En Grecia creen que los refugiados llegaron para quedarse

Grecia se prepara para convertirse en un país de asilo permanente para los miles de refugiados que en la última semana han quedado atrapados en su territorio por la decisión de Austria y los países de la ruta de los Balcanes de cerrar su fronteras para bloquearles el paso, informaron hoy medios griegos.

02 MAR 2016 - 14:14 | Actualizado

"No estamos en la mejor situación. Dentro de poco, los refugiados y migrantes se darán cuenta de que no pueden ir a los países que quieren", consideró el ministro de Migración heleno, Yannis Muzalas en declaraciones a la prensa al salir de una reunión con los presidentes de las regiones de Grecia.

Según filtraciones de medios griegos, en dicho encuentro, Muzalas admitió que es posible que Grecia deba hacerse cargo de los más de 10.000 refugiados varados en la frontera con Macedonia así como también de los miles que cada día llegan en ferries desde las islas del Egeo, algo que Atenas rechazaba en público.

En la reunión, siempre de acuerdo a la prensa griega, Muzalas opinó que Macedonia mantendrá por un tiempo largo la frontera cerrada y que Grecia, en cumplimiento de las convenciones internacionales, deberá acoger a unos 100.000 refugiados.

Hoy la Comisión Europea (CE) propuso destinar 700 millones de euros del presupuesto comunitario durante los próximos tres años para hacer frente a la emergencia humanitaria que se ha desatad por la crisis de refugiados tanto en Grecia como en otros países del bloque regional.

De ser aprobada, la propuesta modificará el presupuesto comunitario de este año en 300 millones, y de las cuentas de 2017 y 2018 en 200 millones cada ejercicio, una modificación que necesita el visto bueno de las autoridades presupuestarias de la Unión Europea (UE), el Consejo y el Parlamento Europeo.

"Con esta propuesta, podremos conceder asistencia de emergencia para la crisis mucho más rápido ", subrayó el comisario europeo de Ayuda Humanitaria y Gestión de Crisis, Christos Stylianides, quien urgió a los gobiernos europeos y a la Eurocámara a respaldar la propuesta para prevenir el sufrimiento humanitario.

El Ejecutivo comunitario aclaró que este apoyo irá destinado a apoyar a aquellos Estados miembro que vean desbordadas sus propias capacidades de respuesta ante la crisis, y se concederá en estrecha cooperación con las agencias de Naciones Unidas, ONG y otras organizaciones internacionales.

El objetivo es cubrir todas las necesidades básicas como alimento, techo y medicamentos a los niños, hombres y mujeres que llegan a los Estados miembro.

La presión migratoria sobre Grecia no ha dejado de crecer en los últimos días, y mientras en la frontera con Macedonia más de 10.000 personas esperan en el campamento de la localidad de Idomeni poder seguir su camino hacia el norte de Europa, un millar de refugiados llegaba hoy a la isla de Lesbos desde Turquía.

Las autoridades macedonias han abierto el paso fronterizo ayer y hoy pero sólo habilitaron el acceso a unas 170 personas.

"La gente parece estar en calma, pero están desesperados. No hay alojamiento apropiado para todos, la situación se está tornando en una crisis humanitaria", aseguró el portavoz de Acnur en Idomeni, Babar Baloch.

Además, la situación sanitaria es muy preocupante: no hay baños ni duchas suficientes para todos y la gente utiliza el campo para hacer sus necesidades, explicó Viky Markolefa, representante de Médicos sin Fronteras en Idomeni, quien expresó su temor a que la contaminación del agua provoque el estallido de una epidemia.

Markolefa agregó que a pesar de que cada día entregan nuevas carpas, cientos de personas siguen durmiendo al aire libre porque no son suficientes y señaló que la situación más preocupante es la de cientos de madres que están solas con sus hijos.

Más de 30.000 refugiados están atrapados en Grecia desde que se decretara el cierre de las fronteras por parte de Austria y los países del denominado grupo de Visegrado, en su mayoría balcánicos.

Todos los centros de recepción griegos han colmado su capacidad y "la distribución de comida es el problema más serio" según Cristina Papayeoryiu, coordinadora de Médicos sin Fronteras en Atenas.

La portavoz del gobierno, Olga Yerovasili, ha insistido en que es necesario un reparto proporcional del peso entre los Estados comunitarios, así como acelerar la reubicación de refugiados.

