Decenas de palestinos -en su mayoría con síntomas de asfixia-, y cuatro efectivos de la Policía de Fronteras israelí, resultaron heridos en violentos choques en los territorios palestinos ocupados por Israel en 1967.
Los disturbios se iniciaron poco después del mediodía, tras a plegaria musulmana de los viernes, cerca de la Puerta de Damasco, uno de los accesos a la ciudadela antigua de Jerusalén, en cuyo interior está la Explanada de las Mezquitas, recinto sagrado tanto para judíos como musulmanes.
La Explanada de las Mezquitas -que acoge la Cúpula de la Roca y la Mezquita de Al Aqsa- es el tercer lugar en la jerarquía del islam, que lo conoce como Noble Santuario, y primero para la tradición judía, que lo denomina Monte del Templo, pues allí se alzaron los bíblicos templos de Salomón y Herodes.
Tras una tensa noche, los ánimos en la ciudad amurallada estaban caldeados después de conocerse las restricciones impuestas por Israel, y de que el movimiento islamista palestino Hamas llamó a una "jornada de la ira", en una semana de enfrentamientos en el recinto sagrado.
Junto al puesto militar de Qalandia, que sirve de acceso a la ciudad cisjordana de Ramallah, tres palestinos resultaron heridos por balas de goma disparadas por fuerzas israelíes en una protesta que recorrió el campo de refugiados adyacente tras la oración en las mezquitas, informó la agencia de noticias palestina Maan.
Varias decenas más sufrieron asfixia por inhalación de gases lacrimógenos, disparados por las fuerzas de seguridad israelíes, que emplearon además granadas de estruendo, gases y balas del calibre 0,22 para dispersar a jóvenes palestinos que arrojaron piedras, botellas vacías y cócteles molotov.
Una portavoz del Ejército israelí confirmó además que se produjeron enfrentamientos en varios puntos de Cisjordania, pero no dio más detalles, informó la agencia de noticias EFE.
Protestas similares se sucedieron a lo largo de Cisjordania, como en la localidad de Bilín, donde varios activistas resultaron afectados por inhalación de gas, o en Kfar Cadum, donde resultaron heridos de bala al menos tres menores, según testigos citados por Maan. También se produjeron enfrentamientos en Hebrón, Nablus, Tulkarem y Kalkilia y en las inmediaciones del principal puesto de control en Belén.
Al menos dos palestinos resultaron heridos anoche por fuerzas israelíes en las áreas de Belén y Nablus, en este último caso de extrema gravedad y después de que un vehículo israelí fuera atacado con una bomba incendiaria.
La tensión comenzó el domingo pasado, víspera de la celebración del año nuevo judío y durante tres jornadas consecutivas fuerzas israelíes entraron en la Explanada de las Mezquitas a fin de dispersar a musulmanes que arrojaban piedras o trataban de sabotear visitas al lugar.
Israel defiende que "combate la violencia" y adoptó una serie de medidas destinadas a impedir y sofocar disturbios en los que se incluyen lanzamiento de piedras y bombas incendiarias contra civiles y sus fuerzas de seguridad.
En este contexto, más de 5.000 agentes de la Policía israelí se encontraban desplegados hoy en torno a la ciudad vieja de Jerusalén, vigilados desde el aire por helicópteros y globos aerostáticos con cámaras adosadas, en previsión de altercados, como los que anoche tuvieron como blanco vehículos y objetivos militares israelíes.
Pero nuevamente hoy, los barrios palestinos de Jerusalén Este fueron epicentro de las protestas donde se lanzaron piedras y bombas incendiarias contra los agentes del orden israelíes.
Los choques se registraron en Silwán, Ras el-Amud, Wadi Joz, la Puerta de Damasco, Isawiya, A-tur o Jabel Mukaber.
En este último, cuatro agentes de la Policía de Fronteras israelí resultaron heridos hoy en choques con manifestantes palestinos: dos de ellos por fuego y otros dos por cócteles molotov.
Varios palestinos, cuyo número aun no fue confirmado, resultaron heridos en los choques, donde la policía empleó medios antidisturbios para dispersar y desbloquear calles en las que habían colocado ruedas y contenedores en llamas.
La Policía israelí informó de al menos cinco palestinos detenidos en los últimos incidentes, entre ellos cuatro menores.
En Jordania, que custodia los lugares santos de Jerusalén en virtud de su acuerdo de paz con Israel de 1994, miles de personas se manifestaron hoy en distintas ciudades del país tras el rezo del mediodía para mostrar su rechazo a la decisión de las autoridades israelíes de restringir el acceso a la mezquita de Al Aqsa.
El presidente palestino, Mahmoud Abbas, trasladó anoche al papa Francisco y a su par egipcio, Abdel fatah al Sisi, su preocupación ante la perspectiva de que las "agresiones israelíes" en Jerusalén conviertan el conflicto político en uno religioso.
