"Fue partido durísimo ante un rival ordenado y que mete y mete. No jugamos bien en el primer tiempo, además se nos complicó con la expulsión de (José Luis) Fernandez, pero lo pudimos ganar. Cinco de cinco no es poca cosa", se jactó Eduardo Coudet.
"En el segundo tiempo nos acomodamos, mejoramos y nos quedamos con el triunfo que es lo más importante. Igual tenemos que seguir creciendo", se sinceró.
Coudet, por último, destacó "la unión y entereza del grupo" y confesó que les costó "jugar sin público" frente a la sanción que le aplicó la AFA por la agresión que sufrió Gustavo Alfaro, entrenador de Tigre, en el Gigante de Arroyito.
"No es fácil jugar así -dijo entre risas-, estamos acostumbrados a que nuestra cancha esté llena, que explote", finalizó Coudet.
"Fue partido durísimo ante un rival ordenado y que mete y mete. No jugamos bien en el primer tiempo, además se nos complicó con la expulsión de (José Luis) Fernandez, pero lo pudimos ganar. Cinco de cinco no es poca cosa", se jactó Eduardo Coudet.
"En el segundo tiempo nos acomodamos, mejoramos y nos quedamos con el triunfo que es lo más importante. Igual tenemos que seguir creciendo", se sinceró.
Coudet, por último, destacó "la unión y entereza del grupo" y confesó que les costó "jugar sin público" frente a la sanción que le aplicó la AFA por la agresión que sufrió Gustavo Alfaro, entrenador de Tigre, en el Gigante de Arroyito.
"No es fácil jugar así -dijo entre risas-, estamos acostumbrados a que nuestra cancha esté llena, que explote", finalizó Coudet.