Tras otra audiencia accidentada y llena de planteos y recusaciones por parte del defensor, se reinició el juicio oral contra el guardafaunas Roberto Bubas, imputado por lesiones y amenazas en el marco de violencia de género. Hoy miércoles comenzaron a escucharse a los testigos. El episodio ocurrió en Playa Unión en junio de 2021.
El defensor de Puerto Madryn Andrés Espíndola planteó primero una recusación a las juezas del Tribunal y luego la nulidad del proceso. Según el parte de prensa del Ministerio Público Fiscal, durante el proceso y a pedido del imputado, fue asistido por varios defensores oficiales por “no tener confianza” en algunos de los profesionales que lo asistieron legalmente. Incluso desistió de ser defendido y pidió al Tribunal ejercer él mismo su propia defensa. Estas idas y vueltas dilataron el proceso y el inicio del juicio oral y público.
No obstante la aceptación de esas resoluciones, el defensor Espíndola adelantó que impugnará esas decisiones “responsabilizando” al Tribunal de las decisiones que adoptaron. La reserva del caso fue aceptada por el Tribunal.
Bubas pidió declarar nuevamente ante el Tribunal y contó su versión de los hechos. Dijo que se intenta crear en contra de él una imagen violenta en procura de la tenencia de un menor, hijo del imputado y la víctima, María Luján Pérez Terrone.
La acusación está a cargo de la fiscal Zulma Manyauik y la querellante que representa a la víctima es Gladys Olavarría.
La fiscal y la querella nuevamente plantearon su temor a que los plazos se sigan prorrogando. Finalmente, se comenzó a escuchar a los testigos, en total unos 40.
Tras otra audiencia accidentada y llena de planteos y recusaciones por parte del defensor, se reinició el juicio oral contra el guardafaunas Roberto Bubas, imputado por lesiones y amenazas en el marco de violencia de género. Hoy miércoles comenzaron a escucharse a los testigos. El episodio ocurrió en Playa Unión en junio de 2021.
El defensor de Puerto Madryn Andrés Espíndola planteó primero una recusación a las juezas del Tribunal y luego la nulidad del proceso. Según el parte de prensa del Ministerio Público Fiscal, durante el proceso y a pedido del imputado, fue asistido por varios defensores oficiales por “no tener confianza” en algunos de los profesionales que lo asistieron legalmente. Incluso desistió de ser defendido y pidió al Tribunal ejercer él mismo su propia defensa. Estas idas y vueltas dilataron el proceso y el inicio del juicio oral y público.
No obstante la aceptación de esas resoluciones, el defensor Espíndola adelantó que impugnará esas decisiones “responsabilizando” al Tribunal de las decisiones que adoptaron. La reserva del caso fue aceptada por el Tribunal.
Bubas pidió declarar nuevamente ante el Tribunal y contó su versión de los hechos. Dijo que se intenta crear en contra de él una imagen violenta en procura de la tenencia de un menor, hijo del imputado y la víctima, María Luján Pérez Terrone.
La acusación está a cargo de la fiscal Zulma Manyauik y la querellante que representa a la víctima es Gladys Olavarría.
La fiscal y la querella nuevamente plantearon su temor a que los plazos se sigan prorrogando. Finalmente, se comenzó a escuchar a los testigos, en total unos 40.