La primera postal de Damián Villalba, flamante delantero de Racing de Trelew es la similitud física con Leónidas, líder de la resistencia espartana contra Persia unos cuantos siglos antes de Cristo, narrada en la película 300.
Quizás, el parecido vaya más allá de una cuestión estética. Villalba no lideró batallas contra una potencia extranjera. Pero es un atacante con una historia deportiva particular, que lo depositó en Chubut.
Goleador de Primera C en Liniers y Argentino de Merlo, tenía destino de fútbol extranjero a mediados de 2015. Pero el pase al Tauro de Panamá se frustró y volvió al país. Por una cuestión burocrática, se quedó sin club al cerrar el libro de pases. Y debió refugiarse en el Atlético Macachín, de La Pampa. Ahora, la “Academia” asoma como su puerta de regreso al fútbol afista.
El destino
“Hubo problemas con mi anterior club (NdR: Argentino de Merlo). Pero lo pasado ya está. Pude haber fichado antes en Racing; me habían contado la posibilidad de venir acá para el pasado torneo. No se dio esa vez. Pero por algo pasan las cosas. Acá estoy”, le comentó Villalba a Jornada, en sus primeras palabras como futbolista “albirrojo”.
Villalba es conciente que las opciones de Racing de avanzar de fase en la zona patagónica del Federal B, pasarán en buena medida por su producción goleadora. La escasez de gol fue un gran déficit del plantel racinguista en el certamen pasado.
“No soy un delantero tipo tanque. Tengo movilidad. Soy un jugador ligerito, de creación con gol. En 25 partidos en Liniers hice como 13 goles y en Argentino de Merlo jugué 40 partidos e hice 16, espero no defraudar”, detalló.
La responsabilidad
“Me dijeron que al equipo le faltó gol el pasado torneo. Espero poder ayudar en eso para que el club salga adelante”, relató Villalba.
“Imagino que la responsabilidad del gol recaerá en mí fundamentalmente. Eso es un plus. Tengo que cumplir con las expectativas. Si el 9 no hace goles, su laburo (sic) no terminó. Vine por seis meses. Si quieren que siga después de eso, es porque hice las cosas bien”, acotó.
“Será un grupo duro. Me han dicho, he escuchado que que hay equipos fuertes. Sol de Mayo se reforzó con Diego Galván y “Satanás” Paéz. Cruz del Sur de Bariloche, también, por lo que leí. Pero el objetivo es que Racing pueda trascender. Espero que con mi aporte pueda salir adelante. Lo principal es clasificar de fase”, comentó el artillero.
“La gente tiene que apoyar al equipo. Vamos a andar bien, vamos a hacer un sacrificio para que podamos lograr el objetivo que queremos, que es clasificar”, remató.
Así se presentó Damián Villalba, el Leónidas de Racing de Trelew que a través de la reivindicación personal, desea guiar con sus goles a la “Academia” hacia la segunda fase.

La primera postal de Damián Villalba, flamante delantero de Racing de Trelew es la similitud física con Leónidas, líder de la resistencia espartana contra Persia unos cuantos siglos antes de Cristo, narrada en la película 300.
Quizás, el parecido vaya más allá de una cuestión estética. Villalba no lideró batallas contra una potencia extranjera. Pero es un atacante con una historia deportiva particular, que lo depositó en Chubut.
Goleador de Primera C en Liniers y Argentino de Merlo, tenía destino de fútbol extranjero a mediados de 2015. Pero el pase al Tauro de Panamá se frustró y volvió al país. Por una cuestión burocrática, se quedó sin club al cerrar el libro de pases. Y debió refugiarse en el Atlético Macachín, de La Pampa. Ahora, la “Academia” asoma como su puerta de regreso al fútbol afista.
El destino
“Hubo problemas con mi anterior club (NdR: Argentino de Merlo). Pero lo pasado ya está. Pude haber fichado antes en Racing; me habían contado la posibilidad de venir acá para el pasado torneo. No se dio esa vez. Pero por algo pasan las cosas. Acá estoy”, le comentó Villalba a Jornada, en sus primeras palabras como futbolista “albirrojo”.
Villalba es conciente que las opciones de Racing de avanzar de fase en la zona patagónica del Federal B, pasarán en buena medida por su producción goleadora. La escasez de gol fue un gran déficit del plantel racinguista en el certamen pasado.
“No soy un delantero tipo tanque. Tengo movilidad. Soy un jugador ligerito, de creación con gol. En 25 partidos en Liniers hice como 13 goles y en Argentino de Merlo jugué 40 partidos e hice 16, espero no defraudar”, detalló.
La responsabilidad
“Me dijeron que al equipo le faltó gol el pasado torneo. Espero poder ayudar en eso para que el club salga adelante”, relató Villalba.
“Imagino que la responsabilidad del gol recaerá en mí fundamentalmente. Eso es un plus. Tengo que cumplir con las expectativas. Si el 9 no hace goles, su laburo (sic) no terminó. Vine por seis meses. Si quieren que siga después de eso, es porque hice las cosas bien”, acotó.
“Será un grupo duro. Me han dicho, he escuchado que que hay equipos fuertes. Sol de Mayo se reforzó con Diego Galván y “Satanás” Paéz. Cruz del Sur de Bariloche, también, por lo que leí. Pero el objetivo es que Racing pueda trascender. Espero que con mi aporte pueda salir adelante. Lo principal es clasificar de fase”, comentó el artillero.
“La gente tiene que apoyar al equipo. Vamos a andar bien, vamos a hacer un sacrificio para que podamos lograr el objetivo que queremos, que es clasificar”, remató.
Así se presentó Damián Villalba, el Leónidas de Racing de Trelew que a través de la reivindicación personal, desea guiar con sus goles a la “Academia” hacia la segunda fase.