La playa es lugar de encuentro y esparcimiento de grandes y chicos y en estos momentos de vacaciones y fiestas de fin de año, aun más. Caminar en la arena, durante la marea baja, ya es una sana costumbre, pero en los últimos años, un visitante no deseado llegó para instalarse: el bagre de mar.



Recordemos que este animalito no es agresivo, solo se defiende de lo que considera una agresión levantando su aguda espina dorsal.

La playa es lugar de encuentro y esparcimiento de grandes y chicos y en estos momentos de vacaciones y fiestas de fin de año, aun más. Caminar en la arena, durante la marea baja, ya es una sana costumbre, pero en los últimos años, un visitante no deseado llegó para instalarse: el bagre de mar.



Recordemos que este animalito no es agresivo, solo se defiende de lo que considera una agresión levantando su aguda espina dorsal.