"A la pesca": así estafan en las redes sociales en Chubut

El denominado phishing está haciendo estragos en Chubut. En Comodoro Rivadavia llegaron a denunciar 15 estafas en un solo día. Los ciberdelincuentes se aprovechan de los desesperados. Ahora, engañan a los jubilados con los subsidios del gas y luz. Cómo operan los delincuentes en las redes

16 AGO 2024 - 18:18 | Actualizado 16 AGO 2024 - 21:09

Por Lisandro Aguirregabiría/Redacción Jornada

En la pandemia proliferó un virus que ataca a los más vulnerables, se desplaza sigiloso en las redes sociales, se cuela en los teléfonos y casi nadie lo ve venir: el phishing o la pesca de los ingenuos.

Las estafas virtuales explotaron sobre todo en los años de encierro del Covid cuando la virtualidad remplazó al contacto humano, los policías coparon las calles y los delincuentes no tuvieron otra que aggionarse.

La marea de los “pescadores” de cuentas bancarias, números de Whatsapp y plataformas virtuales está arrasando con todo. No hay manera de contenerla si no es abriendo bien los ojos, estando despiertos y desconfiando de todo.

La nueva ola este invierno pasa por tirar el anzuelo para que lo muerdan los jubilados y las familias golpeadas que tramitan los subsidios de gas y luz.

En Comodoro Rivadavia hubo dos denuncias en un solo día por este delito con los formularios de Nación que hay que completar para acceder a estos subsidios.

“Están cayendo con el cuento de subsidios de luz y gas, se apoderan del teléfono enviándole el formulario y le sacan toda la información”, indicó a el suboficial Sergio Firmapaz del área de Cibecrimen.

Los delincuentes llaman al WhatsApp con un logo del Gobierno Nacional, les pasan el formulario para que muerda el anzuelo y les roban los datos.

Por lo general, operan con WhatsApp porque los investigadores tardan más tiempo en identificar de dónde viene la llamada. Rastrear una llamada telefónica puede tardar dos horas mientras que por la otra vía lleva meses.

DE TODOS LOS COLORES

La imaginación no conoce límites: Mercado Pago, Tarjeta Naranja, Banco Chubut, Banco Galicia, Andreani, Netflix, todo logo puede ser utilizado como anzuelo para hacer caer a la próxima víctima.

Los tiburones atacan en las fechas de cobro de salarios, en especial los viernes cuando la gente sale a la calle a gastar la plata.

En Comodoro Rivadavia hay entre 3 y 5 denuncias diarias, según datos proporcionados por el área de Cibercrimen. El récord no hace mucho alcanzó las 15 denuncias en 24 horas. Nada más y nada menos.

Adentrarse en el mundo del phishing no requiere mucha ciencia. Las infinitas posibilidades del progreso están al alcance de la mano para cualquiera que se ponga a investigar un poco.

En las redes hay páginas que ofrecen la posibilidad de alquilar cuentas a la carta con logos a gusto del consumidor.

Cualquiera puede alquilarle una cuenta por 20.000 pesos a un estafador que gana millones con una simple operación y de paso quedarse con algún vuelto.

Los delincuentes hacen caer por WhatsApp a la víctima, se apoderan de todos sus contactos, si tienen copia de seguridad averiguan quiénes pertenecen el círculo de confianza y dan el golpe.

Las personas que alquilan las cuentas, caminan en una delgada línea entre la ingenuidad y el encubrimiento. Por lo general, cuando los citan en la Justicia se excusan con que "obraron de buena fe" y no sabían que le habían prestado su cuenta a un estafador.

CUIDADO CON LAS TARJETAS

Hace poco estalló un caso de phishing con las cuentas de Banco Chubut en el que cayeron varios clientes víctimas de estafas.

Las estafas con las tarjetas de crédito también están a la orden del día. Transfieren dinero a una cuenta bancaria “por error”, piden si se la pueden devolver, la víctima accede de buena fe y le roban los datos.

