Murió el histórico periodista Ernesto Cherquis Bialo

Falleció a los 85 años producto de una leucemia. Voz y pluma reconocida en el periodismo deportivo.

20 MAR 2026 - 22:43

El periodismo argentino despidió este viernes a Ernesto Cherquis Bialo, histórico periodista deportivo que murió a los 85 años tras atravesar un cuadro de leucemia. Su fallecimiento marca el adiós a una de las voces más reconocidas y respetadas de la crónica deportiva del país.

Fue una figura emblemática de la revista El Gráfico, biógrafo de una figura del deporte nacional como Diego Armando Maradona y director de Medios de la Asociación del Fútbol.

Nacido en Uruguay, el popular Cherquis trabajó en gran cantidad de medios desde 1962, incluyendo las radios Rivadavia y Splendid.

Entre sus obras se destacan dos libros biográficos: “Mi verdadera vida”, biografía del boxeador argentino campeón del Mundo Carlos Monzón, en 1976, y “Yo soy el Diego de la gente”, autobiografía testimonial de Diego Armando Maradona en la que colaboró con Daniel Arcucci, y juntos publicaron en el 2000.

Con su estilo enfático, teatral y cargado de personalidad, Cherquis Bialo transformaba nombres propios en verdaderas marcas registradas. “Johannesburgo” no era una palabra más en su relato: la decía con una entonación especial, alargando sílabas y dándole un peso dramático que captaba la atención del público.

Un estilo que marcó época

Quienes lo escucharon durante años en radio y televisión coinciden en que esa forma de decir ciertos nombres —en especial ciudades o escenarios internacionales— era parte de su impronta. No se trataba solo de informar, sino de narrar con una identidad propia.

En el caso de Johannesburgo, sede de eventos deportivos de relevancia mundial como el Mundial de Sudáfrica 2010, su pronunciación se volvió casi un guiño para la audiencia. Cada mención generaba una reacción inmediata: reconocimiento, sonrisa y, muchas veces, imitación.

Más que una anécdota

Lejos de ser un detalle menor, esa manera de expresarse reflejaba una concepción del periodismo en la que la voz, la interpretación y el estilo eran tan importantes como el contenido.

Cherquis Bialo entendía el relato como una construcción, donde cada palabra podía tener un peso propio. Por eso, su “Johannesburgo” trascendió lo anecdótico y se convirtió en parte de su legado.

El recuerdo que queda

Hoy, tras su fallecimiento, ese tipo de rasgos vuelven a cobrar valor entre quienes lo siguieron durante décadas. Más allá de sus análisis, primicias o coberturas, queda también ese costado distintivo que lo hacía único frente al micrófono.

En un mundo donde muchas voces tienden a uniformarse, la figura de Cherquis Bialo recuerda que el estilo personal sigue siendo uno de los sellos más fuertes del periodismo. Y, para muchos, bastará escuchar cómo alguien dice “Johannesburgo” para que su recuerdo vuelva a aparecer.

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20 MAR 2026 - 22:43

El periodismo argentino despidió este viernes a Ernesto Cherquis Bialo, histórico periodista deportivo que murió a los 85 años tras atravesar un cuadro de leucemia. Su fallecimiento marca el adiós a una de las voces más reconocidas y respetadas de la crónica deportiva del país.

Fue una figura emblemática de la revista El Gráfico, biógrafo de una figura del deporte nacional como Diego Armando Maradona y director de Medios de la Asociación del Fútbol.

Nacido en Uruguay, el popular Cherquis trabajó en gran cantidad de medios desde 1962, incluyendo las radios Rivadavia y Splendid.

Entre sus obras se destacan dos libros biográficos: “Mi verdadera vida”, biografía del boxeador argentino campeón del Mundo Carlos Monzón, en 1976, y “Yo soy el Diego de la gente”, autobiografía testimonial de Diego Armando Maradona en la que colaboró con Daniel Arcucci, y juntos publicaron en el 2000.

Con su estilo enfático, teatral y cargado de personalidad, Cherquis Bialo transformaba nombres propios en verdaderas marcas registradas. “Johannesburgo” no era una palabra más en su relato: la decía con una entonación especial, alargando sílabas y dándole un peso dramático que captaba la atención del público.

Un estilo que marcó época

Quienes lo escucharon durante años en radio y televisión coinciden en que esa forma de decir ciertos nombres —en especial ciudades o escenarios internacionales— era parte de su impronta. No se trataba solo de informar, sino de narrar con una identidad propia.

En el caso de Johannesburgo, sede de eventos deportivos de relevancia mundial como el Mundial de Sudáfrica 2010, su pronunciación se volvió casi un guiño para la audiencia. Cada mención generaba una reacción inmediata: reconocimiento, sonrisa y, muchas veces, imitación.

Más que una anécdota

Lejos de ser un detalle menor, esa manera de expresarse reflejaba una concepción del periodismo en la que la voz, la interpretación y el estilo eran tan importantes como el contenido.

Cherquis Bialo entendía el relato como una construcción, donde cada palabra podía tener un peso propio. Por eso, su “Johannesburgo” trascendió lo anecdótico y se convirtió en parte de su legado.

El recuerdo que queda

Hoy, tras su fallecimiento, ese tipo de rasgos vuelven a cobrar valor entre quienes lo siguieron durante décadas. Más allá de sus análisis, primicias o coberturas, queda también ese costado distintivo que lo hacía único frente al micrófono.

En un mundo donde muchas voces tienden a uniformarse, la figura de Cherquis Bialo recuerda que el estilo personal sigue siendo uno de los sellos más fuertes del periodismo. Y, para muchos, bastará escuchar cómo alguien dice “Johannesburgo” para que su recuerdo vuelva a aparecer.