La europeísta Plataforma Dignidad y Justicia (DA) y la izquierda pro rusa, representada por el Partido Socialista y Nuestro Partido, estimaron que más de 100.000 personas se congregaron frente a la sede del Parlamento, mientras que la policía sostuvo que fueron unos 25.000 manifestantes.
Lo cierto es que se trató de la mayor protesta hasta el momento del heterogéneo frente opositor.
Los líderes de la oposición, quienes tras la asunción del nuevo gobierno de Pavel Filip decidieron unirse por primera vez en la historia democrática polaca, anunciaron la creación del llamado Consejo de Salvación Nacional.
"Debemos unirnos, crear un órgano coordinador que dirigirá la liberación del país, tomado por los oligarcas", aseguró desde el palco principal uno de los líderes de DA, Vasili Nastase, en referencia al actual presidente Nicolae Timoft y a su primer ministro, Filip, según informó la agencia de noticias EFE.
La mayoría de la población moldava, según numerosas encuestas publicadas en las últimas semanas, desaprueba a la coalición que gobierna desde hace un año y que cuenta con el apoyo de la Unión Europea (UE) y Estados Unidos. Los sondeos además sostienen que una mayoría quiere elecciones anticipadas.
"No entendemos por qué en Rumanía, Ucrania y Turquía apoyaron la lucha del pueblo contra el poder criminal, pero en Moldavia apoyan a la mafia", sentenció el diputado socialista Bogdán Tsirdia, en un desafío directo a las potencias occidentales.
El líder de los socialistas, Igor Dodon, agregó además que "el pueblo de Moldavia se unió por primera en 25 años (desde la independencia del país de la Unión Soviética) contra la corrupción, los ladrones y el poder criminal".
"La paciencia del pueblo tiene un límite. Salimos todos, independientemente del partido en el que militamos, la nacionalidad o la lengua en la que hablamos. Todos estamos en contra de los criminales. Y conseguiremos las elecciones anticipadas", prometió ante una multitud de personas con banderas moldavas.
La protesta fue pacífica y la policía, aunque presente, no actuó. Al término de la manifestación, algunas de las personas regalaron a los oficiales presentes crisantemos blancos.
Pese al descontento popular, las autoridades moldavas ya descartaron convocar a elecciones anticipadas y pidieron a la oposición que tenga paciencia y le dé un plazo de 100 días al gobierno para dar respuestas a los reclamos populares.
"Hay muy pocas razones para las elecciones anticipadas. El gobierno es legítimo, como demuestra el apoyo de nuestros socios y la reacción de los líderes internacionales", aseguró recientemente el presidente del Parlamento, Andréi Candu.
Las protestas en Moldavia se repiten desde hace varios meses, pero la inestabilidad política es aún previa. Filip es el sexto primer ministro en asumir el control del gobierno en poco más de un año.
La europeísta Plataforma Dignidad y Justicia (DA) y la izquierda pro rusa, representada por el Partido Socialista y Nuestro Partido, estimaron que más de 100.000 personas se congregaron frente a la sede del Parlamento, mientras que la policía sostuvo que fueron unos 25.000 manifestantes.
Lo cierto es que se trató de la mayor protesta hasta el momento del heterogéneo frente opositor.
Los líderes de la oposición, quienes tras la asunción del nuevo gobierno de Pavel Filip decidieron unirse por primera vez en la historia democrática polaca, anunciaron la creación del llamado Consejo de Salvación Nacional.
"Debemos unirnos, crear un órgano coordinador que dirigirá la liberación del país, tomado por los oligarcas", aseguró desde el palco principal uno de los líderes de DA, Vasili Nastase, en referencia al actual presidente Nicolae Timoft y a su primer ministro, Filip, según informó la agencia de noticias EFE.
La mayoría de la población moldava, según numerosas encuestas publicadas en las últimas semanas, desaprueba a la coalición que gobierna desde hace un año y que cuenta con el apoyo de la Unión Europea (UE) y Estados Unidos. Los sondeos además sostienen que una mayoría quiere elecciones anticipadas.
"No entendemos por qué en Rumanía, Ucrania y Turquía apoyaron la lucha del pueblo contra el poder criminal, pero en Moldavia apoyan a la mafia", sentenció el diputado socialista Bogdán Tsirdia, en un desafío directo a las potencias occidentales.
El líder de los socialistas, Igor Dodon, agregó además que "el pueblo de Moldavia se unió por primera en 25 años (desde la independencia del país de la Unión Soviética) contra la corrupción, los ladrones y el poder criminal".
"La paciencia del pueblo tiene un límite. Salimos todos, independientemente del partido en el que militamos, la nacionalidad o la lengua en la que hablamos. Todos estamos en contra de los criminales. Y conseguiremos las elecciones anticipadas", prometió ante una multitud de personas con banderas moldavas.
La protesta fue pacífica y la policía, aunque presente, no actuó. Al término de la manifestación, algunas de las personas regalaron a los oficiales presentes crisantemos blancos.
Pese al descontento popular, las autoridades moldavas ya descartaron convocar a elecciones anticipadas y pidieron a la oposición que tenga paciencia y le dé un plazo de 100 días al gobierno para dar respuestas a los reclamos populares.
"Hay muy pocas razones para las elecciones anticipadas. El gobierno es legítimo, como demuestra el apoyo de nuestros socios y la reacción de los líderes internacionales", aseguró recientemente el presidente del Parlamento, Andréi Candu.
Las protestas en Moldavia se repiten desde hace varios meses, pero la inestabilidad política es aún previa. Filip es el sexto primer ministro en asumir el control del gobierno en poco más de un año.