Con un arduo debate, los concejales de Chubut Somos Todos, Frente para la Victoria y Cambiemos votaron a favor de la decisión del Ejecutivo de Puerto Madryn de adjudicar el servicio de transporte público de pasajeros a la Unidad Transitoria de Empresas de “El 22” y Patagonia. Unidos y Organizados votó en contra y objetó el proceder de la convocatoria y el acto administrativo.
Por mayoría y con la negativa de los dos ediles de Unidos y Organizados, también se modificó la declaración de emergencia y necesidad de creación de nuevas líneas. Se preveía una concesión por 36 meses pero se habilitó al poder concedente a negociar un contrato por 8 años y la posibilidad a una prórroga por otros 2. Y se envió una nota al Ejecutivo donde se dejó constancia que previo a la firma del contrato con la UTE, el intendente Ricardo Sastre deberá elevar el acuerdo al cuerpo para su visado e incluso para acordar mejores condiciones a favor del Estado municipal.
Esto no fue convalidado por UyO: argumentó que la modificación implica una desigualdad a las condiciones originales en que se convocaron a las otras empresas. Es que los plazos para usufructuar el contrato se extenderán de manera considerable respecto al tiempo original que se había planteado como condición para otorgar la concesión.
El edil Franco Albanesi planteó que la decisión apunta a “privilegiar al único oferente del servicio público y el resto de los oferentes que dijeron no estar interesados se ajustaron a los 36 meses y no a la modificatoria. Esto sería injusto para el resto”.
Contestó el Frente para la Victoria, que advirtió que el cambio corrige una falencia original. “Cualquier empresa que se fije en Madryn para brindar el servicio necesitaba una inversión importante y que no iba a ser rentable si hablábamos de 36 meses”. El bloque se diferenció de UyO porque “esta oferta privada de precios donde el Ejecutivo invitó a diferentes empresas que podían plantear sus diferencias y cuáles podían modificar y cuáles el Ejecutivo está dispuesto a modificar. Todos los invitados podían expresar cuáles eran las condiciones para venir a Madryn”, dijo Claudia Bard.
La discusión sobre la ratificación de la adjudicación del servicio de transporte generó una férrea discusión entre UyO y el resto de los bloques, que acompañó el despacho. Albanesi manifestó que “el ofrecimiento de los pliegos dice 4/015. Van a adjudicar a la UTE un pliego vencido, que no corresponde y lo más probable es que las dos empresas no lo hayan leído”.
“Las condiciones no corresponden con lo que se le pide a la empresa en el ítem de los trabajadores porque la oferta conocida dice que no va a cumplir. Se aprobó una adjudicación para una empresa que pide algo que no corresponde y que no se ajusta al pliego”.
Christian Dames, de CST, refutó que en este tipo de convocatorias “no es necesario la formulación de pliegos, basta con la invitación y la propuesta”. Y aseguró que el pliego “es el que se le otorgó a la empresa para que lo tuviera como modelo; no se puede firmar un contrato que viole la ordenanza de la emergencia económica que establece que deben salvaguardarse los empleos respetando la antigüedad y la categoría del personal”.
El Frente para la Victoria avaló la decisión del oficialismo porque “la UTE cumple con las cuestiones formales del ofrecimiento público”. Bard puntualizó que “no es necesario un pliego de bases y condiciones para un ofrecimiento privado”. En tal sentido, “las herramientas más importantes del Ejecutivo, donde queremos poner vista, es el contrato que se suscriba. Al no ser un ofrecimiento público no hay ni bases ni condiciones sino que lo más relevante a futuro para vecinos y trabajadores será el contrato que el municipio suscriba con la UTE”.
Bard manifestó que “la mayor preocupación es que se respete la legislación, avanzando en el resguardo de los empleos en las mismas condiciones que los empleados tienen con Benítez y que la UTE los tome con las iguales condiciones”.
Con un arduo debate, los concejales de Chubut Somos Todos, Frente para la Victoria y Cambiemos votaron a favor de la decisión del Ejecutivo de Puerto Madryn de adjudicar el servicio de transporte público de pasajeros a la Unidad Transitoria de Empresas de “El 22” y Patagonia. Unidos y Organizados votó en contra y objetó el proceder de la convocatoria y el acto administrativo.
Por mayoría y con la negativa de los dos ediles de Unidos y Organizados, también se modificó la declaración de emergencia y necesidad de creación de nuevas líneas. Se preveía una concesión por 36 meses pero se habilitó al poder concedente a negociar un contrato por 8 años y la posibilidad a una prórroga por otros 2. Y se envió una nota al Ejecutivo donde se dejó constancia que previo a la firma del contrato con la UTE, el intendente Ricardo Sastre deberá elevar el acuerdo al cuerpo para su visado e incluso para acordar mejores condiciones a favor del Estado municipal.
Esto no fue convalidado por UyO: argumentó que la modificación implica una desigualdad a las condiciones originales en que se convocaron a las otras empresas. Es que los plazos para usufructuar el contrato se extenderán de manera considerable respecto al tiempo original que se había planteado como condición para otorgar la concesión.
El edil Franco Albanesi planteó que la decisión apunta a “privilegiar al único oferente del servicio público y el resto de los oferentes que dijeron no estar interesados se ajustaron a los 36 meses y no a la modificatoria. Esto sería injusto para el resto”.
Contestó el Frente para la Victoria, que advirtió que el cambio corrige una falencia original. “Cualquier empresa que se fije en Madryn para brindar el servicio necesitaba una inversión importante y que no iba a ser rentable si hablábamos de 36 meses”. El bloque se diferenció de UyO porque “esta oferta privada de precios donde el Ejecutivo invitó a diferentes empresas que podían plantear sus diferencias y cuáles podían modificar y cuáles el Ejecutivo está dispuesto a modificar. Todos los invitados podían expresar cuáles eran las condiciones para venir a Madryn”, dijo Claudia Bard.
La discusión sobre la ratificación de la adjudicación del servicio de transporte generó una férrea discusión entre UyO y el resto de los bloques, que acompañó el despacho. Albanesi manifestó que “el ofrecimiento de los pliegos dice 4/015. Van a adjudicar a la UTE un pliego vencido, que no corresponde y lo más probable es que las dos empresas no lo hayan leído”.
“Las condiciones no corresponden con lo que se le pide a la empresa en el ítem de los trabajadores porque la oferta conocida dice que no va a cumplir. Se aprobó una adjudicación para una empresa que pide algo que no corresponde y que no se ajusta al pliego”.
Christian Dames, de CST, refutó que en este tipo de convocatorias “no es necesario la formulación de pliegos, basta con la invitación y la propuesta”. Y aseguró que el pliego “es el que se le otorgó a la empresa para que lo tuviera como modelo; no se puede firmar un contrato que viole la ordenanza de la emergencia económica que establece que deben salvaguardarse los empleos respetando la antigüedad y la categoría del personal”.
El Frente para la Victoria avaló la decisión del oficialismo porque “la UTE cumple con las cuestiones formales del ofrecimiento público”. Bard puntualizó que “no es necesario un pliego de bases y condiciones para un ofrecimiento privado”. En tal sentido, “las herramientas más importantes del Ejecutivo, donde queremos poner vista, es el contrato que se suscriba. Al no ser un ofrecimiento público no hay ni bases ni condiciones sino que lo más relevante a futuro para vecinos y trabajadores será el contrato que el municipio suscriba con la UTE”.
Bard manifestó que “la mayor preocupación es que se respete la legislación, avanzando en el resguardo de los empleos en las mismas condiciones que los empleados tienen con Benítez y que la UTE los tome con las iguales condiciones”.