Transformarán tierras de un antiguo basural en innovador proyecto energético

Una iniciativa en conjunto impulsa el primer proyecto de Generación Distribuida Comunitaria (GDC) en Comodoro Rivadavia. Podría generar hasta 20 MW que se utilizarían para autoconsumo por parte de usuarios generadores, provisión a otros usuarios distribuidos en la ciudad y su excedente, se inyectará al sistema eléctrico urbano.

El antiguo basural a un parque solar.
15 FEB 2026 - 16:04 | Actualizado 15 FEB 2026 - 16:09

Por Ismael Tebes/Redacción Jornada

Con la puesta en marcha del Parque Solar Comunitario Quilimbay, Comodoro Rivadavia vuelve a posicionarse como protagonista en los procesos energéticos del país, esta vez desde una lógica descentralizada, comunitaria y sostenible, alineada con los desafíos ambientales, económicos y sociales del presente. El proyecto plantea la reconversión del histórico ex basural municipal en una infraestructura energética renovable.

Tras la cesión del terreno por diez años por parte del municipio; el sector privado invertirá y desarrollará una planta piloto de 1 MW con proyección hasta 12 MW. La Sociedad Cooperativa garantiza la conexión e inyección de energía a la red urbana.

“Estamos hablando de un modelo de negocios novedoso en todo sentido. Produciría en el final del recorrido del proyecto, entre un 10 y un 12 por ciento de la energía que consume hoy Comodoro Rivadavia. No la desplazará sino que aportará un mayor caudal lo que abre posibilidades de incorporar nuevas industrias que tengan un alto consumo”.

“Existirían –sostuvo Freire- dos tipos de ahorros. Hablar de un punto de generación de energía tan cercano a los puntos de consumo evita muchas pérdidas, reduce los costos e impacta directamente en cuestiones económicas. Hay otro ahorro, el que implica trabajar de manera comunitaria con costos que están distribuidos en una mayor cantidad de usuarios”.

Y explicó que quienes se conviertan en usuarios generadores, tendrán un beneficio económico adicional ya que el costo de esa energía generada en ese lugar, es más bajo que se transporta a través de las redes desde otro lugar. Para una industria que tiene un alto consumo de energía, podría encontrar un valor diferencial en su propia generación por sobre el consumo de la red típico”.

El modelo contempla autoconsumo, provisión a usuarios distribuidos y, en caso de excedentes, su inyección al sistema eléctrico local. “Las crisis traen aparejados cambios de paradigma, cambios en la manera de pensar y en la manera de hacer”, destacó Solange Freire.

“Son transformaciones que, sin lugar a dudas, nos llevan a tomar acciones distintas y a obtener resultados diferentes”. El parque se emplazará en un predio que durante más de cinco décadas funcionó como basural a cielo abierto y la reconversión del pasivo ambiental en parque solar implica remediación progresiva y generación de energía limpia frente al corredor costero. “Hoy, ese contexto se convierte en una enorme oportunidad”, explicó.

El esquema de generación distribuida introduce un cambio conceptual: el usuario puede convertirse también en productor de energía. Esto permite reducir pérdidas por transporte, optimizar inversiones en infraestructura y fortalecer la red local. “El proyecto no es solo técnico, sino cultural. Implica cambios en la manera de pensar y en la manera de hacer. Comenzamos a remediar el territorio y a trabajar activamente en el cuidado del ambiente”.

El Parque Quilimbay abre un mercado energético local con potencial de crecimiento progresivo, acompañando la transición productiva de una ciudad históricamente ligada a los hidrocarburos. El proyecto es desarrollado por Elementa Energía, con la participación de la Municipalidad de Comodoro Rivadavia, la Sociedad Cooperativa Popular Limitada, la Agencia Comodoro Conocimiento y la Asociación Civil Transición Energética Sostenible (TES). Freire aportó una mirada estratégica sobre el alcance del proyecto. “Son transformaciones que nos llevan a tomar acciones distintas y a obtener resultados diferentes”.

