Dylan Rojas de 19 años, por mucho tiempo fue un “Guerrero de Inta”, entrenó boxeo en su adolescencia, pero debió dejar de lado su sueño para trabajar como muchos jóvenes. Este martes, Dylan fue asesinado de dos balazos por la espalda. Caminaba por Avenida Colón en barrio Planta de Gas de Trelew.
Su profesor, Diego Sañanco reconocido en la ciudad por acompañar adolescencias inculcando el deporte para sacarlos de la calle, pidió Justicia por él. Dylan atravesaba toda la ciudad para entrenar en barrio Moreira con los guerreros. “Era un excelente pibe, muy generoso viajaba siempre con nosotros. Jamás lo vi en ningún problema, es muy doloroso despedirlo”, dijo en comunicación con Jornada Radio.
Sañanco se sumó al pedido de Justicia de la madre de Dylan “si alguien vio algo que lo diga, sin miedo. Que denuncie”.
Recordó que fue muy lindo cuando Dylan se acercó a la escuela de boxeo porque “su abuelo fue boxeador y arbitro. Él arbitró varias peleas mías y el sueño de Dylan era ser boxeador. Recuerdo que perdió como tres peleas seguidas y yo le hablaba, le decía lo que tenía que revertir para ganar y así fue. Ese fue el mensaje que él dejó: lucha y perseverancia”.
Este miércoles los restos de Dylan fueron veladosdesde las 8 horas para recibir cristiana sepultura durante el mediodía.


Dylan Rojas de 19 años, por mucho tiempo fue un “Guerrero de Inta”, entrenó boxeo en su adolescencia, pero debió dejar de lado su sueño para trabajar como muchos jóvenes. Este martes, Dylan fue asesinado de dos balazos por la espalda. Caminaba por Avenida Colón en barrio Planta de Gas de Trelew.
Su profesor, Diego Sañanco reconocido en la ciudad por acompañar adolescencias inculcando el deporte para sacarlos de la calle, pidió Justicia por él. Dylan atravesaba toda la ciudad para entrenar en barrio Moreira con los guerreros. “Era un excelente pibe, muy generoso viajaba siempre con nosotros. Jamás lo vi en ningún problema, es muy doloroso despedirlo”, dijo en comunicación con Jornada Radio.
Sañanco se sumó al pedido de Justicia de la madre de Dylan “si alguien vio algo que lo diga, sin miedo. Que denuncie”.
Recordó que fue muy lindo cuando Dylan se acercó a la escuela de boxeo porque “su abuelo fue boxeador y arbitro. Él arbitró varias peleas mías y el sueño de Dylan era ser boxeador. Recuerdo que perdió como tres peleas seguidas y yo le hablaba, le decía lo que tenía que revertir para ganar y así fue. Ese fue el mensaje que él dejó: lucha y perseverancia”.
Este miércoles los restos de Dylan fueron veladosdesde las 8 horas para recibir cristiana sepultura durante el mediodía.