Al tiempo, remarcó que es urgente crear un mecanismo de devoluciones a Turquía y que los socios europeos abandonen las acciones unilaterales y aporten ayuda humanitaria inmediata para Grecia.

02 MAR 2016 - 14:14

"No estamos en la mejor situación. Dentro de poco, los refugiados y migrantes se darán cuenta de que no pueden ir a los países que quieren", consideró el ministro de Migración heleno, Yannis Muzalas en declaraciones a la prensa al salir de una reunión con los presidentes de las regiones de Grecia.

Según filtraciones de medios griegos, en dicho encuentro, Muzalas admitió que es posible que Grecia deba hacerse cargo de los más de 10.000 refugiados varados en la frontera con Macedonia así como también de los miles que cada día llegan en ferries desde las islas del Egeo, algo que Atenas rechazaba en público.

En la reunión, siempre de acuerdo a la prensa griega, Muzalas opinó que Macedonia mantendrá por un tiempo largo la frontera cerrada y que Grecia, en cumplimiento de las convenciones internacionales, deberá acoger a unos 100.000 refugiados.

Hoy la Comisión Europea (CE) propuso destinar 700 millones de euros del presupuesto comunitario durante los próximos tres años para hacer frente a la emergencia humanitaria que se ha desatad por la crisis de refugiados tanto en Grecia como en otros países del bloque regional.

De ser aprobada, la propuesta modificará el presupuesto comunitario de este año en 300 millones, y de las cuentas de 2017 y 2018 en 200 millones cada ejercicio, una modificación que necesita el visto bueno de las autoridades presupuestarias de la Unión Europea (UE), el Consejo y el Parlamento Europeo.

"Con esta propuesta, podremos conceder asistencia de emergencia para la crisis mucho más rápido ", subrayó el comisario europeo de Ayuda Humanitaria y Gestión de Crisis, Christos Stylianides, quien urgió a los gobiernos europeos y a la Eurocámara a respaldar la propuesta para prevenir el sufrimiento humanitario.

El Ejecutivo comunitario aclaró que este apoyo irá destinado a apoyar a aquellos Estados miembro que vean desbordadas sus propias capacidades de respuesta ante la crisis, y se concederá en estrecha cooperación con las agencias de Naciones Unidas, ONG y otras organizaciones internacionales.

El objetivo es cubrir todas las necesidades básicas como alimento, techo y medicamentos a los niños, hombres y mujeres que llegan a los Estados miembro.

La presión migratoria sobre Grecia no ha dejado de crecer en los últimos días, y mientras en la frontera con Macedonia más de 10.000 personas esperan en el campamento de la localidad de Idomeni poder seguir su camino hacia el norte de Europa, un millar de refugiados llegaba hoy a la isla de Lesbos desde Turquía.

Las autoridades macedonias han abierto el paso fronterizo ayer y hoy pero sólo habilitaron el acceso a unas 170 personas.

"La gente parece estar en calma, pero están desesperados. No hay alojamiento apropiado para todos, la situación se está tornando en una crisis humanitaria", aseguró el portavoz de Acnur en Idomeni, Babar Baloch.

Además, la situación sanitaria es muy preocupante: no hay baños ni duchas suficientes para todos y la gente utiliza el campo para hacer sus necesidades, explicó Viky Markolefa, representante de Médicos sin Fronteras en Idomeni, quien expresó su temor a que la contaminación del agua provoque el estallido de una epidemia.

Markolefa agregó que a pesar de que cada día entregan nuevas carpas, cientos de personas siguen durmiendo al aire libre porque no son suficientes y señaló que la situación más preocupante es la de cientos de madres que están solas con sus hijos.

Más de 30.000 refugiados están atrapados en Grecia desde que se decretara el cierre de las fronteras por parte de Austria y los países del denominado grupo de Visegrado, en su mayoría balcánicos.

Todos los centros de recepción griegos han colmado su capacidad y "la distribución de comida es el problema más serio" según Cristina Papayeoryiu, coordinadora de Médicos sin Fronteras en Atenas.

La portavoz del gobierno, Olga Yerovasili, ha insistido en que es necesario un reparto proporcional del peso entre los Estados comunitarios, así como acelerar la reubicación de refugiados.

Al tiempo, remarcó que es urgente crear un mecanismo de devoluciones a Turquía y que los socios europeos abandonen las acciones unilaterales y aporten ayuda humanitaria inmediata para Grecia.