El club que sigue alojando evacuados quiere tener su propio merendero

A 52 días del derrumbe en el Cerro Hermitte, el club Florentino Ameghino sigue alojando a familias evacuadas: “Nosotros no vamos a echar a nadie”. Proyectan construir su propio merendero.

10 MAR 2026 - 14:30 | Actualizado 10 MAR 2026 - 14:52

Cuando ya pasaron 52 días del deslizamiento en el Cerro Hermitte en Comodoro Rivadavia, el club Florentino Ameghino continúa funcionando como refugio para familias que debieron abandonar sus casas. Aunque la situación comenzó con una emergencia que movilizó a toda la comunidad, hoy todavía hay vecinos que siguen viviendo y comiendo en la institución mientras esperan una solución habitacional.

Desde el club confirmaron que unas 36 personas continúan durmiendo en el lugar y alrededor de 40 se acercan diariamente a comer, ya que algunas familias lograron reubicarse parcialmente pero todavía dependen de la asistencia.

El referente de la institución, Walter, Asencio recordó que en los primeros días la situación fue mucho más crítica: llegaron a alojar a unas 120 personas, lo que obligó a transformar el gimnasio del club en un espacio de emergencia con camas y sectores de asistencia. “Hoy tenemos 36 durmiendo y más de 40 que vuelven a comer todos los días, porque algunos consiguieron un lugar donde quedarse pero siguen necesitando ayuda”, explicó.

La permanencia de familias en el club también impactó en su funcionamiento. El parquet del gimnasio quedó deteriorado por la instalación de camas y el uso intensivo del espacio, lo que todavía impide retomar plenamente algunas actividades deportivas. “Necesitamos hacer reparaciones para volver a la normalidad. Nos falta reactivar vóley, patín y el gimnasio, porque la cancha se deterioró con todo lo que se armó cuando estaban las 120 personas”, señalaron.

Alquileres inalcanzables

Uno de los principales obstáculos para que las familias dejen el club es la dificultad para conseguir viviendas en alquiler, un problema que se agravó con la emergencia. “Es difícil porque la situación de las casas está complicada. Cuando vieron que había mucha gente buscando alquilar, algunos aprovecharon y eso complicó todo”, indicó Asencio.

Pese al desgaste de más de siete semanas de asistencia permanente, desde el club aseguraron que seguirán sosteniendo la ayuda mientras sea necesario. “Nosotros abrimos las puertas para la ciudad y no vamos a echar a nadie, pero esperamos que el municipio dé respuestas para que las familias encuentren un lugar hasta que puedan tener su casa”, afirmó.

También destacaron el apoyo recibido por instituciones, vecinos y donantes durante las primeras semanas, aunque reconocieron que con el paso del tiempo la asistencia se fue reduciendo.

Mientras tanto, el club continúa organizando las donaciones y la comida diaria, tratando de sostener una red de contención que ya lleva casi dos meses de funcionamiento desde la emergencia del Cerro Hermitte aunque con un anhelo: el de poder construir a futuro, su propio merendero.

10 MAR 2026 - 14:30

Cuando ya pasaron 52 días del deslizamiento en el Cerro Hermitte en Comodoro Rivadavia, el club Florentino Ameghino continúa funcionando como refugio para familias que debieron abandonar sus casas. Aunque la situación comenzó con una emergencia que movilizó a toda la comunidad, hoy todavía hay vecinos que siguen viviendo y comiendo en la institución mientras esperan una solución habitacional.

Desde el club confirmaron que unas 36 personas continúan durmiendo en el lugar y alrededor de 40 se acercan diariamente a comer, ya que algunas familias lograron reubicarse parcialmente pero todavía dependen de la asistencia.

El referente de la institución, Walter, Asencio recordó que en los primeros días la situación fue mucho más crítica: llegaron a alojar a unas 120 personas, lo que obligó a transformar el gimnasio del club en un espacio de emergencia con camas y sectores de asistencia. “Hoy tenemos 36 durmiendo y más de 40 que vuelven a comer todos los días, porque algunos consiguieron un lugar donde quedarse pero siguen necesitando ayuda”, explicó.

La permanencia de familias en el club también impactó en su funcionamiento. El parquet del gimnasio quedó deteriorado por la instalación de camas y el uso intensivo del espacio, lo que todavía impide retomar plenamente algunas actividades deportivas. “Necesitamos hacer reparaciones para volver a la normalidad. Nos falta reactivar vóley, patín y el gimnasio, porque la cancha se deterioró con todo lo que se armó cuando estaban las 120 personas”, señalaron.

Alquileres inalcanzables

Uno de los principales obstáculos para que las familias dejen el club es la dificultad para conseguir viviendas en alquiler, un problema que se agravó con la emergencia. “Es difícil porque la situación de las casas está complicada. Cuando vieron que había mucha gente buscando alquilar, algunos aprovecharon y eso complicó todo”, indicó Asencio.

Pese al desgaste de más de siete semanas de asistencia permanente, desde el club aseguraron que seguirán sosteniendo la ayuda mientras sea necesario. “Nosotros abrimos las puertas para la ciudad y no vamos a echar a nadie, pero esperamos que el municipio dé respuestas para que las familias encuentren un lugar hasta que puedan tener su casa”, afirmó.

También destacaron el apoyo recibido por instituciones, vecinos y donantes durante las primeras semanas, aunque reconocieron que con el paso del tiempo la asistencia se fue reduciendo.

Mientras tanto, el club continúa organizando las donaciones y la comida diaria, tratando de sostener una red de contención que ya lleva casi dos meses de funcionamiento desde la emergencia del Cerro Hermitte aunque con un anhelo: el de poder construir a futuro, su propio merendero.