En barrio Badén de Esquel un grupo de mujeres ofrece tres veces a la semana la merienda a niños del sector. Es el merendero “Los sueños”, que funciona en el centro comunitario, lugar donde también desarrolla sus actividades el jardín maternal.
Juliana Aleuy, que encabeza el grupo de vecinas voluntarias, comentó que al inicio tenían un comedor. “Pero cerramos porque el Municipio dejó de entregarnos alimentos, y decidieron seguir con un merendero”. Esta asistencia a los niños de Badén, se realiza lunes, miércoles y viernes de 16 a 18 horas.
Remarcó que el grupo hace cuatro años que está llevando a cabo esta tarea solidaria, desde el comienzo de la pandemia. Para servir la merienda que cada vez tiene más demanda, elaboran el pan casero y juna panadería les dona facturas. Ayer -contó-, concurrieron 40 chicos.
Asimismo Juliana Aleuy agradeció a la gente de la ciudad que es muy solidaria, porque difunden en redes sociales lo que necesitan, y muchos colaboran con leche, cacao, y otros insumos para preparar la alimentación que brindan. “No hemos cerrado el merendero por la voluntad de quienes nos ayudan”.
Consultada si está la idea de retomar el comedor, sostuvo que “cansa tener que poner el cuerpo y tiempo, para que la respuesta de Desarrollo Humano del Municipio sea no. Tenemos decidido enfocarnos en el merendero para los niños, porque no tenemos los recursos para dar comida. Andar peleando con funcionarios es desgastante”. Agregó Aleuy que el intendente Matías Taccetta los visitaba en campaña, y después no volvió.

En barrio Badén de Esquel un grupo de mujeres ofrece tres veces a la semana la merienda a niños del sector. Es el merendero “Los sueños”, que funciona en el centro comunitario, lugar donde también desarrolla sus actividades el jardín maternal.
Juliana Aleuy, que encabeza el grupo de vecinas voluntarias, comentó que al inicio tenían un comedor. “Pero cerramos porque el Municipio dejó de entregarnos alimentos, y decidieron seguir con un merendero”. Esta asistencia a los niños de Badén, se realiza lunes, miércoles y viernes de 16 a 18 horas.
Remarcó que el grupo hace cuatro años que está llevando a cabo esta tarea solidaria, desde el comienzo de la pandemia. Para servir la merienda que cada vez tiene más demanda, elaboran el pan casero y juna panadería les dona facturas. Ayer -contó-, concurrieron 40 chicos.
Asimismo Juliana Aleuy agradeció a la gente de la ciudad que es muy solidaria, porque difunden en redes sociales lo que necesitan, y muchos colaboran con leche, cacao, y otros insumos para preparar la alimentación que brindan. “No hemos cerrado el merendero por la voluntad de quienes nos ayudan”.
Consultada si está la idea de retomar el comedor, sostuvo que “cansa tener que poner el cuerpo y tiempo, para que la respuesta de Desarrollo Humano del Municipio sea no. Tenemos decidido enfocarnos en el merendero para los niños, porque no tenemos los recursos para dar comida. Andar peleando con funcionarios es desgastante”. Agregó Aleuy que el intendente Matías Taccetta los visitaba en campaña, y después no volvió.