Decenas de palestinos -en su mayoría con síntomas de asfixia-, y cuatro efectivos de la Policía de Fronteras israelí, resultaron heridos en violentos choques en los territorios palestinos ocupados por Israel en 1967.
Los disturbios se iniciaron poco después del mediodía, tras a plegaria musulmana de los viernes, cerca de la Puerta de Damasco, uno de los accesos a la ciudadela antigua de Jerusalén, en cuyo interior está la Explanada de las Mezquitas, recinto sagrado tanto para judíos como musulmanes.
La Explanada de las Mezquitas -que acoge la Cúpula de la Roca y la Mezquita de Al Aqsa- es el tercer lugar en la jerarquía del islam, que lo conoce como Noble Santuario, y primero para la tradición judía, que lo denomina Monte del Templo, pues allí se alzaron los bíblicos templos de Salomón y Herodes.
Tras una tensa noche, los ánimos en la ciudad amurallada estaban caldeados después de conocerse las restricciones impuestas por Israel, y de que el movimiento islamista palestino Hamas llamó a una "jornada de la ira", en una semana de enfrentamientos en el recinto sagrado.
Junto al puesto militar de Qalandia, que sirve de acceso a la ciudad cisjordana de Ramallah, tres palestinos resultaron heridos por balas de goma disparadas por fuerzas israelíes en una protesta que recorrió el campo de refugiados adyacente tras la oración en las mezquitas, informó la agencia de noticias palestina Maan.
Varias decenas más sufrieron asfixia por inhalación de gases lacrimógenos, disparados por las fuerzas de seguridad israelíes, que emplearon además granadas de estruendo, gases y balas del calibre 0,22 para dispersar a jóvenes palestinos que arrojaron piedras, botellas vacías y cócteles molotov.
Una portavoz del Ejército israelí confirmó además que se produjeron enfrentamientos en varios puntos de Cisjordania, pero no dio más detalles, informó la agencia de noticias EFE.
Protestas similares se sucedieron a lo largo de Cisjordania, como en la localidad de Bilín, donde varios activistas resultaron afectados por inhalación de gas, o en Kfar Cadum, donde resultaron heridos de bala al menos tres menores, según testigos citados por Maan. También se produjeron enfrentamientos en Hebrón, Nablus, Tulkarem y Kalkilia y en las inmediaciones del principal puesto de control en Belén.
Al menos dos palestinos resultaron heridos anoche por fuerzas israelíes en las áreas de Belén y Nablus, en este último caso de extrema gravedad y después de que un vehículo israelí fuera atacado con una bomba incendiaria.
La tensión comenzó el domingo pasado, víspera de la celebración del año nuevo judío y durante tres jornadas consecutivas fuerzas israelíes entraron en la Explanada de las Mezquitas a fin de dispersar a musulmanes que arrojaban piedras o trataban de sabotear visitas al lugar.
Israel defiende que "combate la violencia" y adoptó una serie de medidas destinadas a impedir y sofocar disturbios en los que se incluyen lanzamiento de piedras y bombas incendiarias contra civiles y sus fuerzas de seguridad.
En este contexto, más de 5.000 agentes de la Policía israelí se encontraban desplegados hoy en torno a la ciudad vieja de Jerusalén, vigilados desde el aire por helicópteros y globos aerostáticos con cámaras adosadas, en previsión de altercados, como los que anoche tuvieron como blanco vehículos y objetivos militares israelíes.
Pero nuevamente hoy, los barrios palestinos de Jerusalén Este fueron epicentro de las protestas donde se lanzaron piedras y bombas incendiarias contra los agentes del orden israelíes.
Los choques se registraron en Silwán, Ras el-Amud, Wadi Joz, la Puerta de Damasco, Isawiya, A-tur o Jabel Mukaber.
En este último, cuatro agentes de la Policía de Fronteras israelí resultaron heridos hoy en choques con manifestantes palestinos: dos de ellos por fuego y otros dos por cócteles molotov.
Varios palestinos, cuyo número aun no fue confirmado, resultaron heridos en los choques, donde la policía empleó medios antidisturbios para dispersar y desbloquear calles en las que habían colocado ruedas y contenedores en llamas.
La Policía israelí informó de al menos cinco palestinos detenidos en los últimos incidentes, entre ellos cuatro menores.
En Jordania, que custodia los lugares santos de Jerusalén en virtud de su acuerdo de paz con Israel de 1994, miles de personas se manifestaron hoy en distintas ciudades del país tras el rezo del mediodía para mostrar su rechazo a la decisión de las autoridades israelíes de restringir el acceso a la mezquita de Al Aqsa.
El presidente palestino, Mahmoud Abbas, trasladó anoche al papa Francisco y a su par egipcio, Abdel fatah al Sisi, su preocupación ante la perspectiva de que las "agresiones israelíes" en Jerusalén conviertan el conflicto político en uno religioso.