El reclamo se generó a partir del pedido de reincorporación de un chofer despedido y el “levantamiento” de una sanción disciplinaria por haber adherido al último paro nacional dispuesto por la CTA el 28 de agosto. La empresa licenciataria del servicio de transporte público, que no reconoce a esta organización, debió programar sus frecuencias para no afectar el servicio a los usuarios de la zona norte y sur.
Los choferes bloquearon el acceso a la terminal, quemaron neumáticos e impidieron el ingreso del resto de los choferes a tomar servicio. Y por tal motivo dirigentes de la Unión Tranviarios Automotor, a través de su secretario general Juan Carlos Cossio, debieron acercarse al lugar para verificar lo sucedido.
Eduardo Gómez, titular de la CTA, aclaró que se trató de una retención de servicios y que no se realizó ningún corte utilizando métodos violentos. “Como ellos tienen el monopolio del transporte también quieren tenerlo a nivel sindical. El “unicato” no sirve. De parte de los trabajadores siempre hay diálogo pero la empresa no quiere abrir el juego”. Y cuestionó en nombre de la UCRA la intervención del gremio paralelo.
Jorge Moreno, gerente de Patagonia Argentina, consideró “intempestiva” la medida de los choferes detallando que la empresa cuenta con 360 empleados mayoritariamente afiliados a la UTA. “Piden que se reincorpore a un chofer despedido hace un año y medio. Y eso está tratándose en la Justicia tras una apelación. También piden el reintegro salarial de una medida disciplinaria por no haber concurrido a trabajar. Toda entidad sindical está reconocida por el Ministerio de Trabajo pero ésta no tiene personería ni lo que le confiere una Asociación de Profesionales. No tenemos ni siquiera la inscripción de la UCRA”. Durante la protesta se acercaron al lugar personal de Policía, Prefectura Naval; representantes de Fiscalía y hasta el secretario de Seguridad, José Glinski. Recién en horas de la tarde, con la intervención de la Secretaría de Trabajo se “levantó” el bloqueo y se restableció el servicio.
El reclamo se generó a partir del pedido de reincorporación de un chofer despedido y el “levantamiento” de una sanción disciplinaria por haber adherido al último paro nacional dispuesto por la CTA el 28 de agosto. La empresa licenciataria del servicio de transporte público, que no reconoce a esta organización, debió programar sus frecuencias para no afectar el servicio a los usuarios de la zona norte y sur.
Los choferes bloquearon el acceso a la terminal, quemaron neumáticos e impidieron el ingreso del resto de los choferes a tomar servicio. Y por tal motivo dirigentes de la Unión Tranviarios Automotor, a través de su secretario general Juan Carlos Cossio, debieron acercarse al lugar para verificar lo sucedido.
Eduardo Gómez, titular de la CTA, aclaró que se trató de una retención de servicios y que no se realizó ningún corte utilizando métodos violentos. “Como ellos tienen el monopolio del transporte también quieren tenerlo a nivel sindical. El “unicato” no sirve. De parte de los trabajadores siempre hay diálogo pero la empresa no quiere abrir el juego”. Y cuestionó en nombre de la UCRA la intervención del gremio paralelo.
Jorge Moreno, gerente de Patagonia Argentina, consideró “intempestiva” la medida de los choferes detallando que la empresa cuenta con 360 empleados mayoritariamente afiliados a la UTA. “Piden que se reincorpore a un chofer despedido hace un año y medio. Y eso está tratándose en la Justicia tras una apelación. También piden el reintegro salarial de una medida disciplinaria por no haber concurrido a trabajar. Toda entidad sindical está reconocida por el Ministerio de Trabajo pero ésta no tiene personería ni lo que le confiere una Asociación de Profesionales. No tenemos ni siquiera la inscripción de la UCRA”. Durante la protesta se acercaron al lugar personal de Policía, Prefectura Naval; representantes de Fiscalía y hasta el secretario de Seguridad, José Glinski. Recién en horas de la tarde, con la intervención de la Secretaría de Trabajo se “levantó” el bloqueo y se restableció el servicio.