En ese caso, explicó Firmapaz, hay que ir a banco de inmediato, hacer el “desconocimiento” de ese dinero depositado en la cuenta y la entidad de encargará del resto.

16 AGO 2024 - 18:18

Por Lisandro Aguirregabiría/Redacción Jornada

En la pandemia proliferó un virus que ataca a los más vulnerables, se desplaza sigiloso en las redes sociales, se cuela en los teléfonos y casi nadie lo ve venir: el phishing o la pesca de los ingenuos.

Las estafas virtuales explotaron sobre todo en los años de encierro del Covid cuando la virtualidad remplazó al contacto humano, los policías coparon las calles y los delincuentes no tuvieron otra que aggionarse.

La marea de los “pescadores” de cuentas bancarias, números de Whatsapp y plataformas virtuales está arrasando con todo. No hay manera de contenerla si no es abriendo bien los ojos, estando despiertos y desconfiando de todo.

La nueva ola este invierno pasa por tirar el anzuelo para que lo muerdan los jubilados y las familias golpeadas que tramitan los subsidios de gas y luz.

En Comodoro Rivadavia hubo dos denuncias en un solo día por este delito con los formularios de Nación que hay que completar para acceder a estos subsidios.

“Están cayendo con el cuento de subsidios de luz y gas, se apoderan del teléfono enviándole el formulario y le sacan toda la información”, indicó a el suboficial Sergio Firmapaz del área de Cibecrimen.

Los delincuentes llaman al WhatsApp con un logo del Gobierno Nacional, les pasan el formulario para que muerda el anzuelo y les roban los datos.

Por lo general, operan con WhatsApp porque los investigadores tardan más tiempo en identificar de dónde viene la llamada. Rastrear una llamada telefónica puede tardar dos horas mientras que por la otra vía lleva meses.

DE TODOS LOS COLORES

La imaginación no conoce límites: Mercado Pago, Tarjeta Naranja, Banco Chubut, Banco Galicia, Andreani, Netflix, todo logo puede ser utilizado como anzuelo para hacer caer a la próxima víctima.

Los tiburones atacan en las fechas de cobro de salarios, en especial los viernes cuando la gente sale a la calle a gastar la plata.

En Comodoro Rivadavia hay entre 3 y 5 denuncias diarias, según datos proporcionados por el área de Cibercrimen. El récord no hace mucho alcanzó las 15 denuncias en 24 horas. Nada más y nada menos.

Adentrarse en el mundo del phishing no requiere mucha ciencia. Las infinitas posibilidades del progreso están al alcance de la mano para cualquiera que se ponga a investigar un poco.

En las redes hay páginas que ofrecen la posibilidad de alquilar cuentas a la carta con logos a gusto del consumidor.

Cualquiera puede alquilarle una cuenta por 20.000 pesos a un estafador que gana millones con una simple operación y de paso quedarse con algún vuelto.

Los delincuentes hacen caer por WhatsApp a la víctima, se apoderan de todos sus contactos, si tienen copia de seguridad averiguan quiénes pertenecen el círculo de confianza y dan el golpe.

Las personas que alquilan las cuentas, caminan en una delgada línea entre la ingenuidad y el encubrimiento. Por lo general, cuando los citan en la Justicia se excusan con que "obraron de buena fe" y no sabían que le habían prestado su cuenta a un estafador.

CUIDADO CON LAS TARJETAS

Hace poco estalló un caso de phishing con las cuentas de Banco Chubut en el que cayeron varios clientes víctimas de estafas.

Las estafas con las tarjetas de crédito también están a la orden del día. Transfieren dinero a una cuenta bancaria “por error”, piden si se la pueden devolver, la víctima accede de buena fe y le roban los datos.

En ese caso, explicó Firmapaz, hay que ir a banco de inmediato, hacer el “desconocimiento” de ese dinero depositado en la cuenta y la entidad de encargará del resto.