Ante la denuncias del Gobierno sobre posibles fraudes y pedidos de dinero para la adjudicación de viviendas por parte de un empleado del Instituto Provincial de la Vivienda, el delegado en Comodoro Rivadavia de ese organismo presentó su renuncia indeclinable.
Abel Reyna lo anunció tras la denuncia del presidente del organismo, Ricardo Trovant, por presuntos pedidos de dinero de un empleado para favorecer la adjudicación de casas. “Es totalmente injusto que sin un sumario previo y una investigación, a través de una gacetilla destruya la imagen, la persona y el honor de un empleado acusándolo de una estafa, sin pruebas”.
Manifestó que “es una cuasi denuncia, porque hay una presentación en Fiscalía pero no hay una causa instruida, pero sí aparece una condena a través de los medios, eso indigna” y aclaró que “la única relación económica de los contribuyentes con el IPV es el pago de las cuotas, que por cierto hay una morosidad importante”, remarcó. “Es dificultoso enfrentarme al público que viene, cerca de 30 personas por semana, cuando el único plan que hemos tenido es de 230 viviendas en zona norte, aunque el plan inicial incluía a mil viviendas para la ciudad. Sin la participación intermedia de otras instituciones, no se construyen viviendas desde la entrega de las 1.311, hace aproximadamente 20 años”.
En tal sentido, “no hay voluntad política de inversión, todos los días atiendo al público, estamos llegando al final de la entrega de las 230 y ya no tenemos más que entregar con un padrón de diez mil personas”. Reyna manifestó que se reunirá con el presidente del IPV, Ricardo Trovant, quien “se mostró sorprendido por mi renuncia”, acotó.
Ante la denuncias del Gobierno sobre posibles fraudes y pedidos de dinero para la adjudicación de viviendas por parte de un empleado del Instituto Provincial de la Vivienda, el delegado en Comodoro Rivadavia de ese organismo presentó su renuncia indeclinable.
Abel Reyna lo anunció tras la denuncia del presidente del organismo, Ricardo Trovant, por presuntos pedidos de dinero de un empleado para favorecer la adjudicación de casas. “Es totalmente injusto que sin un sumario previo y una investigación, a través de una gacetilla destruya la imagen, la persona y el honor de un empleado acusándolo de una estafa, sin pruebas”.
Manifestó que “es una cuasi denuncia, porque hay una presentación en Fiscalía pero no hay una causa instruida, pero sí aparece una condena a través de los medios, eso indigna” y aclaró que “la única relación económica de los contribuyentes con el IPV es el pago de las cuotas, que por cierto hay una morosidad importante”, remarcó. “Es dificultoso enfrentarme al público que viene, cerca de 30 personas por semana, cuando el único plan que hemos tenido es de 230 viviendas en zona norte, aunque el plan inicial incluía a mil viviendas para la ciudad. Sin la participación intermedia de otras instituciones, no se construyen viviendas desde la entrega de las 1.311, hace aproximadamente 20 años”.
En tal sentido, “no hay voluntad política de inversión, todos los días atiendo al público, estamos llegando al final de la entrega de las 230 y ya no tenemos más que entregar con un padrón de diez mil personas”. Reyna manifestó que se reunirá con el presidente del IPV, Ricardo Trovant, quien “se mostró sorprendido por mi renuncia”, acotó.