
La investigación por el robo de fentanilo y propofol en hospitales porteños sumó un giro clave con la declaración de Chantal Leclercq, la médica residente que admitió haber sustraído medicamentos del Hospital Rivadavia para consumo personal. Conocida como “Tati”, la joven quedó bajo la lupa judicial por su vínculo con el anestesista fallecido Alejandro Zalazar y con Delfina “Fini” Lanusse, una de las principales implicadas en la causa por el desvío de estos fármacos.

Con el tiempo, ese vínculo derivó en encuentros personales donde consumían tanto drogas recreativas como sustancias de uso quirúrgico. En ese contexto, la Justicia ordenó allanamientos en propiedades vinculadas a la médica, ubicadas en la avenida Santa Fe al 5300 y en el country Santa Bárbara, en Tigre.
Si bien no se encontraron medicamentos, se secuestraron dispositivos electrónicos que serán analizados para reconstruir la posible red de distribución y consumo.
Durante una reunión con autoridades hospitalarias y representantes de la Asociación de Anestesia, Leclercq reconoció haber utilizado drogas como propofol, ketamina, fentanilo y midazolam, y confirmó que estas últimas fueron sustraídas del Hospital Rivadavia. Según indicó, el consumo se realizaba fuera del ámbito institucional.

Pese al peso de su testimonio, Leclercq no fue imputada hasta el momento. La causa tiene como principales acusados al anestesiólogo Hernán Boveri y a Delfina Lanusse, vinculados a encuentros donde, según la investigación, se utilizaban estos fármacos en contextos recreativos. El expediente, iniciado tras la muerte de Zalazar, continúa avanzando con nuevas pruebas y declaraciones que buscan determinar el alcance del desvío de medicamentos sensibles dentro del sistema sanitario.#

La investigación por el robo de fentanilo y propofol en hospitales porteños sumó un giro clave con la declaración de Chantal Leclercq, la médica residente que admitió haber sustraído medicamentos del Hospital Rivadavia para consumo personal. Conocida como “Tati”, la joven quedó bajo la lupa judicial por su vínculo con el anestesista fallecido Alejandro Zalazar y con Delfina “Fini” Lanusse, una de las principales implicadas en la causa por el desvío de estos fármacos.

Con el tiempo, ese vínculo derivó en encuentros personales donde consumían tanto drogas recreativas como sustancias de uso quirúrgico. En ese contexto, la Justicia ordenó allanamientos en propiedades vinculadas a la médica, ubicadas en la avenida Santa Fe al 5300 y en el country Santa Bárbara, en Tigre.
Si bien no se encontraron medicamentos, se secuestraron dispositivos electrónicos que serán analizados para reconstruir la posible red de distribución y consumo.
Durante una reunión con autoridades hospitalarias y representantes de la Asociación de Anestesia, Leclercq reconoció haber utilizado drogas como propofol, ketamina, fentanilo y midazolam, y confirmó que estas últimas fueron sustraídas del Hospital Rivadavia. Según indicó, el consumo se realizaba fuera del ámbito institucional.

Pese al peso de su testimonio, Leclercq no fue imputada hasta el momento. La causa tiene como principales acusados al anestesiólogo Hernán Boveri y a Delfina Lanusse, vinculados a encuentros donde, según la investigación, se utilizaban estos fármacos en contextos recreativos. El expediente, iniciado tras la muerte de Zalazar, continúa avanzando con nuevas pruebas y declaraciones que buscan determinar el alcance del desvío de medicamentos sensibles dentro del sistema sanitario.#