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Bullying: “Hay que intervenir rápido y sancionar al agresor, la mediación no sirve en estos casos”

Claudia Williams es docente de Informática. Se capacita permanentemente en bullying, grooming y mobbing. Refiere que los chicos que son víctimas de maltratos permanentes no pueden dejar de sufrir. Advierte que se debe intervenir rápidamente. Aconseja a padres cuidados en el uso de internet.

09/06/2014 02:00

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Por Lorena Leeming

Los casos de bullying existieron siempre. Hace 20 años atrás, el chico sufría las 5 horas que iba a la escuela. Ahora, la agonía se extiende las 24 horas por las redes sociales. No puede parar en ningún momento de sentirse mal. Expertos internacionales recomiendan intervenir en forma inmediata: la escuela debe sancionar al agresor. La mediación en el conflicto, no sirve. Bullying es maltrato psicológico o físico que se extiende por un tiempo prolongado. “El publicado por Jornada fue un verdadero caso”. Es en referencia a la denuncia de hostigamiento de una madre la cual es víctima su hija de 11 años en la Escuela 196. (Publicación del día 5 de junio).

Así lo expresó en una entrevista con Jornada la profesora Claudia Williams. La docente dicta la materia Informática en distintos establecimientos educativos de Trelew. Se capacita permanentemente en bullying (acoso escolar), grooming (acoso sexual por redes sociales) y mobbing (acoso laboral). Transfiere sus conocimientos en charlas con alumnos. En el mes de mayo asistió al II Congreso Internacional sobre estas temáticas en Buenos Aires. Advierte a los padres sobre el cuidado que deben tener: acompañar a sus hijos en el uso de redes sociales, tener la computadora a la vista y no contratar un servicio de internet full time para que el chico no esté conectado todo el tiempo.

-¿Como describe los casos de bullying?

-El bullying existió siempre. Tiene que ver ahora la inmediatez de la información, las redes sociales y los medios. De golpe nos bombardean con esa palabra. Siempre existió, casos de acoso y molestia. Hay que entender bien de qué hablamos.

Hablamos del acoso sistemático en el tiempo. Un hostigamiento que se prolonga. Es distinto a que sea sólo un día que le digan por ejemplo, gordo o pelado. Es esa molestia, un proceso de revictimización constante. Hay casos muy graves que terminan en suicidio. Mientras tanto la víctima sufre todos los días. Es violencia constante. Hay que trabajar mucho con la autoestima. Dice “por algo me sucede” y no es así.

-¿Las redes sociales potencian la violencia?

-Muchísimo. Es uno de los graves problemas. ¿Por qué? Porque hace 20 años los casos de bullying se terminaban cuando terminaban el horario escolar. Sufría el chico 5 horas. Hoy, sufre las 24 horas. El acoso y el hostigamiento no termina en el horario. Llega a la casa, abre el Facebook y se encuentra que lo siguen hostigando ahí. Hay muchos que ponen “me gusta” y es constante. No termina nunca.

-¿Se da más en mujeres?

-Se da tanto en varones y mujeres. Las mujeres somos más de expresar enseguida lo que pasa. Los varones sufren y sufren mucho. Hay que cuidarlos de la misma manera. No hay diferencia. Es tan responsable el que acosa como el que se une al grupo y se hace cómplice en redes sociales. Es complicado. El chico que sufre bullying hoy no puede parar en ningún momento de sentirse mal.

-¿Hay algún perfil específico del chico “acosador”?

-Los primeros días de mayo estuve en el II Congreso Internacional sobre bullying y mobbing (acoso laboral) en Buenos Aires. Especialistas dicen que no tiene nada que ver. Eso, lo tiene que tratar algún psicólogo. Antes se decía que había que mediar. No hay que hacerlo. Es como mediar en violencia familiar. Te pego lunes, miércoles y viernes, y martes y jueves no te pego.

-¿Hacer público el caso ayuda?

-Cuando leía la nota de Jornada decía que según lo que los libros nos enseñan, es un claro caso de bullying. La mamá decía que venía del año pasado. Eso es el bullying. Como madre pediría ayuda incluso haciéndolo público.

-¿Está de acuerdo en lo personal en cómo las escuelas abordan los casos?

-Me estoy formando en el tema. Lo que escuché en el Congreso es que actuamos mal porque queremos mediar. No está mal, es lo primero que sale en ese momento. Pero lo que se intenta hacer ahora es un protocolo de intervención. Sancionar. Hay que sancionar rápido para cortar esto y evitar dolores de cabeza.Tenemos que formarnos los docentes.

-¿Que preocupación le manifiestan los alumnos?

-Trabajo con chicos de 12 a 17 años. Aquellos que agarré a los 12 años y hoy tienen 17 u 18, ya tienen una herramienta y conocimiento para detectar bullying. Su preocupación son los chiquitos, tanto bullying como grooming. Cuando tienen la herramienta, cuando tienen idea como actuar, el miedo disminuye. Es muy posible que no llegue nunca a ser víctima.

-¿Qué hay que tener en cuenta para evitar un caso de grooming?

-En este caso, se les informa sobre cuáles son las metodologías que usan, cómo tienen que proteger contactos. Tener cuidado en redes sociales. Hay que tener cuidado. La intervención de los padres es prioritaria. Tienen que saber todo.

-¿Se aconseja chequear las redes sociales de los hijos?

-La palabra “control” no me gusta. Pero sí , acompañamiento. Soy mamá y se que muchos tienen notebook con conexión full time. Cuando el chico se va a acostar, sigue. Te dicen que en su casa todos a las 22 horas duermen. Si hay conexión wifi, cuando vos te dormiste el chico se conectó y no sabés con quién. Entonces, cuidado. Preguntar con quién chatea, con quién habla, quién es fulano, etc.

-¿Hay alguna manifestación de que el chico es víctima de acoso?

-Sí. Falta de apetito, trastornos de sueño, dolor de panza, etcétera. Esas cosas tienen que ser indicativas de que algo está sucediendo.