Por Rolando Tobarez / Redacción Jornada
Desde su estudio de Trelew, el abogado Martín Castro rompió el silencio. La mañana de este viernes, sin por ahora responder preguntas y tras vindicarse por escrito en la Fiscalía, convocó a Jornada para un descargo sobre su participación en el video que generó un escándalo en el Poder Judicial, donde se lo ve presuntamente pidiéndole $ 12 millones a la madre de una víctima para que la fiscal Julieta Gamarra aliviara un pedido de pena.
“Es una escena maliciosamente armada: a la fiscal Gamarra nunca le ofrecí ni me pidió ni le entregué dinero alguno ni en ésta ni en ninguna causa”, dijo. “Su función como fiscal fue siempre eficiente, actuó correctamente, con seriedad, profesionalismo y compromiso y siempre con respeto”. Según Castro, “siempre se apegó a la ley”.
“Acá no hubo ningún tipo de actividad que pueda considerarse ilícita”, remarcó. “El acuerdo se efectuó en el marco de la ley; la fiscal me lo propone, lo hablo con mi cliente, lo acepta y eso se formaliza en audiencia”.
Sobre el video que “maliciosamente se publicó” en redes, el letrado subrayó que “yo no estaba actuando como funcionario público, estaba actuando como defensor particular, fuera de mi horario de trabajo en la Fiscalía de Estado”.
“Lo que se ve en el video, que no se desarrolló en mi estudio, es la entrega de mis honorarios –reveló-, cobrados por mi trabajo y debidamente justificados ante la Oficina Judicial”.
“Fue una escena armada con la intención de generar el posterior escándalo logrado por el modo exagerado del pago, que si bien me resultóllamativo, lo cierto es que no pude advertir el verdadero propósito de antemano”.
Al referirse a la familia de Pablo “El Chavo” Ferreyra, cuya madre pagó los $ 12 millones, Castro interpretó que “el video se creó con la finalidad de perjudicar a la fiscal porque estas personas están en su contra, creen que Gamarra los persigue judicial y policialmente”.
El abogado aseguró haber sido testigo de este enojo: “La señora que está en ese video y que fue echada de la audiencia de control de detención de su hijo, me dijo `Gamarra a mí me las va a pagar”.
El letrado deslizó que “el video fue útil para otros actores para pergeñar un ataque de tintes políticos para afectar a funcionarios de la Justicia en un contexto donde la fiscal tiene causas de alto impacto público; evidentemente accedieron a las imágenes, que fueron un gran insumo para la producción sensacionalista lograda”.
Sobre el subsecretario de Seguridad Rodrigo Miquelarena, mencionado en el video, Castro aclaró que “fue socio mío en el estudio varios años e inmediatamente dejó la profesión cuando asumió como subsecretario; él no tiene absolutamente nada que ver en esta causa y menos aún el procurador general (Jorge MIquelarena), con quien además no tengo trato”.
El abogado pidió “mis más sinceras disculpas con toda la familia Miquelarena por las consecuencias que esta situación injustamente les provocó, pero la realidad es que todos sabemos que es una operación creada para perjudicarlos y que me usaron como instrumento para llegar a eso”.
Castro también se disculpó con Gamarra. “Se vio perjudicada e inmerecidamente padeció una suerte de linchamiento mediático”.
El abogado deslizó: “Ojalá que judicialmente se aclare lo más rápido posible. Me va a quedar la angustia de no poder hallar la manera de reparar este dramático momento que todos ellos pasaron por los ataques que recibieron”.

Por Rolando Tobarez / Redacción Jornada
Desde su estudio de Trelew, el abogado Martín Castro rompió el silencio. La mañana de este viernes, sin por ahora responder preguntas y tras vindicarse por escrito en la Fiscalía, convocó a Jornada para un descargo sobre su participación en el video que generó un escándalo en el Poder Judicial, donde se lo ve presuntamente pidiéndole $ 12 millones a la madre de una víctima para que la fiscal Julieta Gamarra aliviara un pedido de pena.
“Es una escena maliciosamente armada: a la fiscal Gamarra nunca le ofrecí ni me pidió ni le entregué dinero alguno ni en ésta ni en ninguna causa”, dijo. “Su función como fiscal fue siempre eficiente, actuó correctamente, con seriedad, profesionalismo y compromiso y siempre con respeto”. Según Castro, “siempre se apegó a la ley”.
“Acá no hubo ningún tipo de actividad que pueda considerarse ilícita”, remarcó. “El acuerdo se efectuó en el marco de la ley; la fiscal me lo propone, lo hablo con mi cliente, lo acepta y eso se formaliza en audiencia”.
Sobre el video que “maliciosamente se publicó” en redes, el letrado subrayó que “yo no estaba actuando como funcionario público, estaba actuando como defensor particular, fuera de mi horario de trabajo en la Fiscalía de Estado”.
“Lo que se ve en el video, que no se desarrolló en mi estudio, es la entrega de mis honorarios –reveló-, cobrados por mi trabajo y debidamente justificados ante la Oficina Judicial”.
“Fue una escena armada con la intención de generar el posterior escándalo logrado por el modo exagerado del pago, que si bien me resultóllamativo, lo cierto es que no pude advertir el verdadero propósito de antemano”.
Al referirse a la familia de Pablo “El Chavo” Ferreyra, cuya madre pagó los $ 12 millones, Castro interpretó que “el video se creó con la finalidad de perjudicar a la fiscal porque estas personas están en su contra, creen que Gamarra los persigue judicial y policialmente”.
El abogado aseguró haber sido testigo de este enojo: “La señora que está en ese video y que fue echada de la audiencia de control de detención de su hijo, me dijo `Gamarra a mí me las va a pagar”.
El letrado deslizó que “el video fue útil para otros actores para pergeñar un ataque de tintes políticos para afectar a funcionarios de la Justicia en un contexto donde la fiscal tiene causas de alto impacto público; evidentemente accedieron a las imágenes, que fueron un gran insumo para la producción sensacionalista lograda”.
Sobre el subsecretario de Seguridad Rodrigo Miquelarena, mencionado en el video, Castro aclaró que “fue socio mío en el estudio varios años e inmediatamente dejó la profesión cuando asumió como subsecretario; él no tiene absolutamente nada que ver en esta causa y menos aún el procurador general (Jorge MIquelarena), con quien además no tengo trato”.
El abogado pidió “mis más sinceras disculpas con toda la familia Miquelarena por las consecuencias que esta situación injustamente les provocó, pero la realidad es que todos sabemos que es una operación creada para perjudicarlos y que me usaron como instrumento para llegar a eso”.
Castro también se disculpó con Gamarra. “Se vio perjudicada e inmerecidamente padeció una suerte de linchamiento mediático”.
El abogado deslizó: “Ojalá que judicialmente se aclare lo más rápido posible. Me va a quedar la angustia de no poder hallar la manera de reparar este dramático momento que todos ellos pasaron por los ataques que recibieron”.