Trelew: fotógrafo de selección

Daniel Feldman tiene dos imágenes en la Muestra Anual de AGRA. El jefe de Fotografía de Jornada habló de su historia y de la profesión.

08 DIC 2020 - 20:54 | Actualizado

Por Lorena Leeming / @loreleeming

El reportero gráfico como el periodista son el corazón de un medio”. Así definió Daniel Feldman lo que significa su trabajo diario. Nació en Esquel y tiene 59 años. Su vida y trayectoria están ligadas a la fotografía. Logró que sus capturas, planos y el retrato de lo que merece ser contado tengan sello propio. Y su labor fue una vez más reconocida. Dos de sus fotografías engalanan la Muestra Anual de Fotoperiodismo Argentino: la detención del líder de ATECh, Santiago Goodman, luego de que derribaran las vallas en Casa de Gobierno a 40 días de la quema de ese edificio y de Legislatura, en 2019, y la réplica a tamaño real del dinosaurio más grande el mundo al ingreso de Trelew, de enero del año pasado. La muestra es virtual y se ve en Argra.org.ar.

Es editor de fotografía de diario Jornada, que fundó su abuelo y que recorrió desde sus primeros años de vida.

Daniel carga sus equipos y encara con la energía del primer día. Con la pasión de pocos, con la humildad de los grandes. Sus fotos quedan en la retina y ya no sorprende que sus imágenes revelen siempre algo distinto: eso busca, eso logra. Las redes sociales suelen estallar por el valor de sus archivos, con el éxito del momento que sólo él y su cámara hacen eterno.

Está casado con Alejandra Von Poeppel. Bien saben de acompañamiento mutuo. Tiene tres hijos: Samy, abogada y escribana; Lizzie, odontóloga, y Luis “El Colo”, licenciado en Turismo y futuro Master.

“Muchas veces tengo la idea de la foto que quiero y a eso voy”, dijo en la entrevista, dejando de lado las casualidades y exhibiendo el profesionalismo con el que recorre los pasillos de Casa de Gobierno, la emoción en un partido de fútbol o la ballena que llegó a la Península luego de días de espera. “Me siento cómodo haciendo política, deportes, acción o naturaleza. Todo lo que no sea armado. Lo que sucede ya y ahora”. En la inmediatez está la adrenalina que hace que su trabajo se distinga. Sabe escuchar a la gente y sabe de miradas, lo que muchas veces hace que a su foto le sobren las palabras.

“En cada foto quiero mostrar una historia. El reportero gráfico tiene que reflejar en cada imagen la historia contada sin tener que depender del título o el epígrafe”, explicó. “La buena foto tiene que hablar por sí sola”.

El diario forma parte de su ADN. Es literal. “Estoy en Jornada desde que nací, mi abuelo, mis padres eran los dueños. Comencé en fotografía a los 12 años revelando, copiando, preparando químicos y después me dieron una máquina para que empezara. Mis maestros fueron José Feldman y Emilser Pereyra. Martirizaba a toda la redacción y taller con mis fotos. Ahora, esas fotos son mi historia” describe, comprimiendo en un párrafo una gran historia de vida y dedicación. Nombró a Eduardo Rodríguez y Hugo Hernando, entre otros nombres en su memoria.

Las anécdotas que danzan entre viejos y nuevos tiempos rebalsan en su trayectoria. Supo cosechar amistades. Lleva su cámara al cuello, el chaleco con elementos que usa según la ocasión y relata vivencias cuando alguien, sabiendo de su inteligente humor, se lo pide. ¿Cómo comenzaban en el rubro las generaciones pasadas?. “¿Vos querés hacer fotos? Primero aprendé a revelar, copiar y preparar químicos, después vienen las cámaras. Así empecé yo”, recordó Dany, contraponiendo lo que hoy significa tomar una fotografía en un mundo de cámaras.

