El chubutense Tomás Conechny, entre los 50 mejores jugadores del mundo según el diario inglés The Guardian

El jugador surgido de la CAI de Comodoro Rivadavia, de apenas 17 años, figura en una selecta lista realizada por el influyente medio británico, que publicó un ranking de los mejores del planeta en la categoría. "Ser un elegido es todo un orgullo", le dijo al diario La Nación.

17 OCT 2015 - 10:36 | Actualizado

-Quiero jugar al handball, me gusta más que el fútbol, pa

-Pero, Tomás...

El viento sopla fuerte en Comodoro Rivadavia. La charla en 2009 entre Tomás, que tiene 11 años, y su papá, José, va a cambiar la vida de la familia Conechny, pero ellos todavía no lo saben. Tomás es un pibe más de Chubut que reparte su tiempo entre la escuela, el handball y el fútbol. Y si bien se destaca en los dos deportes, le gusta más el que juega con sus amigos en el Club Nueva Generación. Veloz, con buen salto y potencia en las manos, es el mejor de su categoría en el handball. El fútbol también le gusta, pero las exigencias desde que pasó a jugar a la Comisión de Actividades Infantiles, el club más importante de la ciudad, son mayores. Y no puede hacer todo.

El viento sopla suave en Ezeiza. La charla en 2015 entre Tomás, que tiene 17 años, y La Nación, es una nota más de las tantas que tuvo que dar el juvenil Conechny desde que fue seleccionado entre los 50 mejores talentos del mundo por el diario inglés The Guardian. El pibe de Comodoro, la perla de la selección Sub 17 de Miguel Lemme, que buscará ganar el Mundial que comienza en Chile, ya no vive más en Chubut. Ahora pasa sus días entre las prácticas en San Lorenzo y el predio de la AFA. Delantero, goleador, con buen cabezazo, pero de un metro setenta de estatura, todos lo comparan con Sergio Agüero. Y él también elige al Kun como modelo por seguir.

Desde que le dio prioridad al fútbol y dejó el handball, la vida de Tomás transcurrió de a saltos. De la CAI fue convocado a la selección Sub 15, con la que fue campeón en un torneo en México y ganó prestigio. Allí lo vio un caza talentos de Liverpool, de Inglaterra, que le ofreció viajar junto a su familia para que conocieran las instalaciones del club y se entrenara con los juveniles británicos. Y si bien pudo hacer el viaje, tuvo que volverse, ya que no contaba con la doble ciudadanía. Más tarde apareció en su vida Marcelo Tinelli, quien el año pasado convenció a su papá para que se mudaran a Buenos Aires y jugara en la séptima de San Lorenzo, con la que logró el segundo puesto. Ahora integra el plantel de la reserva, que dirige el Pampa Claudio Biaggio, y es el goleador del seleccionado juvenil.

"Mi primera semana en Buenos Aires fue rara, todo muy raro", dice Conechny, de frases cortas y algo tímido para hablar de ciertos temas. "Me costó acostumbrarme a las distancias. Yo antes salía para el club y en 15 minutos llegaba. Ahora tengo que salir una hora antes", agrega. Cuando llegó de Chubut a la séptima de San Lorenzo, los juveniles del plantel ya se conocían hacía años y al principio lo estudiaron. "En los primeros entrenamientos me costó porque me miraban con distintos ojos, porque sabían mi historia. Pero después, por suerte nos hicimos amigos todos, y mi familia también me ayudó mucho en la adaptación", dice y suelta la primera sonrisa.

Tomás es el hijo del medio de los cuatro que tuvieron José y Andrea, sus padres, cuyos nombres lleva tatuados en sus brazos. La más grande, Camila, de 20, se mudó a Buenos Aires con Tomás el año pasado, mientras que Renzo, de 14, que juega en la 9a de San Lorenzo, y Marina, de 10, se vinieron este año.

