A simple vista, puede afirmarse que Deportivo Madryn salió afortunado en el reparto de rivales en las semifinales del Argentino B. Es sabido que el “Aurinegro” se medirá a San Lorenzo de Alem, equipo 21 de 24 de los clasificados a las fases decisivas que entró como uno de los terceros.
A priori, ese dato no es intimidatorio. Sin embargo, un análisis más detallado indica que el “Santo” de la capital catamarqueña no es un rival para subestimar. De visitante, en un ambiente hostil, eliminó por penales a Talleres de Perico, el cuarto mejor equipo a nivel puntos de la segunda instancia del TAB. El logro tiene un mérito extra, que no por evidente hay que ignorarlo. Las localías de los elencos destacados en este torneo, y más en instancias definitorias, son muros difíciles de saltar. A eso se suma una estadística, que en detalle, muestra que es un equipo imprevisible, donde puede perder puntos de local y recuperarlos como visitante.
El estilo de juego
Esa estadística se construye en parte en base a un sistema de juego que Jornada pudo averiguar. Según varios adversarios del “Ocotero”, es un equipo que tiene un modo de jugar como local y otro como visitante. “Juegan 4-3-1-2 en condición de local y se retrasan con un 5-3-1-1 cuando salen a jugar afuera. Son aguerridos”, resaltó uno de los informantes.
“De local, Wilson Romero, quien tiene la manija el equipo, juega de enganche y maneja las pelotas paradas. Y arriba juegan David Romero y Martín Bordonaro”, agregó.
“De visitante lo retrasan a Romero, para jugar como volante por izquierda. Y su enganche, Moreno, cuando van afuera, juega como mediapunta. Arriba queda solo Bordonaro, su máximo goleador”, añadió.
Debilidades
Otro oponente reciente resaltó no solo cualidades de San Lorenzo. Marcó defectos. “Ellos juegan mucho con la salida al ataque del cuatro, especialmente de local. Desborda y tira centros, su arma de ataque. Tienen jugadores altos. El 3 también se manda, pero no tanto”, remarcó.
“Pero que suba el cuatro, Leonel Carrión, hace que se descuiden de mitad de cancha para atrás. Se desordenan. Son lentos en defensa”, comentó, sin omitir una perla: cómo ejecutan los tiros de esquina.
“La tiran al primer palo para que la peine uno de los centrales al corazón del área. Eso lo hace por lo general Matías Sacco, pero el otro central a veces lo hace”, resaltó con detalle. Y lanzó una advertencia. “Que Madryn se cuide cuando juegue en Catamarca. Los árbitros inclinan la cancha a favor de de los “Cuervos” y se les puede hacer cuesta arriba”, remarcó.
San Lorenzo, invitado a la pasada edición del Argentino B, no pasa desapercibido hoy. Se instaló en semifinales tras eliminar al cuarto equipo a nivel nacional. Virtudes, estadísticas y convicciones tiene San Lorenzo para complicar al “Aurinegro”.
Foto: El Ancasti
A simple vista, puede afirmarse que Deportivo Madryn salió afortunado en el reparto de rivales en las semifinales del Argentino B. Es sabido que el “Aurinegro” se medirá a San Lorenzo de Alem, equipo 21 de 24 de los clasificados a las fases decisivas que entró como uno de los terceros.
A priori, ese dato no es intimidatorio. Sin embargo, un análisis más detallado indica que el “Santo” de la capital catamarqueña no es un rival para subestimar. De visitante, en un ambiente hostil, eliminó por penales a Talleres de Perico, el cuarto mejor equipo a nivel puntos de la segunda instancia del TAB. El logro tiene un mérito extra, que no por evidente hay que ignorarlo. Las localías de los elencos destacados en este torneo, y más en instancias definitorias, son muros difíciles de saltar. A eso se suma una estadística, que en detalle, muestra que es un equipo imprevisible, donde puede perder puntos de local y recuperarlos como visitante.
El estilo de juego
Esa estadística se construye en parte en base a un sistema de juego que Jornada pudo averiguar. Según varios adversarios del “Ocotero”, es un equipo que tiene un modo de jugar como local y otro como visitante. “Juegan 4-3-1-2 en condición de local y se retrasan con un 5-3-1-1 cuando salen a jugar afuera. Son aguerridos”, resaltó uno de los informantes.
“De local, Wilson Romero, quien tiene la manija el equipo, juega de enganche y maneja las pelotas paradas. Y arriba juegan David Romero y Martín Bordonaro”, agregó.
“De visitante lo retrasan a Romero, para jugar como volante por izquierda. Y su enganche, Moreno, cuando van afuera, juega como mediapunta. Arriba queda solo Bordonaro, su máximo goleador”, añadió.
Debilidades
Otro oponente reciente resaltó no solo cualidades de San Lorenzo. Marcó defectos. “Ellos juegan mucho con la salida al ataque del cuatro, especialmente de local. Desborda y tira centros, su arma de ataque. Tienen jugadores altos. El 3 también se manda, pero no tanto”, remarcó.
“Pero que suba el cuatro, Leonel Carrión, hace que se descuiden de mitad de cancha para atrás. Se desordenan. Son lentos en defensa”, comentó, sin omitir una perla: cómo ejecutan los tiros de esquina.
“La tiran al primer palo para que la peine uno de los centrales al corazón del área. Eso lo hace por lo general Matías Sacco, pero el otro central a veces lo hace”, resaltó con detalle. Y lanzó una advertencia. “Que Madryn se cuide cuando juegue en Catamarca. Los árbitros inclinan la cancha a favor de de los “Cuervos” y se les puede hacer cuesta arriba”, remarcó.
San Lorenzo, invitado a la pasada edición del Argentino B, no pasa desapercibido hoy. Se instaló en semifinales tras eliminar al cuarto equipo a nivel nacional. Virtudes, estadísticas y convicciones tiene San Lorenzo para complicar al “Aurinegro”.
Foto: El Ancasti