“Estuve en Jornada hasta 1992, cuando mis padres venden el diario a un grupo empresario. Trabajé unos meses con Ricardo Gangeme siendo jefe de fotografía y regente general, pero no me sentía a gusto. Me fui a El Chubut donde fui jefe de fotografía 12 años. En 2005 vuelvo a Jornada hasta la actualidad”, resumió. Su CV de corrido parece corto pero en lo real, es la base de conocimientos que se traducen en un rico intelecto.

“En 1998 fui parte del lanzamiento de un nuevo diario en Viedma, Noticias de la Costa, de los Massaccesi. De 1994 a 2017 fui reportero gráfico de Clarín y Olé. Trabajando en Capital Federal. Fui editor y me dediqué mucho al deporte, me llama mucho el fútbol. Tuve la suerte de cubrir Copa Libertadores, Copas América, Boca vs. River, Argentina vs Brasil, finales de Copa América, Copa Libertadores en México y Colombia. También seguí política y recuerdo una foto de De la Rúa en Olivos cuando anuncia el Blindaje, o Macri cuando gana por segunda vez la Ciudad”, agregó. Menem, Cristina, Néstor siguen en la lista de su propia galería.

Si le preguntan por las imágenes que más le aportaron desde lo emocional y satisfacción profesional elige varias: “Lady Di en Pirámides con las ballenas, en la plaza de Gaiman, Orcas y ballenas en Península Valdés, Maradona, Messi y la Selección”.

Feldman hace un paralelismo entre lo que significaba la captura de una imagen años atrás y la actualidad con la telefonía móvil y las cámaras digitales. “Las generaciones de reporteros ahora vienen con muchas cosas solucionadas. Antes era un tema no ver las fotos en una pantalla para ver cómo quedaron. El tener que andar con un fotómetro en la mano para medir la luz, y todo el proceso químico para que tu imagen se plasme en papel era una barrera para los nóveles. Ahora con un celular o con una cámara digital podés captar lo mismo”, comparó.

Pero hizo una objeción. “El ojo del reportero gráfico no es lo mismo que el de cualquier persona. Se necesita un entrenamiento visual para mostrar lo que uno ve. La tecnología nos dio la posibilidad de demostrar lo que hacemos y que nuestro trabajo sea más reconocido”.

Daniel usa mucho las redes sociales. Se aggiornó con destreza a las exigencias del mercado laboral. La repercusión es inmediata. “Muchos medios se nutren de las fotos de las redes y hacen periodismo con eso. Está bueno usarlo pero no puede ser que casi todo el material fotográfico que usan sea redes. El reportero gráfico como el periodista son el corazón de un medio”, advirtió, dejando traslucir la incomodidad de ver muchas veces, sus fotos en medios que sin aviso las usan como propias.

La variedad de lentes y cámaras que porta y en cada cobertura suelen ser la incógnita de varias personas: para qué. “Siempre usé equipo propio. Los medios no están en condiciones de mantener y comprar un equipo profesional que ronda los 20.000 dólares. Sin contar teleobjetivos que doblan ese valor. Además de Ipad para transmisión, teléfonos y computadoras. El equipo de todos los días es una cámara full frame, 3 lentes, un 12, un 24-70 y un 70-200 todos 2,8 y un duplicador de distancia 1.4. El flash sólo lo uso para retratos o fotos de entrevistas”, describió.

Las fotos de Feldman serán expuestas en la 31° Muestra Anual de Fotoperiodismo Argentino, organizada por la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina. Es una selección de más de 200 fotos seleccionadas entre 2.500 imágenes enviadas por reporteros gráficos de todo el país.

El jefe de fotografía de Jornada participa de las muestras desde los 90. El comité editor que seleccionó estuvo integrado por Soledad Aznárez, Rubén Digilio, Victoria Gesualdi, Marcelo Ochoa y Graciela Calabrese, que eligieron en el material de 97 fotógrafos. Creada en 1942, ARGRA está fuertemente ligada a la profesionalización de la actividad y a la del periodismo con el corolario del Estatuto del Periodista. La muestra se recorre en su web y en Compartir.cultura.gob.ar.