Y explicó la existencia de modelos similares en la provincia de Córdoba aunque no tienen similares características. “Generar una instalación arriba de un ex basural encarece todo lo que tiene que ver con las obras de instalación, el anclaje de los equipos; los estudios preliminares, y la apertura de calles. Esa dificultad no todos la asumen, pero en este caso se avanzará a pesar de los costos porque entendemos que el más elevado es el espacio que sigue impactando nuestra costa”.

El antiguo basural a un parque solar.
15 FEB 2026 - 16:04

Por Ismael Tebes/Redacción Jornada

Con la puesta en marcha del Parque Solar Comunitario Quilimbay, Comodoro Rivadavia vuelve a posicionarse como protagonista en los procesos energéticos del país, esta vez desde una lógica descentralizada, comunitaria y sostenible, alineada con los desafíos ambientales, económicos y sociales del presente. El proyecto plantea la reconversión del histórico ex basural municipal en una infraestructura energética renovable.

Tras la cesión del terreno por diez años por parte del municipio; el sector privado invertirá y desarrollará una planta piloto de 1 MW con proyección hasta 12 MW. La Sociedad Cooperativa garantiza la conexión e inyección de energía a la red urbana.

“Estamos hablando de un modelo de negocios novedoso en todo sentido. Produciría en el final del recorrido del proyecto, entre un 10 y un 12 por ciento de la energía que consume hoy Comodoro Rivadavia. No la desplazará sino que aportará un mayor caudal lo que abre posibilidades de incorporar nuevas industrias que tengan un alto consumo”.

“Existirían –sostuvo Freire- dos tipos de ahorros. Hablar de un punto de generación de energía tan cercano a los puntos de consumo evita muchas pérdidas, reduce los costos e impacta directamente en cuestiones económicas. Hay otro ahorro, el que implica trabajar de manera comunitaria con costos que están distribuidos en una mayor cantidad de usuarios”.

Y explicó que quienes se conviertan en usuarios generadores, tendrán un beneficio económico adicional ya que el costo de esa energía generada en ese lugar, es más bajo que se transporta a través de las redes desde otro lugar. Para una industria que tiene un alto consumo de energía, podría encontrar un valor diferencial en su propia generación por sobre el consumo de la red típico”.

El modelo contempla autoconsumo, provisión a usuarios distribuidos y, en caso de excedentes, su inyección al sistema eléctrico local. “Las crisis traen aparejados cambios de paradigma, cambios en la manera de pensar y en la manera de hacer”, destacó Solange Freire.

“Son transformaciones que, sin lugar a dudas, nos llevan a tomar acciones distintas y a obtener resultados diferentes”. El parque se emplazará en un predio que durante más de cinco décadas funcionó como basural a cielo abierto y la reconversión del pasivo ambiental en parque solar implica remediación progresiva y generación de energía limpia frente al corredor costero. “Hoy, ese contexto se convierte en una enorme oportunidad”, explicó.

El esquema de generación distribuida introduce un cambio conceptual: el usuario puede convertirse también en productor de energía. Esto permite reducir pérdidas por transporte, optimizar inversiones en infraestructura y fortalecer la red local. “El proyecto no es solo técnico, sino cultural. Implica cambios en la manera de pensar y en la manera de hacer. Comenzamos a remediar el territorio y a trabajar activamente en el cuidado del ambiente”.

El Parque Quilimbay abre un mercado energético local con potencial de crecimiento progresivo, acompañando la transición productiva de una ciudad históricamente ligada a los hidrocarburos. El proyecto es desarrollado por Elementa Energía, con la participación de la Municipalidad de Comodoro Rivadavia, la Sociedad Cooperativa Popular Limitada, la Agencia Comodoro Conocimiento y la Asociación Civil Transición Energética Sostenible (TES). Freire aportó una mirada estratégica sobre el alcance del proyecto. “Son transformaciones que nos llevan a tomar acciones distintas y a obtener resultados diferentes”.

Y explicó la existencia de modelos similares en la provincia de Córdoba aunque no tienen similares características. “Generar una instalación arriba de un ex basural encarece todo lo que tiene que ver con las obras de instalación, el anclaje de los equipos; los estudios preliminares, y la apertura de calles. Esa dificultad no todos la asumen, pero en este caso se avanzará a pesar de los costos porque entendemos que el más elevado es el espacio que sigue impactando nuestra costa”.


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