Este viernes se realizó una pedaleada en homenaje a Mariana de Pablo Lloyd, la docente de 29 años que perdió la vida tras ser atropellada mientras circulaba en bicicleta por la Ruta 7. La convocatoria reunió a vecinos y vecinas de Trelew y Gaiman, muchos de ellos ciclistas habituales, en una movilización pacífica cargada de emoción y reclamo social.
La actividad fue organizada por la agrupación “Ángeles Caídos” y contó con la participación de personas que suelen salir a pedalear o entrenar por la Ruta 7. La concentración tuvo lugar a las 16:30 en la intersección de Murga y Musters, en Trelew, desde donde se dio inició al recorrido hasta el lugar exacto donde ocurrió el accidente. Los participantes asistieron con casco y llevaron lazos negros en señal de duelo.

Mariana de Pablo Lloyd era docente de la Escuela N° 100 de Gaiman y madre de un niño pequeño. Su fallecimiento, ocurrido el miércoles pasado, generó una profunda conmoción en la comunidad educativa y en toda la región del Valle, donde era muy querida. La bicicleteada se transformó así en un gesto colectivo de acompañamiento, memoria y pedido de justicia.


Este viernes se realizó una pedaleada en homenaje a Mariana de Pablo Lloyd, la docente de 29 años que perdió la vida tras ser atropellada mientras circulaba en bicicleta por la Ruta 7. La convocatoria reunió a vecinos y vecinas de Trelew y Gaiman, muchos de ellos ciclistas habituales, en una movilización pacífica cargada de emoción y reclamo social.
La actividad fue organizada por la agrupación “Ángeles Caídos” y contó con la participación de personas que suelen salir a pedalear o entrenar por la Ruta 7. La concentración tuvo lugar a las 16:30 en la intersección de Murga y Musters, en Trelew, desde donde se dio inició al recorrido hasta el lugar exacto donde ocurrió el accidente. Los participantes asistieron con casco y llevaron lazos negros en señal de duelo.

Mariana de Pablo Lloyd era docente de la Escuela N° 100 de Gaiman y madre de un niño pequeño. Su fallecimiento, ocurrido el miércoles pasado, generó una profunda conmoción en la comunidad educativa y en toda la región del Valle, donde era muy querida. La bicicleteada se transformó así en un gesto colectivo de acompañamiento, memoria y pedido de justicia.
