La Casa Blanca pone límites a la ocupación israelí en Palestina

El nuevo gobierno de Estados Unidos señaló que los asentamientos israelíes en los territorios palestinos ocupados de Cisjordania "no son un impedimento" para la paz en la región, pero advirtió que la creación de nuevas comunidades "no ayuda" a alcanzar esa meta.

03 FEB 2017 - 10:58 | Actualizado

"Aunque no creemos que la existencia de asentamientos sea un impedimento para la paz, la construcción de nuevos asentamientos o la expansión de los asentamientos existentes más allá de sus límites actuales puede no ser de ayuda para lograr ese propósito", apuntó la Casa Blanca en un comunicado emitido anoche.

Esta es la respuesta de la Casa Blanca a la aprobación el pasado martes por parte de Israel de la construcción de 3.000 nuevas viviendas en colonias de los territorios palestinos ocupados de Cisjordania, una semana después de haber autorizado otras 2.500.

Se trata también del primer pronunciamiento crítico hacia Israel de la nueva administración estadounidense, que se presume mucho más cercana a las políticas israelíes que la del ex presidente Barack Obama, el antecesor demócrata del republicano Donald Trump.

Sin embargo, el Consejo de Judea y Samaria, que representa a los colonos judíos en el territorio ocupado, destacó hoy la evaluación que hace el comunicado de la Casa Blanca acerca de que los asentamientos "no son un obstáculo para la paz".

"El Consejo de Judea y Samaria muestra su agradecimiento a la Casa Blanca por afirmar que nuestras comunidades nunca fueran un impedimento a la paz", indicó.

Oded Revivi, jefe de Relaciones Exteriores del Consejo, dijo que "nada es más natural y moralmente justo que la construcción judía en Judea".

"Esperamos trabajar estrechamente con nuestros amigos en la nueva Administración de Trump con el fin de construir un futuro mejor para todos", agregó, citado por la agencia de noticias EFE.

Más reservado, el embajador israelí ante las Naciones Unidas, Danny Danon, prefirió destacar que la primera declaración de la administración Trump demuestra que “el tema se encuentra en su agenda”.

"Yo no lo consideraría un completo cambio de sentido del gobierno estadounidense, pero seguro que el tema se encuentra en su agenda", dijo en una emisora de radio israelí, según recogió la agencia de noticias DPA.

En el comunicado, la Casa Blanca señaló que Trump espera abordar la problemática de las colonias directamente con Benjamin Netanyahu el próximo 15 de febrero, cuando el primer ministro israelí visite Washington.

Desde que Trump llegó a la Casa Blanca hace hoy dos semanas, Israel ha dado luz verde a 5.500 casas en asentamientos de Cisjordania y 566 en la zona oriental palestina de Jerusalén.

Los palestinos quieren fundar un Estado propio en Cisjordania, Jerusalén este y la Franja de Gaza, territorios que Israel capturó en una guerra contra países árabes en 1967, tras la cual los colonizó.

Israel se retiró de Gaza en 2005, pero aún controla sus fronteras, espacio aéreo y costas, por lo que la ONU lo sigue considerando potencia ocupante del territorio costero.

La comunidad internacional, incluyendo a Argentina, considera ilegales todas las colonias israelíes en tierras reclamadas por los palestinos.

El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó en diciembre pasado, gracias a la inusual decisión de Estados Unidos de abstenerse y de no apelar a su poder de veto, una resolución que insta a Israel a paralizar toda actividad colonizadora, aunque Trump, que ya era presidente electo, criticó ese movimiento diplomático.

Países europeos como España y Francia han "condenado" las recientes decisiones de Israel de levantar más asentamientos, mientras que la ONU y la propia Unión Europea (UE) han expresado "preocupación".

Palestina, por su parte, ha pedido al Consejo de Seguridad de la ONU que "asuma su responsabilidad" y actúe para hacer cumplir su resolución.

Al respecto, el relator especial de la ONU Michael Lynk instó hoy al Consejo de Seguridad y a la Asamblea General a frenar los asentamientos, porque suponen "una violación flagrante" del Derecho Internacional.