08 DIC 2020 - 20:54

Por Lorena Leeming / @loreleeming

El reportero gráfico como el periodista son el corazón de un medio”. Así definió Daniel Feldman lo que significa su trabajo diario. Nació en Esquel y tiene 59 años. Su vida y trayectoria están ligadas a la fotografía. Logró que sus capturas, planos y el retrato de lo que merece ser contado tengan sello propio. Y su labor fue una vez más reconocida. Dos de sus fotografías engalanan la Muestra Anual de Fotoperiodismo Argentino: la detención del líder de ATECh, Santiago Goodman, luego de que derribaran las vallas en Casa de Gobierno a 40 días de la quema de ese edificio y de Legislatura, en 2019, y la réplica a tamaño real del dinosaurio más grande el mundo al ingreso de Trelew, de enero del año pasado. La muestra es virtual y se ve en Argra.org.ar.

Es editor de fotografía de diario Jornada, que fundó su abuelo y que recorrió desde sus primeros años de vida.

Daniel carga sus equipos y encara con la energía del primer día. Con la pasión de pocos, con la humildad de los grandes. Sus fotos quedan en la retina y ya no sorprende que sus imágenes revelen siempre algo distinto: eso busca, eso logra. Las redes sociales suelen estallar por el valor de sus archivos, con el éxito del momento que sólo él y su cámara hacen eterno.

Está casado con Alejandra Von Poeppel. Bien saben de acompañamiento mutuo. Tiene tres hijos: Samy, abogada y escribana; Lizzie, odontóloga, y Luis “El Colo”, licenciado en Turismo y futuro Master.

“Muchas veces tengo la idea de la foto que quiero y a eso voy”, dijo en la entrevista, dejando de lado las casualidades y exhibiendo el profesionalismo con el que recorre los pasillos de Casa de Gobierno, la emoción en un partido de fútbol o la ballena que llegó a la Península luego de días de espera. “Me siento cómodo haciendo política, deportes, acción o naturaleza. Todo lo que no sea armado. Lo que sucede ya y ahora”. En la inmediatez está la adrenalina que hace que su trabajo se distinga. Sabe escuchar a la gente y sabe de miradas, lo que muchas veces hace que a su foto le sobren las palabras.

“En cada foto quiero mostrar una historia. El reportero gráfico tiene que reflejar en cada imagen la historia contada sin tener que depender del título o el epígrafe”, explicó. “La buena foto tiene que hablar por sí sola”.

El diario forma parte de su ADN. Es literal. “Estoy en Jornada desde que nací, mi abuelo, mis padres eran los dueños. Comencé en fotografía a los 12 años revelando, copiando, preparando químicos y después me dieron una máquina para que empezara. Mis maestros fueron José Feldman y Emilser Pereyra. Martirizaba a toda la redacción y taller con mis fotos. Ahora, esas fotos son mi historia” describe, comprimiendo en un párrafo una gran historia de vida y dedicación. Nombró a Eduardo Rodríguez y Hugo Hernando, entre otros nombres en su memoria.

Las anécdotas que danzan entre viejos y nuevos tiempos rebalsan en su trayectoria. Supo cosechar amistades. Lleva su cámara al cuello, el chaleco con elementos que usa según la ocasión y relata vivencias cuando alguien, sabiendo de su inteligente humor, se lo pide. ¿Cómo comenzaban en el rubro las generaciones pasadas?. “¿Vos querés hacer fotos? Primero aprendé a revelar, copiar y preparar químicos, después vienen las cámaras. Así empecé yo”, recordó Dany, contraponiendo lo que hoy significa tomar una fotografía en un mundo de cámaras.

