DEPORTES

El barra de Boca "Maxi" Mazzaro fue deportado y Di Zeo no viaja


Maximiliano Mazzaro, un barrabrava perteneciente a una fracción disidente a la "12", fue deportado por autoridades locales y no asistirá a la final de la Copa Libertadores el domingo en el estadio Santiago Bernabeu. Ante este hecho, el líder de la barra Rafael Di Zeo no viajará.
06/12/2018 08:15

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"Esta persona no reunía los requisitos para ingresar al terriotorio español. Acá se le exigió pasaporte en vigor, motivación de viaje, tiempo de permanencia y dinero para costear sus gastos, y además no debía estar en ninguna lista de no admitidos a espectáculos deportivos", explicó Serafín Giraldo, el vocero de la Policía española, en declaraciones telefónicas a Todo Noticias (TN).

Mazzaro, enfrentado con la "12" oficial liderada por Rafael Di Zeo, su hermano Fernando y Mauro Martín, llegó a Madrid acompañado por su esposa e hijo, pero no pudo pasar el control policial en el aeropuerto de Barajas, donde permanece demorado hasta las 23.30 cuando lo embarcarán de regreso a la Argentina en un vuelo de Iberia.

"El puede salir de su país pero acá no cumple la ley de extranjería. Una cosa es que pueda abandonar su país y otra distinta que le permitamos ingresar acá. La Brigada española tiene en su poder una lista de personas inadmisibles y ese factor es determinante", añadió Giraldo.

Mazzaro estará de nuevo en la Argentina este viernes temprano, pero tanto su esposa como su hijo podrán quedarse en Madrid si desean a ver a Boca, ya que no tienen restricciones.

Rafael Di Zeo, líder de la barra brava de Boca, decidió no viajar a España ya que iba a ser deportado al llegar a ese país, según confirmó su abogado.

Consultado por NA sobre si su defendido iba a ir a ver el partido ante River, José Monteleone indicó que la decisión fue la de permanecer en Argentina.

Más temprano, el letrado le había dicho a esta agencia: "Le avisé a mi cliente que tal como le ocurrió a Maxi (Mazzaro), también lo pueden deportar a él. Ahora la decisión es suya".

En las últimas horas, las autoridades de seguridad de España y Argentina acordaron por escrito que toda persona considerada indeseable para espectáculos deportivos pueda ser deportada, basándose en una reglamentación del Consejo de la violencia en el deporte de Europa.