Lynk afirmó en un comunicado que "los asentamientos anunciados por el gobierno israelí solamente un mes después de adoptarse un claro mensaje de la comunidad internacional representa un rechazo desafiante e inquietante de la resolución 2334".

El relator se ocupa de la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967 por medio de un mandato del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

03 FEB 2017 - 10:58

"Aunque no creemos que la existencia de asentamientos sea un impedimento para la paz, la construcción de nuevos asentamientos o la expansión de los asentamientos existentes más allá de sus límites actuales puede no ser de ayuda para lograr ese propósito", apuntó la Casa Blanca en un comunicado emitido anoche.

Esta es la respuesta de la Casa Blanca a la aprobación el pasado martes por parte de Israel de la construcción de 3.000 nuevas viviendas en colonias de los territorios palestinos ocupados de Cisjordania, una semana después de haber autorizado otras 2.500.

Se trata también del primer pronunciamiento crítico hacia Israel de la nueva administración estadounidense, que se presume mucho más cercana a las políticas israelíes que la del ex presidente Barack Obama, el antecesor demócrata del republicano Donald Trump.

Sin embargo, el Consejo de Judea y Samaria, que representa a los colonos judíos en el territorio ocupado, destacó hoy la evaluación que hace el comunicado de la Casa Blanca acerca de que los asentamientos "no son un obstáculo para la paz".

"El Consejo de Judea y Samaria muestra su agradecimiento a la Casa Blanca por afirmar que nuestras comunidades nunca fueran un impedimento a la paz", indicó.

Oded Revivi, jefe de Relaciones Exteriores del Consejo, dijo que "nada es más natural y moralmente justo que la construcción judía en Judea".

"Esperamos trabajar estrechamente con nuestros amigos en la nueva Administración de Trump con el fin de construir un futuro mejor para todos", agregó, citado por la agencia de noticias EFE.

Más reservado, el embajador israelí ante las Naciones Unidas, Danny Danon, prefirió destacar que la primera declaración de la administración Trump demuestra que “el tema se encuentra en su agenda”.

"Yo no lo consideraría un completo cambio de sentido del gobierno estadounidense, pero seguro que el tema se encuentra en su agenda", dijo en una emisora de radio israelí, según recogió la agencia de noticias DPA.

En el comunicado, la Casa Blanca señaló que Trump espera abordar la problemática de las colonias directamente con Benjamin Netanyahu el próximo 15 de febrero, cuando el primer ministro israelí visite Washington.

Desde que Trump llegó a la Casa Blanca hace hoy dos semanas, Israel ha dado luz verde a 5.500 casas en asentamientos de Cisjordania y 566 en la zona oriental palestina de Jerusalén.

Los palestinos quieren fundar un Estado propio en Cisjordania, Jerusalén este y la Franja de Gaza, territorios que Israel capturó en una guerra contra países árabes en 1967, tras la cual los colonizó.

Israel se retiró de Gaza en 2005, pero aún controla sus fronteras, espacio aéreo y costas, por lo que la ONU lo sigue considerando potencia ocupante del territorio costero.

La comunidad internacional, incluyendo a Argentina, considera ilegales todas las colonias israelíes en tierras reclamadas por los palestinos.

El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó en diciembre pasado, gracias a la inusual decisión de Estados Unidos de abstenerse y de no apelar a su poder de veto, una resolución que insta a Israel a paralizar toda actividad colonizadora, aunque Trump, que ya era presidente electo, criticó ese movimiento diplomático.

Países europeos como España y Francia han "condenado" las recientes decisiones de Israel de levantar más asentamientos, mientras que la ONU y la propia Unión Europea (UE) han expresado "preocupación".

Palestina, por su parte, ha pedido al Consejo de Seguridad de la ONU que "asuma su responsabilidad" y actúe para hacer cumplir su resolución.

Al respecto, el relator especial de la ONU Michael Lynk instó hoy al Consejo de Seguridad y a la Asamblea General a frenar los asentamientos, porque suponen "una violación flagrante" del Derecho Internacional.

Lynk afirmó en un comunicado que "los asentamientos anunciados por el gobierno israelí solamente un mes después de adoptarse un claro mensaje de la comunidad internacional representa un rechazo desafiante e inquietante de la resolución 2334".

El relator se ocupa de la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967 por medio de un mandato del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.