Los osos merodeaban desde hace al menos cuatro días la estación de la isla de Troynoy, en el mar de Kara, unos 150 kilómetros al norte de Siberia, donde los cinco científicos que trabajan allí, entre los cuales hay dos matrimonios, quedaron atrapados al no tener bengalas para espantarlos.
Los osos, que en Rusia están considerados una especie en peligro de exintición y está prohibido cazarlos desde los años 50, mataron a uno de los perros de la estación y rompieron una de las ventanas del almacén, según la agencia de noticias Tass.
El helicóptero, enviado desde el buque insignia de la investigación polar rusa Akademik Tryoshnikov, proporcionó a los científicos bengalas y otros suministros.
Los osos merodeaban desde hace al menos cuatro días la estación de la isla de Troynoy, en el mar de Kara, unos 150 kilómetros al norte de Siberia, donde los cinco científicos que trabajan allí, entre los cuales hay dos matrimonios, quedaron atrapados al no tener bengalas para espantarlos.
Los osos, que en Rusia están considerados una especie en peligro de exintición y está prohibido cazarlos desde los años 50, mataron a uno de los perros de la estación y rompieron una de las ventanas del almacén, según la agencia de noticias Tass.
El helicóptero, enviado desde el buque insignia de la investigación polar rusa Akademik Tryoshnikov, proporcionó a los científicos bengalas y otros suministros.