Chantal Leclercq, alias “Tati”, investigada en el escándalo de las “propofest”, fue imputada a comienzos de la mañana de este lunes, confirmaron altas fuentes judiciales a este medio.
El presunto delito: administración fraudulenta, por supuestamente robar anestésicos del Hospital Rivadavia, donde realizaba su residencia para especializarse en anestesiología.
La causa en su contra comenzó luego de que su jefe en el Rivadavia la delatara a AAARBA -la asociación que nuclea a los especialistas porteños- por supuestamente verla drogada en el lugar. Ante la asociación, Leclercq reconoció que consumió propofol, ketamina, fentanilo y midazolam, que habría tomado del stock del Rivadavia.

Según consta en registros judiciales, la nueva acusación en contra de Leclercq provino de una denuncia formulada por el juez Javier Sánchez Sarmiento, a cargo del Juzgado N°47, que investiga, precisamente, el presunto robo en el Italiano. Sánchez Sarmiento procesó a Boveri y Lanusse por el mismo delito de administración fraudulenta el viernes pasado.
La nueva acusación contra Leclercq se trata en un expediente aparte, que tramita en el Juzgado N°56, a cargo de Alejandro Litvack. Leclercq fue allanada la semana pasada por la Policía de la Ciudad.
La médica del Hospital Rivadavia fue el blanco de dos redadas requeridas por el fiscal Eduardo Cubría, que investiga la muerte del anestesiólogo Alejandro Zalazar, encontrado muerto en su departamento de la calle Juncal al 4600 el 20 de febrero pasado, con una vía conectada al pie derecho entre elementos descartables para inyecciones.

En paralelo, la fuerza porteña ingresaba a un departamento vinculado a Leclercq, ubicado en un exclusivo edificio sobre la avenida Santa Fe, en el límite entre Belgrano y Palermo, de más de 150 unidades.
El chat grupal de vecinos es multitudinario. Allí, las expensas mensuales superan los $450 mil. Con personal de seguridad ubicado las 24 horas en la entrada, cuenta con amenities como sauna, gimnasio, un SUM con parrilla de grandes dimensiones y, debajo de todo, un laundry, un espacio comunitario de lavadoras y secadoras, que operan a $2 mil la ficha.
No se encontró ningún objeto de interés para la causa en el departamento de Santa Fe. Sin embargo, entre los vecinos, el allanamiento revivió un episodio sugerente en el archivo del chat. En mayo de 2025, dos agujas hipodérmicas fueron encontradas en el laundry mismo. La primera fue hallada el 22 de mayo y reportada en el chat vecinal.
“Buenas, por favor, revisen los bolsillos de su ropa antes de mandarla a las lavadoras y secadoras. Me encontré con todo esto en el filtro de las secadoras”, reportó un vecino. Tres días más tarde, una vecina escribió: “Por favor revisen antes de lavar y secar. Es un peligro esto”. Leclercq, que podía ver la conversación al ser parte del grupo, no hizo comentario alguno.


Chantal Leclercq, alias “Tati”, investigada en el escándalo de las “propofest”, fue imputada a comienzos de la mañana de este lunes, confirmaron altas fuentes judiciales a este medio.
El presunto delito: administración fraudulenta, por supuestamente robar anestésicos del Hospital Rivadavia, donde realizaba su residencia para especializarse en anestesiología.
La causa en su contra comenzó luego de que su jefe en el Rivadavia la delatara a AAARBA -la asociación que nuclea a los especialistas porteños- por supuestamente verla drogada en el lugar. Ante la asociación, Leclercq reconoció que consumió propofol, ketamina, fentanilo y midazolam, que habría tomado del stock del Rivadavia.

Según consta en registros judiciales, la nueva acusación en contra de Leclercq provino de una denuncia formulada por el juez Javier Sánchez Sarmiento, a cargo del Juzgado N°47, que investiga, precisamente, el presunto robo en el Italiano. Sánchez Sarmiento procesó a Boveri y Lanusse por el mismo delito de administración fraudulenta el viernes pasado.
La nueva acusación contra Leclercq se trata en un expediente aparte, que tramita en el Juzgado N°56, a cargo de Alejandro Litvack. Leclercq fue allanada la semana pasada por la Policía de la Ciudad.
La médica del Hospital Rivadavia fue el blanco de dos redadas requeridas por el fiscal Eduardo Cubría, que investiga la muerte del anestesiólogo Alejandro Zalazar, encontrado muerto en su departamento de la calle Juncal al 4600 el 20 de febrero pasado, con una vía conectada al pie derecho entre elementos descartables para inyecciones.

En paralelo, la fuerza porteña ingresaba a un departamento vinculado a Leclercq, ubicado en un exclusivo edificio sobre la avenida Santa Fe, en el límite entre Belgrano y Palermo, de más de 150 unidades.
El chat grupal de vecinos es multitudinario. Allí, las expensas mensuales superan los $450 mil. Con personal de seguridad ubicado las 24 horas en la entrada, cuenta con amenities como sauna, gimnasio, un SUM con parrilla de grandes dimensiones y, debajo de todo, un laundry, un espacio comunitario de lavadoras y secadoras, que operan a $2 mil la ficha.
No se encontró ningún objeto de interés para la causa en el departamento de Santa Fe. Sin embargo, entre los vecinos, el allanamiento revivió un episodio sugerente en el archivo del chat. En mayo de 2025, dos agujas hipodérmicas fueron encontradas en el laundry mismo. La primera fue hallada el 22 de mayo y reportada en el chat vecinal.
“Buenas, por favor, revisen los bolsillos de su ropa antes de mandarla a las lavadoras y secadoras. Me encontré con todo esto en el filtro de las secadoras”, reportó un vecino. Tres días más tarde, una vecina escribió: “Por favor revisen antes de lavar y secar. Es un peligro esto”. Leclercq, que podía ver la conversación al ser parte del grupo, no hizo comentario alguno.
