concluyó el titular del organismo interamericano.
Al retomar la sesión hoy, los representantes continuarán las discusiones a puertas cerradas basados en la propuesta ingresada por Bolivia aunque con la posterior presentación de sugerencias o modificaciones al documento por parte de los países que no la comparten o mismo con la posibilidad de que surjan otras iniciativas nuevas.
Tras cerca de 11 horas de debate, un grupo de países miembro de la OEA consideró que era “prematuro” convocar a los cancilleres de la región con el fin de abordar la situación en Venezuela y sin lograr acuerdo en el contenido de una declaración conjunta presentada por Bolivia, volverá a reunirse a las 10 de la mañana (las 12 de la Argentina).
El embajador de Venezuela ante la OEA, Roy Chaderton, consideró el resultado del encuentro como “un fracaso” porque por un lado no se logró el objetivo inicial de llamar a los ministros de relaciones exteriores y por otro porque “se pretendía hacer, sin nuestra solicitud y nuestra participación, la visita de una misión especial de la OEA a Venezuela”.
“Un tercer fracaso”, agregó el funcionario a los medios, fue que tras un un largo intercambio previo a la sesión, un grupo de 21 países resolvió que la misma fuera privada y por lo tanto, “no hubo show mediático”.
Una vez iniciada la agenda a la que convocó el Consejo a pedido de Panamá y descartada la posibilidad de contar con los cancilleres, la mayor parte del debate estuvo centrado en la iniciativa presentada por Bolivia, que entre otros puntos, convocaba al diálogo en Venezuela.
No obstante, ante la negativa de una serie de países de aprobar el documento tal cual estaba redactado, se inició otra amplia discusión para considerar distintas enmiendas de diferentes países, entre lo que surgió un plan de Perú que pedía al secretario general de la OEA un seguimiento de los hechos en Venzuela y posterior informe con propuestas de solución.
“Se trataron de conciliar diferentes propuestas que hubieron, sin embargo no se llegó a un acuerdo”, explicó a los medios el embajador panameño, Arturo Vallarino, mencionando que si bien su país “objeta casi todo” al escrito boliviano, el punto central de discrepancia es el del llamado al diálogo.
Al tomar la palabra por la tarde en el recinto del Consejo, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, reiteró el llamado a un diálogo para solucionar la crisis en el país sudamericano y en vías de lograr una salida, mencionó la necesidad de adoptar “medidas de fondo”.
Insulza, afirmó en ese sentido que “el camino a la reconciliación que se necesita urgentemente en Venezuela no pasa por el derrocamiento de un gobierno que fue elegido hace menos de un año", y agregó que tampoco "por el desconocimiento" de "una oposición que también mostró su fuerza en las urnas”.
“Ambas fuerzas representan una parte imprescindible de un país que necesita de todos sus hijos e hijas para salir adelante”, concluyó el titular del organismo interamericano.
Al retomar la sesión hoy, los representantes continuarán las discusiones a puertas cerradas basados en la propuesta ingresada por Bolivia aunque con la posterior presentación de sugerencias o modificaciones al documento por parte de los países que no la comparten o mismo con la posibilidad de que surjan otras iniciativas nuevas.