El juez de Garantías, Marcos Nápoli, intervino en el motín ocurrido en el COSE durante el día miércoles y en dialogo con “Mañana G” por Cadena Tiempo aseguró que tras dialogar con los jóvenes que ocasionaron los destrozos acordaron que ellos mismos repararan los daños causados.
“Con la Dra. Marín hablamos con los chicos y se comprometieron a ellos mismos arreglar el lugar, limpiarlo, pintarlo y que vuelva a estar como antes”, dijo el magistrado explicando en otro momento de la entrevista que continuarán viviendo en el COSE porque no se pueden trasladar a un sitio donde haya adultos y "pretendemos que ellos mismos lo reacondicionen para que se responsabilicen por lo que hicieron”.
Nápoli comentó que los reclamos de los detenidos no solo pasaban por cuestiones relacionadas con la alimentación sino que también “las demandas tenían que ver con destrato por parte de las personas que trabajan en el lugar, el poco tiempo que les daban para comunicarse con la familia, la calefacción del lugar, etc.”.
Falta de abordaje profesional
El juez de Trelew manifestó su preocupación por que “hay una ausencia de abordaje especializado en el tema”, argumentando al respecto que “no es sencillo el disciplinamiento de los adolescentes en general y es aún más difícil en chicos que tienen en su haber hechos de sangre y con un nivel de conflictividad que asusta, implantar normas de convivencia que después puedan aplicar cuando salgan”.
“No hay personal profesional trabajando en el COSE”, señaló aclarando que “al personal que está no le veo maldad, con magros sueldos están trabajando con mucho estrés, no se sienten cuidados y esa es una tarea del Ejecutivo”.
De igual manera, Nápoli informó que “yo recuerdo otras épocas donde el COSE mantenía un staff de entre 15 y 17 presos y las cosas funcionaban, había equipos interdisciplinarios bien establecidos y abocados a su tarea y ahora no es así. Ahora hay 4 menores que son los que hicieron el motín y 4 que tiene más de 18 que quedaron al margen del conflicto”.
Corrimiento del Estado
“La real demanda tiene que ver con un corrimiento del Estado en muchos de los aspectos que tienen que ver en el tratamiento de las personas privadas de la libertad y esto impacta en la seguridad de la ciudad de Trelew y esto no se lo achaco al Ministro de Familia, Aguilera porque ayer se presentó inmediatamente tratando de brindar soluciones, sino con una desidia coyuntural, estructural y esto viene hace años”, sentenció el magistrado.
Asimismo, aseguró que “hay un resquebrajamiento casi insoportable del tejido social” dando como ejemplo que “no comprender que para un pibe de 12 a 17 años un teléfono celular es un elemento de primera necesidad es no comprender la dificultad del problema social que esos chicos tienen en los barrios, parece una frivolidad pero chicos que no tienen acceso a las comunicaciones están marginados y se encuentran vulnerables” porque “desde el punto de vista sociológico han cambiado mucho la las necesidades actuales”.
“Está comprobado que con mayor garrote, garrote, garrote la cuestión no se soluciona y yo opino que con bajar la imputabilidad tampoco se soluciona”, pronunció concluyendo que “Las cárceles de Trelew están llenas y si hacen más se van a llenar rápidamente, muchos que están presos hacen del delito un modo de vida pero no todo es lo mismo y muchos lo hacen por necesidad”.

El juez de Garantías, Marcos Nápoli, intervino en el motín ocurrido en el COSE durante el día miércoles y en dialogo con “Mañana G” por Cadena Tiempo aseguró que tras dialogar con los jóvenes que ocasionaron los destrozos acordaron que ellos mismos repararan los daños causados.
“Con la Dra. Marín hablamos con los chicos y se comprometieron a ellos mismos arreglar el lugar, limpiarlo, pintarlo y que vuelva a estar como antes”, dijo el magistrado explicando en otro momento de la entrevista que continuarán viviendo en el COSE porque no se pueden trasladar a un sitio donde haya adultos y "pretendemos que ellos mismos lo reacondicionen para que se responsabilicen por lo que hicieron”.
Nápoli comentó que los reclamos de los detenidos no solo pasaban por cuestiones relacionadas con la alimentación sino que también “las demandas tenían que ver con destrato por parte de las personas que trabajan en el lugar, el poco tiempo que les daban para comunicarse con la familia, la calefacción del lugar, etc.”.
Falta de abordaje profesional
El juez de Trelew manifestó su preocupación por que “hay una ausencia de abordaje especializado en el tema”, argumentando al respecto que “no es sencillo el disciplinamiento de los adolescentes en general y es aún más difícil en chicos que tienen en su haber hechos de sangre y con un nivel de conflictividad que asusta, implantar normas de convivencia que después puedan aplicar cuando salgan”.
“No hay personal profesional trabajando en el COSE”, señaló aclarando que “al personal que está no le veo maldad, con magros sueldos están trabajando con mucho estrés, no se sienten cuidados y esa es una tarea del Ejecutivo”.
De igual manera, Nápoli informó que “yo recuerdo otras épocas donde el COSE mantenía un staff de entre 15 y 17 presos y las cosas funcionaban, había equipos interdisciplinarios bien establecidos y abocados a su tarea y ahora no es así. Ahora hay 4 menores que son los que hicieron el motín y 4 que tiene más de 18 que quedaron al margen del conflicto”.
Corrimiento del Estado
“La real demanda tiene que ver con un corrimiento del Estado en muchos de los aspectos que tienen que ver en el tratamiento de las personas privadas de la libertad y esto impacta en la seguridad de la ciudad de Trelew y esto no se lo achaco al Ministro de Familia, Aguilera porque ayer se presentó inmediatamente tratando de brindar soluciones, sino con una desidia coyuntural, estructural y esto viene hace años”, sentenció el magistrado.
Asimismo, aseguró que “hay un resquebrajamiento casi insoportable del tejido social” dando como ejemplo que “no comprender que para un pibe de 12 a 17 años un teléfono celular es un elemento de primera necesidad es no comprender la dificultad del problema social que esos chicos tienen en los barrios, parece una frivolidad pero chicos que no tienen acceso a las comunicaciones están marginados y se encuentran vulnerables” porque “desde el punto de vista sociológico han cambiado mucho la las necesidades actuales”.
“Está comprobado que con mayor garrote, garrote, garrote la cuestión no se soluciona y yo opino que con bajar la imputabilidad tampoco se soluciona”, pronunció concluyendo que “Las cárceles de Trelew están llenas y si hacen más se van a llenar rápidamente, muchos que están presos hacen del delito un modo de vida pero no todo es lo mismo y muchos lo hacen por necesidad”.