Alrededor de 2.000 participantes de unos 120 países asistieron al encuentro, entre ellos el presidente de Pakistán, Mamnoon Hussain, y los primeros ministros ruso, Dmitri Medvédev, y kazajo, Karim Masimov, según informó la agencia de noticias EFE.
También estuvieron presentes el viceministro de Comunicaciones de Cuba, Wilfredo González Vidal, y, por parte de Naciones Unidas, el chino Wu Hongbo, subsecretario general de la ONU para Asuntos Económicos y Sociales.
En el cónclave, China quiso dejar muestra de su interés en crear un consenso internacional sobre reglas comunes que permitan un mayor control de la red de redes en el mundo, particularmente para neutralizar el "azote global" de los ciberataques y el ciberterrorismo, según dijo Xi en su discurso.
El dirigente chino habló de "aumentar el diálogo y la cooperación bajo la confianza mutua y el respeto, promoviendo la transformación del sistema global de Internet para impulsar la paz y la seguridad".
Desde hace años, China intenta brindar a sus ciudadanos una conectividad alternativa al gigante Google, que domina más del 50% del mercado de la red mundial.
Así, en base a la Ley de Seguridad Nacional y la cibersoberanía varias plataformas fueron bloqueadas, entre ellas Facebook, Youtube o Twitter, que fueron reemplazadas -no sin quejas- entre los usuarios jóvenes por las otras como Youku, Baidú Wechat y Xiami.
Con una cantidad cercana a los 700 millones de usuarios de Internet, el gigante asiático superó a Estados Unidos como mayor mercado de comercio electrónico del planeta, vislumbrando un crecimiento sostenido, además, en el uso de redes sociales.
Xi remarcó hoy varias veces el deber de "respetar la cibersoberanía de cada país", y urgió a que "ningún doble estándar debe ser aceptado en ciberseguridad".
El dirigente habló de fortalecer la innovación y no perdió la oportunidad de recordar a las empresas extranjeras que "son bienvenidas en China", siempre y cuando, dijo, "obedezcan las leyes del país".
Muchas de las grandes firmas tecnológicas enviaron hoy a directivos a la cita, entre ellas Microsoft, Apple, Yahoo, Siemens, IBM y Qualcomm, según el portal oficial del evento.
Por parte del país anfitrión acudieron los máximos representantes del panorama cibernético, entre ellos el ministro de la Administración China del Ciberespacio, Lu Wei.
También Jack Ma, fundador del grupo de comercio electrónico Alibaba, que la pasada semana anunció la compra del diario en inglés más importante de Hong Kong, el South China Morning Post, además de Pony Ma, presidente ejecutivo de Tencent; y Robin Li, responsable del motor de búsqueda Baidu.
Durante la conferencia se espera que Beijing busque el consenso con los asistentes, tal y como ocurrió el año pasado, cuando el Gobierno chino intentó en vano que compañías firmaran una declaración que instaba a la comunidad internacional a "respetar la soberanía de Internet de todos los países".
Una iniciativa al estilo de la que Xi propuso durante su viaje a Estados Unidos el pasado septiembre, en el que intentó que compañías tecnológicas firmaran una declaración que subrayaba compromisos como "no dañar la seguridad nacional de China".
Algunos expertos consideran que la citada ley de seguridad nacional, aprobada el pasado verano, servirá también para aumentar la represión y la censura en la red, al incluir expresamente la defensa de la "cibersoberanía".
Frente a esto, las autoridades chinas vienen sosteniendo que el tráfico en le web y la penetración cultural que ésta conlleva debe ser regido por el principio de que el bienestar y las necesidades colectivas (de la sociedad en su conjunto) tienen preeminencia sobre los derechos individuales.
Alrededor de 2.000 participantes de unos 120 países asistieron al encuentro, entre ellos el presidente de Pakistán, Mamnoon Hussain, y los primeros ministros ruso, Dmitri Medvédev, y kazajo, Karim Masimov, según informó la agencia de noticias EFE.
También estuvieron presentes el viceministro de Comunicaciones de Cuba, Wilfredo González Vidal, y, por parte de Naciones Unidas, el chino Wu Hongbo, subsecretario general de la ONU para Asuntos Económicos y Sociales.
En el cónclave, China quiso dejar muestra de su interés en crear un consenso internacional sobre reglas comunes que permitan un mayor control de la red de redes en el mundo, particularmente para neutralizar el "azote global" de los ciberataques y el ciberterrorismo, según dijo Xi en su discurso.
El dirigente chino habló de "aumentar el diálogo y la cooperación bajo la confianza mutua y el respeto, promoviendo la transformación del sistema global de Internet para impulsar la paz y la seguridad".
Desde hace años, China intenta brindar a sus ciudadanos una conectividad alternativa al gigante Google, que domina más del 50% del mercado de la red mundial.
Así, en base a la Ley de Seguridad Nacional y la cibersoberanía varias plataformas fueron bloqueadas, entre ellas Facebook, Youtube o Twitter, que fueron reemplazadas -no sin quejas- entre los usuarios jóvenes por las otras como Youku, Baidú Wechat y Xiami.
Con una cantidad cercana a los 700 millones de usuarios de Internet, el gigante asiático superó a Estados Unidos como mayor mercado de comercio electrónico del planeta, vislumbrando un crecimiento sostenido, además, en el uso de redes sociales.
Xi remarcó hoy varias veces el deber de "respetar la cibersoberanía de cada país", y urgió a que "ningún doble estándar debe ser aceptado en ciberseguridad".
El dirigente habló de fortalecer la innovación y no perdió la oportunidad de recordar a las empresas extranjeras que "son bienvenidas en China", siempre y cuando, dijo, "obedezcan las leyes del país".
Muchas de las grandes firmas tecnológicas enviaron hoy a directivos a la cita, entre ellas Microsoft, Apple, Yahoo, Siemens, IBM y Qualcomm, según el portal oficial del evento.
Por parte del país anfitrión acudieron los máximos representantes del panorama cibernético, entre ellos el ministro de la Administración China del Ciberespacio, Lu Wei.
También Jack Ma, fundador del grupo de comercio electrónico Alibaba, que la pasada semana anunció la compra del diario en inglés más importante de Hong Kong, el South China Morning Post, además de Pony Ma, presidente ejecutivo de Tencent; y Robin Li, responsable del motor de búsqueda Baidu.
Durante la conferencia se espera que Beijing busque el consenso con los asistentes, tal y como ocurrió el año pasado, cuando el Gobierno chino intentó en vano que compañías firmaran una declaración que instaba a la comunidad internacional a "respetar la soberanía de Internet de todos los países".
Una iniciativa al estilo de la que Xi propuso durante su viaje a Estados Unidos el pasado septiembre, en el que intentó que compañías tecnológicas firmaran una declaración que subrayaba compromisos como "no dañar la seguridad nacional de China".
Algunos expertos consideran que la citada ley de seguridad nacional, aprobada el pasado verano, servirá también para aumentar la represión y la censura en la red, al incluir expresamente la defensa de la "cibersoberanía".
Frente a esto, las autoridades chinas vienen sosteniendo que el tráfico en le web y la penetración cultural que ésta conlleva debe ser regido por el principio de que el bienestar y las necesidades colectivas (de la sociedad en su conjunto) tienen preeminencia sobre los derechos individuales.