
“Tras tantos años de Derecho Penal nunca tuve una causa con tantos fiscales”, ironizó, por la intervención consecutiva de Omar Rodríguez, Héctor Heiber y Marcos Nápoli. “Los actos principales no fueron hechos por fiscales sino por funcionarios, incluida la acusación cuando los plazos ya se vencían”, insistió.
“El Ministerio Público Fiscal dejó de costado todo lo que favorecía a los imputados y sólo se tuvo en cuenta lo que los compromete”. Salaberry, por la cantidad de fiscales, graficó que “los hechos fueron interpretados de manera evangelista, o sea según cada pastor”. Y recordó que Heiber debió tomar licencia psiquiátrica, por lo cual no estaba en condiciones de interpretar los hechos del caso.
También mencionó que una jueza declaró irregular el control de detención de Bortagaray. “Nuestra idea fue trabajar para la verdad y hallar realmente quién podía ser el autor”.
El penalista insistió con que “desde el principio dijimos que los imputados no tenían absolutamente nada que ver. Acá vimos que Fiscalía tiene criterios selectivos porque como dijo Nicolás Maquiavelo en El Príncipe, para el fiscal Nápoli el fin justifica los medios. Por eso dejó de lado todo lo favorable y trajo todo lo condenatorio”.
“En el edificio de la Cooperativa no sólo hubo fuego, también hubo negligencia e irresponsabilidad”, subrayó. Salaberry dijo que según el jefe de Bomberos de Dolavon, Miguel Ríos, los funcionarios judiciales no dejaron trabajar a los Bomberos. “Pretendían que el incendio se agravara, querían que se incendiara la Cooperativa porque era una cuestión política y lo declaró el intendente Dante Bowen”. El penalista mencionó al exgobernador Mario Das Neves, a su exsecretario privado Gonzalo Carpintero y al exministro de Infraestructura, Alejandro Pagani, como parte de la trama dirigencial que se ocupó de “todas las tareas políticas para perturbar una institución privada”. Deslizó que hoy las cooperativas de servicios públicos “se usan para el clientelismo y para llegar a cargos oficiales”. Según Salaberry, luego del trabajo de Heiber, el resto de los fiscales “no hizo nada” en la causa.
Sobre la tesis de que Huinchillán saltó el portón hacia la vereda para abrir la Cooperativa desde afuera, ironizó: “Acá hubo un arcángel maligno, no Gabriel, que pudo subir alturas que nadie puede. Mayra Cabezas (testigo que vio a Bortagaray esa mañana) mintió absoluta y totalmente, siguiendo directivas. Era mucho más simple abrir el portón pasando la mano desde adentro”.
El defensor apuntó que el bidón que peritó la Policía Federal en Buenos Aires no tenía rastros de hidrocarburos. Y hasta cuestionó que el episodio haya sido calificado jurídicamente como un “incendio”.
Defendió las figuras de sus clientes: “Entenderlo de otra manera es no entender la verdad ni la dignidad humana. Fiscalía retaceó todos los elementos que no los culpaban. Se constató un hecho fáctico, no uno jurídico”.#

“Tras tantos años de Derecho Penal nunca tuve una causa con tantos fiscales”, ironizó, por la intervención consecutiva de Omar Rodríguez, Héctor Heiber y Marcos Nápoli. “Los actos principales no fueron hechos por fiscales sino por funcionarios, incluida la acusación cuando los plazos ya se vencían”, insistió.
“El Ministerio Público Fiscal dejó de costado todo lo que favorecía a los imputados y sólo se tuvo en cuenta lo que los compromete”. Salaberry, por la cantidad de fiscales, graficó que “los hechos fueron interpretados de manera evangelista, o sea según cada pastor”. Y recordó que Heiber debió tomar licencia psiquiátrica, por lo cual no estaba en condiciones de interpretar los hechos del caso.
También mencionó que una jueza declaró irregular el control de detención de Bortagaray. “Nuestra idea fue trabajar para la verdad y hallar realmente quién podía ser el autor”.
El penalista insistió con que “desde el principio dijimos que los imputados no tenían absolutamente nada que ver. Acá vimos que Fiscalía tiene criterios selectivos porque como dijo Nicolás Maquiavelo en El Príncipe, para el fiscal Nápoli el fin justifica los medios. Por eso dejó de lado todo lo favorable y trajo todo lo condenatorio”.
“En el edificio de la Cooperativa no sólo hubo fuego, también hubo negligencia e irresponsabilidad”, subrayó. Salaberry dijo que según el jefe de Bomberos de Dolavon, Miguel Ríos, los funcionarios judiciales no dejaron trabajar a los Bomberos. “Pretendían que el incendio se agravara, querían que se incendiara la Cooperativa porque era una cuestión política y lo declaró el intendente Dante Bowen”. El penalista mencionó al exgobernador Mario Das Neves, a su exsecretario privado Gonzalo Carpintero y al exministro de Infraestructura, Alejandro Pagani, como parte de la trama dirigencial que se ocupó de “todas las tareas políticas para perturbar una institución privada”. Deslizó que hoy las cooperativas de servicios públicos “se usan para el clientelismo y para llegar a cargos oficiales”. Según Salaberry, luego del trabajo de Heiber, el resto de los fiscales “no hizo nada” en la causa.
Sobre la tesis de que Huinchillán saltó el portón hacia la vereda para abrir la Cooperativa desde afuera, ironizó: “Acá hubo un arcángel maligno, no Gabriel, que pudo subir alturas que nadie puede. Mayra Cabezas (testigo que vio a Bortagaray esa mañana) mintió absoluta y totalmente, siguiendo directivas. Era mucho más simple abrir el portón pasando la mano desde adentro”.
El defensor apuntó que el bidón que peritó la Policía Federal en Buenos Aires no tenía rastros de hidrocarburos. Y hasta cuestionó que el episodio haya sido calificado jurídicamente como un “incendio”.
Defendió las figuras de sus clientes: “Entenderlo de otra manera es no entender la verdad ni la dignidad humana. Fiscalía retaceó todos los elementos que no los culpaban. Se constató un hecho fáctico, no uno jurídico”.#