Por Francisco Caputo / Redacción Jornada
Al tener la citación en mano, Ramiro Vidal, nacido y criado en el semillero de Huracán de Trelew, fue citado a la preselección Sub 17 de la Selección Argentina, de cara al Sudamericano y al Mundial de este año.
Hoy defiende los colores de Independiente, uno de los gigantes del país. Es su tercer año en el "Rojo", donde integra la Sexta habiendo hecho la pretemporada con la Reserva en enero.
Alegría
“La verdad es que cuando me llegó la citación me puse muy contento, sobre todo porque es uno de los sueños que siempre tuve, poder integrar a una selección juvenil, y hoy estando a vivirlo, la verdad es que me pone muy contento”, contócon la emoción todavía fresca Vidal. Tiene que presentarse el miércoles, el jueves y el viernes de esta semana en el predio de la AFA en Ezeiza.
Aunque las palabras Sudamericano o Mundial suenen fuerte, Ramiro se toma la situación con alegría, pero con prudencia“Me gustaría participar de un Sudamericano o Mundial con la Selección. Sería algo demasiado lindo, pero yo creo que sobre todo hay que ir paso a paso y tratar de disfrutar el momento”, indicó con templanza.
La primera reacción fue dedicada a sus familiares, que lo acompañan a la distancia: “Fueron de las primeras personas que me acordé cuando apenas leí la citación. Me acordé de mi familia, de mis papás, que hacen un esfuerzo bárbaro yo estando lejos”.
Porque detrás del llamado hay kilómetros, hay sacrificio y hay abrazos que muchas veces son a la distancia. “Yo siempre remarco mucho el esfuerzo que hace mi familia estando lejos, yo creo que es muy valioso”, subrayó.
Sin olvidar el origen
Ramiro creció en Huracán, donde dio sus primeros pasos y forjó su identidad futbolera. Y cada vez que puede, vuelve. “La verdad es que con Huracán muy contento, porque siempre estuvo, siempre estuvo presente. Siempre me hicieron sentir muy cómodo, tanto como los profes del club o los coordinadores, la verdad es que se portaron muy bien conmigo”, acotó el delantero/extremo.
El sentido de pertenencia no lo negocia. “Hoy en día poder volver a, por lo menos pasar por el club, me hace sentirme bien, porque sé que es un lugar lindo y me hace sentirme cómodo”, narró.
Soñando alto
En Independiente encontró otra casa. “La verdad es que es un club que me ayudó un montón, me está ayudando un montón los profes, los coordinadores;eso me pone muy contento y la verdad es que me siento bastante cómodo acá en el club”, relató el joven.
Y ahí aparece otro grananhelo, dicho con la serenidad de quien entiende los tiempos del fútbol: “Mi sueño a largo plazo la verdad es que es llegar a la Primera División en Independiente, lograr un debut en la Primera División de Independiente”.
Esa es su filosofía. Trabajo, constancia y humildad. “Una de las principales expectativas que tengo para este año es poder seguir yendo a la Selección y también poder terminar un buen torneo y terminar sobre todo un gran año logrando subir a Reserva si Dios quiere, pero yo creo que es cuestión de paso a paso”, agregó Vidal.
No hay promesas vacías. Hay procesos. “A mí me gusta más disfrutar el día a día, seguir entrenando y seguir intentando mejorar como persona y como jugador. Yo creo que eso es lo que me ayuda a llegar a lo que hoy en día estoy logrando”, esbozó.

El abrazo invisible
Antes de cerrar, el juvenil no habló de él. “La verdad es que me gustaría saludar a mi familia, porque desde que tengo este sueño siempre estuvieron, siempre me acompañaron. Y hoy en día poder cumplirlo poco a poco y ver los avances, ellos siguen ahí presentes, siguen firmes”, puntualizó.
Y repitió, como si quisiera que nadie quede afuera: “Más que nada a mi familia y sobre todo a mis amigos, a la gente que siempre estuvo. Pero principalmente a mi familia por el acompañamiento y el apoyo que siempre me brindan”.
Ramiro Vidal ya dio un paso enorme. De las canchas de Huracán al predio Lionel Andrés Messi. El camino recién empieza, pero el mensaje es claro: los sueños grandes también nacen en el sur de la Argentina.