El otro tema con el que se afloja es la PlayStation. Tantos días de concentración con la selección hicieron de Tomás un fanático de los videojuegos. "Soy el mejor del plantel con la Play", dice entre risas. Los que lo conocen lo describen como un pibe tranquilo, al que no le gusta perder a nada. Ni a la Play. Grita los goles, se lamenta si le hacen uno y se enoja si pierde. En uno de esos tantos partidos que jugó con sus compañeros, terminó siendo noticia por un accidente que pudo haber sido mucho más grave de lo que fue. "Fue en abril de este año. Estábamos en el Sudamericano, justo antes del almuerzo fuimos a jugar como siempre con los chicos. Yo estaba apoyado en un ventanal, y cuando me hicieron un gol me fui para atrás, como lamentándome. El vidrio se vino abajo y me caí un piso". Tomás lo cuenta con algo de vergüenza, aunque aclara que no fue su culpa, sino que el vidrio estaba flojo. Por ese golpe se perdió el último partido del Sudamericano, aunque sólo tuvo lesiones leves.

Dos meses después de aquella lesión llegó un premio: fue sparring de la selección mayor en la Copa América, en Chile. Pudo entrenarse con sus ídolos y verlos de cerca. Y hace una semana lo sorprendieron los mensajes de su familia y amigos, felicitándolo por ser uno de los dos argentinos en la lista de los 50 mejores talentos publicada por The Guardian. El otro argentino, Franco López, de River, estuvo en la preselección para el Mundial, pero fue desafectado. "Es un orgullo enorme estar entre los 50 mejores de tu categoría, es una locura. Ni te lo imaginás. Me mandaron mensajes todo el mundo, no lo podían creer. Yo tampoco. Es una locura", repite Tomás, con la humildad de un pibe que todavía no se intoxicó con el humo de la fama.

Tomás Conechny

"Soy como el Kun Agüero: un poco rápido, potente, me gusta saltar a cabecear. Puedo jugar de 9 o de segunda punta"

Una cuenta pendiente para los chicos del Sub 17

La selección Sub 17, subcampeona en el Sudamericano de Paraguay de este año, debutará ante México mañana, a las 19, en el estadio Bicentenario Municipal Nelson Oyarzún de Chillán, 400 kilómetros al sur de Santiago. Luego se medirá con Alemania, el miércoles, a las 20, mientras que cerrará su participación en el grupo frente a Australia, el sábado, a las 19, siempre en Chillán.

La Argentina, seis veces ganador del Mundial Sub 20, nunca se pudo coronar en el Mundial Sub 17 y en la última realización, que se desarrolló en Emiratos Arabes en 2013, el seleccionado dirigido en ese momento por Humberto Grondona se ubicó en cuarto lugar.

(Fuente: Diario La Nación)

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17 OCT 2015 - 10:36

-Quiero jugar al handball, me gusta más que el fútbol, pa

-Pero, Tomás...

El viento sopla fuerte en Comodoro Rivadavia. La charla en 2009 entre Tomás, que tiene 11 años, y su papá, José, va a cambiar la vida de la familia Conechny, pero ellos todavía no lo saben. Tomás es un pibe más de Chubut que reparte su tiempo entre la escuela, el handball y el fútbol. Y si bien se destaca en los dos deportes, le gusta más el que juega con sus amigos en el Club Nueva Generación. Veloz, con buen salto y potencia en las manos, es el mejor de su categoría en el handball. El fútbol también le gusta, pero las exigencias desde que pasó a jugar a la Comisión de Actividades Infantiles, el club más importante de la ciudad, son mayores. Y no puede hacer todo.

El viento sopla suave en Ezeiza. La charla en 2015 entre Tomás, que tiene 17 años, y La Nación, es una nota más de las tantas que tuvo que dar el juvenil Conechny desde que fue seleccionado entre los 50 mejores talentos del mundo por el diario inglés The Guardian. El pibe de Comodoro, la perla de la selección Sub 17 de Miguel Lemme, que buscará ganar el Mundial que comienza en Chile, ya no vive más en Chubut. Ahora pasa sus días entre las prácticas en San Lorenzo y el predio de la AFA. Delantero, goleador, con buen cabezazo, pero de un metro setenta de estatura, todos lo comparan con Sergio Agüero. Y él también elige al Kun como modelo por seguir.

