Se desarrolla en Puerto Madryn un proyecto que busca generar hidrógeno como combustible alternativo a partir de la separación de moléculas de agua mediante electrólisis. “Sophia Proyecto Hidrógeno” es una iniciativa que volvió a tomar impulso hace unos cuatro años, aunque el desarrollo inicial del mecanismo que permite transformar el agua en hidrógeno combustible lleva más de tres décadas.
La iniciativa que es desarrollada por un grupo integrado por Guillermo Serrano, su padre Juan Carlos, a quienes se suman dos colaboradores permanentes como Daniel y Dante, ya ha realizado varias pruebas experimentales en Puerto Madryn y en breve se estaría presentando en Buenos Aires, según señala la página que la iniciativa tiene en Facebook.
El desarrollo consiste en un sistema generador de hidrógeno a bajo voltaje y por ende bajo costo que sirve como propelente (combustible) para motores a explosión, también calefaccionar, dar luz y reemplazar el gas de una vivienda. Y su perfil innovador comprende por un lado el bajo o casi nulo costo de producción y por otro lado que el combustible (hidrógeno) es generado a requerimiento del motor en cuestión, se genera in situ y a cualquier escala.
Según se detalle, se trata de un sistema cerrado que genera gas hidrógeno y el mismo es inyectado en el motor como combustible. Se diferencia de los modelos presentados en que abastece al motor en un 100x100, totalmente seguro (al tener tanta volatilidad si hubiese una pérdida este se mezcla rápidamente con el aire, evitando cualquier intoxicación) y ecológico.
En diálogo con Jornada, Guillermo Serrano, dijo que se puede lograr el “desarrollo del hidrógeno como combustible alternativo a través de agua” y su producción mediante electrólisis permite la obtención de “hidrógeno in situ, o sea a medida que el motor lo va requiriendo nosotros vamos produciendo hidrógeno con una fuente de alimentación baja, de 24 voltios”.
Serrano indicó que “este proyecto lleva unos 30 años desde que lo empezó uno de los integrantes, después nos fuimos uniendo de a poco” y contó que “empezó como un economizador, pero se empezaron a dar pasos donde se iba logrando un 30% de hidrógeno, después un 40%, después un 50% hasta que llegaron a un 90% y se planteó porqué no probar llegar al 100% y gracias a la persona que está especializada en lo que es mecánica, pudimos llegar al 100% de hidrógeno”.
El integrante de Sophia Proyecto Hidrógeno explicó el proceso que se inicia a partir “agua común. La introducimos en la cuba 22 litros de capacidad y a través de la electrólisis se separa la molécula de oxígeno con la de hidrógeno y se capta el hidrógeno con unos captores especiales y se va empezando a utilizar en el motor”.
Para las demostraciones se están utilizando motores fijos, “porque es fácil llevarlos y traerlos, por eso se está yendo con motores estacionarios, pero también se hicieron pruebas con motores para barcos, porque la idea nuestra es abarcar esa área que tiene que ver con el mar, ya que el agua del mar se puede aprovechar tranquilamente”.
Serrano afirmó que “una de las mayores ventajas del hidrógeno es que no contamina, tiene 0 contaminación, porque lo que sale tras la combustión del residuo del escape es vapor de agua, que en este caso es reutilizable en parte del proceso para darle al hidrógeno que ingresa al carburador”.
Se desarrolla en Puerto Madryn un proyecto que busca generar hidrógeno como combustible alternativo a partir de la separación de moléculas de agua mediante electrólisis. “Sophia Proyecto Hidrógeno” es una iniciativa que volvió a tomar impulso hace unos cuatro años, aunque el desarrollo inicial del mecanismo que permite transformar el agua en hidrógeno combustible lleva más de tres décadas.
La iniciativa que es desarrollada por un grupo integrado por Guillermo Serrano, su padre Juan Carlos, a quienes se suman dos colaboradores permanentes como Daniel y Dante, ya ha realizado varias pruebas experimentales en Puerto Madryn y en breve se estaría presentando en Buenos Aires, según señala la página que la iniciativa tiene en Facebook.
El desarrollo consiste en un sistema generador de hidrógeno a bajo voltaje y por ende bajo costo que sirve como propelente (combustible) para motores a explosión, también calefaccionar, dar luz y reemplazar el gas de una vivienda. Y su perfil innovador comprende por un lado el bajo o casi nulo costo de producción y por otro lado que el combustible (hidrógeno) es generado a requerimiento del motor en cuestión, se genera in situ y a cualquier escala.
Según se detalle, se trata de un sistema cerrado que genera gas hidrógeno y el mismo es inyectado en el motor como combustible. Se diferencia de los modelos presentados en que abastece al motor en un 100x100, totalmente seguro (al tener tanta volatilidad si hubiese una pérdida este se mezcla rápidamente con el aire, evitando cualquier intoxicación) y ecológico.
En diálogo con Jornada, Guillermo Serrano, dijo que se puede lograr el “desarrollo del hidrógeno como combustible alternativo a través de agua” y su producción mediante electrólisis permite la obtención de “hidrógeno in situ, o sea a medida que el motor lo va requiriendo nosotros vamos produciendo hidrógeno con una fuente de alimentación baja, de 24 voltios”.
Serrano indicó que “este proyecto lleva unos 30 años desde que lo empezó uno de los integrantes, después nos fuimos uniendo de a poco” y contó que “empezó como un economizador, pero se empezaron a dar pasos donde se iba logrando un 30% de hidrógeno, después un 40%, después un 50% hasta que llegaron a un 90% y se planteó porqué no probar llegar al 100% y gracias a la persona que está especializada en lo que es mecánica, pudimos llegar al 100% de hidrógeno”.
El integrante de Sophia Proyecto Hidrógeno explicó el proceso que se inicia a partir “agua común. La introducimos en la cuba 22 litros de capacidad y a través de la electrólisis se separa la molécula de oxígeno con la de hidrógeno y se capta el hidrógeno con unos captores especiales y se va empezando a utilizar en el motor”.
Para las demostraciones se están utilizando motores fijos, “porque es fácil llevarlos y traerlos, por eso se está yendo con motores estacionarios, pero también se hicieron pruebas con motores para barcos, porque la idea nuestra es abarcar esa área que tiene que ver con el mar, ya que el agua del mar se puede aprovechar tranquilamente”.
Serrano afirmó que “una de las mayores ventajas del hidrógeno es que no contamina, tiene 0 contaminación, porque lo que sale tras la combustión del residuo del escape es vapor de agua, que en este caso es reutilizable en parte del proceso para darle al hidrógeno que ingresa al carburador”.