“Estuve en Jornada hasta 1992, cuando mis padres venden el diario a un grupo empresario. Trabajé unos meses con Ricardo Gangeme siendo jefe de fotografía y regente general, pero no me sentía a gusto. Me fui a El Chubut donde fui jefe de fotografía 12 años. En 2005 vuelvo a Jornada hasta la actualidad”, resumió. Su CV de corrido parece corto pero en lo real, es la base de conocimientos que se traducen en un rico intelecto.

“En 1998 fui parte del lanzamiento de un nuevo diario en Viedma, Noticias de la Costa, de los Massaccesi. De 1994 a 2017 fui reportero gráfico de Clarín y Olé. Trabajando en Capital Federal. Fui editor y me dediqué mucho al deporte, me llama mucho el fútbol. Tuve la suerte de cubrir Copa Libertadores, Copas América, Boca vs. River, Argentina vs Brasil, finales de Copa América, Copa Libertadores en México y Colombia. También seguí política y recuerdo una foto de De la Rúa en Olivos cuando anuncia el Blindaje, o Macri cuando gana por segunda vez la Ciudad”, agregó. Menem, Cristina, Néstor siguen en la lista de su propia galería.

Si le preguntan por las imágenes que más le aportaron desde lo emocional y satisfacción profesional elige varias: “Lady Di en Pirámides con las ballenas, en la plaza de Gaiman, Orcas y ballenas en Península Valdés, Maradona, Messi y la Selección”.

Feldman hace un paralelismo entre lo que significaba la captura de una imagen años atrás y la actualidad con la telefonía móvil y las cámaras digitales. “Las generaciones de reporteros ahora vienen con muchas cosas solucionadas. Antes era un tema no ver las fotos en una pantalla para ver cómo quedaron. El tener que andar con un fotómetro en la mano para medir la luz, y todo el proceso químico para que tu imagen se plasme en papel era una barrera para los nóveles. Ahora con un celular o con una cámara digital podés captar lo mismo”, comparó.

Pero hizo una objeción. “El ojo del reportero gráfico no es lo mismo que el de cualquier persona. Se necesita un entrenamiento visual para mostrar lo que uno ve. La tecnología nos dio la posibilidad de demostrar lo que hacemos y que nuestro trabajo sea más reconocido”.

Daniel usa mucho las redes sociales. Se aggiornó con destreza a las exigencias del mercado laboral. La repercusión es inmediata. “Muchos medios se nutren de las fotos de las redes y hacen periodismo con eso. Está bueno usarlo pero no puede ser que casi todo el material fotográfico que usan sea redes. El reportero gráfico como el periodista son el corazón de un medio”, advirtió, dejando traslucir la incomodidad de ver muchas veces, sus fotos en medios que sin aviso las usan como propias.

La variedad de lentes y cámaras que porta y en cada cobertura suelen ser la incógnita de varias personas: para qué. “Siempre usé equipo propio. Los medios no están en condiciones de mantener y comprar un equipo profesional que ronda los 20.000 dólares. Sin contar teleobjetivos que doblan ese valor. Además de Ipad para transmisión, teléfonos y computadoras. El equipo de todos los días es una cámara full frame, 3 lentes, un 12, un 24-70 y un 70-200 todos 2,8 y un duplicador de distancia 1.4. El flash sólo lo uso para retratos o fotos de entrevistas”, describió.

Las fotos de Feldman serán expuestas en la 31° Muestra Anual de Fotoperiodismo Argentino, organizada por la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina. Es una selección de más de 200 fotos seleccionadas entre 2.500 imágenes enviadas por reporteros gráficos de todo el país.

El jefe de fotografía de Jornada participa de las muestras desde los 90. El comité editor que seleccionó estuvo integrado por Soledad Aznárez, Rubén Digilio, Victoria Gesualdi, Marcelo Ochoa y Graciela Calabrese, que eligieron en el material de 97 fotógrafos. Creada en 1942, ARGRA está fuertemente ligada a la profesionalización de la actividad y a la del periodismo con el corolario del Estatuto del Periodista. La muestra se recorre en su web y en Compartir.cultura.gob.ar.