Desde que le dio prioridad al fútbol y dejó el handball, la vida de Tomás transcurrió de a saltos. De la CAI fue convocado a la selección Sub 15, con la que fue campeón en un torneo en México y ganó prestigio. Allí lo vio un caza talentos de Liverpool, de Inglaterra, que le ofreció viajar junto a su familia para que conocieran las instalaciones del club y se entrenara con los juveniles británicos. Y si bien pudo hacer el viaje, tuvo que volverse, ya que no contaba con la doble ciudadanía. Más tarde apareció en su vida Marcelo Tinelli, quien el año pasado convenció a su papá para que se mudaran a Buenos Aires y jugara en la séptima de San Lorenzo, con la que logró el segundo puesto. Ahora integra el plantel de la reserva, que dirige el Pampa Claudio Biaggio, y es el goleador del seleccionado juvenil.

"Mi primera semana en Buenos Aires fue rara, todo muy raro", dice Conechny, de frases cortas y algo tímido para hablar de ciertos temas. "Me costó acostumbrarme a las distancias. Yo antes salía para el club y en 15 minutos llegaba. Ahora tengo que salir una hora antes", agrega. Cuando llegó de Chubut a la séptima de San Lorenzo, los juveniles del plantel ya se conocían hacía años y al principio lo estudiaron. "En los primeros entrenamientos me costó porque me miraban con distintos ojos, porque sabían mi historia. Pero después, por suerte nos hicimos amigos todos, y mi familia también me ayudó mucho en la adaptación", dice y suelta la primera sonrisa.

Tomás es el hijo del medio de los cuatro que tuvieron José y Andrea, sus padres, cuyos nombres lleva tatuados en sus brazos. La más grande, Camila, de 20, se mudó a Buenos Aires con Tomás el año pasado, mientras que Renzo, de 14, que juega en la 9a de San Lorenzo, y Marina, de 10, se vinieron este año.

El otro tema con el que se afloja es la PlayStation. Tantos días de concentración con la selección hicieron de Tomás un fanático de los videojuegos. "Soy el mejor del plantel con la Play", dice entre risas. Los que lo conocen lo describen como un pibe tranquilo, al que no le gusta perder a nada. Ni a la Play. Grita los goles, se lamenta si le hacen uno y se enoja si pierde. En uno de esos tantos partidos que jugó con sus compañeros, terminó siendo noticia por un accidente que pudo haber sido mucho más grave de lo que fue. "Fue en abril de este año. Estábamos en el Sudamericano, justo antes del almuerzo fuimos a jugar como siempre con los chicos. Yo estaba apoyado en un ventanal, y cuando me hicieron un gol me fui para atrás, como lamentándome. El vidrio se vino abajo y me caí un piso". Tomás lo cuenta con algo de vergüenza, aunque aclara que no fue su culpa, sino que el vidrio estaba flojo. Por ese golpe se perdió el último partido del Sudamericano, aunque sólo tuvo lesiones leves.

Dos meses después de aquella lesión llegó un premio: fue sparring de la selección mayor en la Copa América, en Chile. Pudo entrenarse con sus ídolos y verlos de cerca. Y hace una semana lo sorprendieron los mensajes de su familia y amigos, felicitándolo por ser uno de los dos argentinos en la lista de los 50 mejores talentos publicada por The Guardian. El otro argentino, Franco López, de River, estuvo en la preselección para el Mundial, pero fue desafectado. "Es un orgullo enorme estar entre los 50 mejores de tu categoría, es una locura. Ni te lo imaginás. Me mandaron mensajes todo el mundo, no lo podían creer. Yo tampoco. Es una locura", repite Tomás, con la humildad de un pibe que todavía no se intoxicó con el humo de la fama.

Tomás Conechny

"Soy como el Kun Agüero: un poco rápido, potente, me gusta saltar a cabecear. Puedo jugar de 9 o de segunda punta"

Una cuenta pendiente para los chicos del Sub 17

La selección Sub 17, subcampeona en el Sudamericano de Paraguay de este año, debutará ante México mañana, a las 19, en el estadio Bicentenario Municipal Nelson Oyarzún de Chillán, 400 kilómetros al sur de Santiago. Luego se medirá con Alemania, el miércoles, a las 20, mientras que cerrará su participación en el grupo frente a Australia, el sábado, a las 19, siempre en Chillán.

La Argentina, seis veces ganador del Mundial Sub 20, nunca se pudo coronar en el Mundial Sub 17 y en la última realización, que se desarrolló en Emiratos Arabes en 2013, el seleccionado dirigido en ese momento por Humberto Grondona se ubicó en cuarto lugar.

(Fuente: Diario La Nación)