Por Francisco Caputo / Redacción Jornada
Al tener la citación en mano, Ramiro Vidal, nacido y criado en el semillero de Huracán de Trelew, fue citado a la preselección Sub 17 de la Selección Argentina, de cara al Sudamericano y al Mundial de este año.
Hoy defiende los colores de Independiente, uno de los gigantes del país. Es su tercer año en el "Rojo", donde integra la Sexta habiendo hecho la pretemporada con la Reserva en enero.
Alegría
“La verdad es que cuando me llegó la citación me puse muy contento, sobre todo porque es uno de los sueños que siempre tuve, poder integrar a una selección juvenil, y hoy estando a vivirlo, la verdad es que me pone muy contento”, contócon la emoción todavía fresca Vidal. Tiene que presentarse el miércoles, el jueves y el viernes de esta semana en el predio de la AFA en Ezeiza.
Aunque las palabras Sudamericano o Mundial suenen fuerte, Ramiro se toma la situación con alegría, pero con prudencia“Me gustaría participar de un Sudamericano o Mundial con la Selección. Sería algo demasiado lindo, pero yo creo que sobre todo hay que ir paso a paso y tratar de disfrutar el momento”, indicó con templanza.
La primera reacción fue dedicada a sus familiares, que lo acompañan a la distancia: “Fueron de las primeras personas que me acordé cuando apenas leí la citación. Me acordé de mi familia, de mis papás, que hacen un esfuerzo bárbaro yo estando lejos”.
Porque detrás del llamado hay kilómetros, hay sacrificio y hay abrazos que muchas veces son a la distancia. “Yo siempre remarco mucho el esfuerzo que hace mi familia estando lejos, yo creo que es muy valioso”, subrayó.
Sin olvidar el origen
Ramiro creció en Huracán, donde dio sus primeros pasos y forjó su identidad futbolera. Y cada vez que puede, vuelve. “La verdad es que con Huracán muy contento, porque siempre estuvo, siempre estuvo presente. Siempre me hicieron sentir muy cómodo, tanto como los profes del club o los coordinadores, la verdad es que se portaron muy bien conmigo”, acotó el delantero/extremo.
El sentido de pertenencia no lo negocia. “Hoy en día poder volver a, por lo menos pasar por el club, me hace sentirme bien, porque sé que es un lugar lindo y me hace sentirme cómodo”, narró.
Soñando alto
En Independiente encontró otra casa. “La verdad es que es un club que me ayudó un montón, me está ayudando un montón los profes, los coordinadores;eso me pone muy contento y la verdad es que me siento bastante cómodo acá en el club”, relató el joven.
Y ahí aparece otro grananhelo, dicho con la serenidad de quien entiende los tiempos del fútbol: “Mi sueño a largo plazo la verdad es que es llegar a la Primera División en Independiente, lograr un debut en la Primera División de Independiente”.
Esa es su filosofía. Trabajo, constancia y humildad. “Una de las principales expectativas que tengo para este año es poder seguir yendo a la Selección y también poder terminar un buen torneo y terminar sobre todo un gran año logrando subir a Reserva si Dios quiere, pero yo creo que es cuestión de paso a paso”, agregó Vidal.
No hay promesas vacías. Hay procesos. “A mí me gusta más disfrutar el día a día, seguir entrenando y seguir intentando mejorar como persona y como jugador. Yo creo que eso es lo que me ayuda a llegar a lo que hoy en día estoy logrando”, esbozó.

El abrazo invisible
Antes de cerrar, el juvenil no habló de él. “La verdad es que me gustaría saludar a mi familia, porque desde que tengo este sueño siempre estuvieron, siempre me acompañaron. Y hoy en día poder cumplirlo poco a poco y ver los avances, ellos siguen ahí presentes, siguen firmes”, puntualizó.
Y repitió, como si quisiera que nadie quede afuera: “Más que nada a mi familia y sobre todo a mis amigos, a la gente que siempre estuvo. Pero principalmente a mi familia por el acompañamiento y el apoyo que siempre me brindan”.
Ramiro Vidal ya dio un paso enorme. De las canchas de Huracán al predio Lionel Andrés Messi. El camino recién empieza, pero el mensaje es claro: los sueños grandes también nacen en el sur de la Argentina.
