En un nuevo capítulo del conflicto por los presuntos abusos en la Escuela Nº 21 de Trelew, madres, padres y miembros de la comunidad educativa marcharon desde la Municipalidad hasta la Escuela Nº 85, donde finalmente fueron recibidos por la supervisora de la Seccional, Graciela Ortiz. Allí, dos madres de los niños afectados, junto a su abogada, mantuvieron una reunión clave que derivó en anuncios concretos.
Tras el encuentrouna de las madres confirmó que se resolvió el reemplazo total del personal de la institución. “Se va a cambiar absolutamente todo. Directivos, maestros, porteros: todos fueron echados y no van a ir a otra escuela tampoco”, aseguró. Además, indicó que se avanzará con acciones legales contra quienes formaban parte del establecimiento.
Según detalló, el regreso a clases podría concretarse en una semana, aunque bajo una nueva estructura institucional: habrá directivos con experiencia en este tipo de situaciones, docentes capacitados y equipos de supervisión permanentes. También se incorporará contención psicológica tanto para los alumnos como para las familias, con profesionales dentro de los establecimientos.

En relación a los niños involucrados en las denuncias, señaló que no continuarán asistiendo a esa escuela ni a otra institución, aunque se garantizará su derecho a la educación bajo otra modalidad.
Una de las madres afectadas destacó que las respuestas cumplen con los reclamos que venían sosteniendo. “No queríamos promesas, queríamos hechos, y así fueron”, afirmó. Remarcó que el conflicto “recién empieza” y que continuará el seguimiento del caso hasta las últimas consecuencias.

Se hizo un llamado a otras familias a formalizar las denuncias: “Es necesario que todas las mamás se animen y denuncien en la Comisaría de la Mujer, porque se necesita un expediente para avanzar”, explicó la abogada.
El encuentro con el ministro se concretó luego de varios días de reclamos que incluyeron manifestaciones frente a la escuela, incidentes con la Policía y una reunión previa con el intendente. Ahora, con las primeras medidas confirmadas, el foco está puesto en la implementación de los cambios y el avance de las investigaciones judiciales.

Samanta es madre de uno de los chicos que sufrió maltrato. “Pero no llegó a mayores, se pudo defender y me lo contó”. Fue una de las primeras denuncias. “Lo encerraron en el baño y lo incitaron a hacer cosas sexuales”, describió en La Linterna, por Jornada Radio.
El miércoles de la semana pasada Samanta hizo un acta con la directora para dejar constancia de su reclamo. “No sólo le pasó a mi nene; el viernes tuvimos una reunión de padres urgente con la directora y saltaron más casos de agresiones y malos tratos, nunca pensamos que se iba a agravar así”.
El mediodía del lunes charlaron con la directora y se sumó la supervisora. “Nos aseguraron que todo estaba controlado con personal y porteros en los baños”. Según Samanta, lo sucedido fue un abuso con acceso carnal.
Son chicos de 7 años de segundo grado del turno tarde. “No es culpa de la criatura sino que seguramente naturalizó cosas que pasan en su casa”.
Fotos: Daniel Feldman / Redacción Jornada

En un nuevo capítulo del conflicto por los presuntos abusos en la Escuela Nº 21 de Trelew, madres, padres y miembros de la comunidad educativa marcharon desde la Municipalidad hasta la Escuela Nº 85, donde finalmente fueron recibidos por la supervisora de la Seccional, Graciela Ortiz. Allí, dos madres de los niños afectados, junto a su abogada, mantuvieron una reunión clave que derivó en anuncios concretos.
Tras el encuentrouna de las madres confirmó que se resolvió el reemplazo total del personal de la institución. “Se va a cambiar absolutamente todo. Directivos, maestros, porteros: todos fueron echados y no van a ir a otra escuela tampoco”, aseguró. Además, indicó que se avanzará con acciones legales contra quienes formaban parte del establecimiento.
Según detalló, el regreso a clases podría concretarse en una semana, aunque bajo una nueva estructura institucional: habrá directivos con experiencia en este tipo de situaciones, docentes capacitados y equipos de supervisión permanentes. También se incorporará contención psicológica tanto para los alumnos como para las familias, con profesionales dentro de los establecimientos.

En relación a los niños involucrados en las denuncias, señaló que no continuarán asistiendo a esa escuela ni a otra institución, aunque se garantizará su derecho a la educación bajo otra modalidad.
Una de las madres afectadas destacó que las respuestas cumplen con los reclamos que venían sosteniendo. “No queríamos promesas, queríamos hechos, y así fueron”, afirmó. Remarcó que el conflicto “recién empieza” y que continuará el seguimiento del caso hasta las últimas consecuencias.

Se hizo un llamado a otras familias a formalizar las denuncias: “Es necesario que todas las mamás se animen y denuncien en la Comisaría de la Mujer, porque se necesita un expediente para avanzar”, explicó la abogada.
El encuentro con el ministro se concretó luego de varios días de reclamos que incluyeron manifestaciones frente a la escuela, incidentes con la Policía y una reunión previa con el intendente. Ahora, con las primeras medidas confirmadas, el foco está puesto en la implementación de los cambios y el avance de las investigaciones judiciales.

Samanta es madre de uno de los chicos que sufrió maltrato. “Pero no llegó a mayores, se pudo defender y me lo contó”. Fue una de las primeras denuncias. “Lo encerraron en el baño y lo incitaron a hacer cosas sexuales”, describió en La Linterna, por Jornada Radio.
El miércoles de la semana pasada Samanta hizo un acta con la directora para dejar constancia de su reclamo. “No sólo le pasó a mi nene; el viernes tuvimos una reunión de padres urgente con la directora y saltaron más casos de agresiones y malos tratos, nunca pensamos que se iba a agravar así”.
El mediodía del lunes charlaron con la directora y se sumó la supervisora. “Nos aseguraron que todo estaba controlado con personal y porteros en los baños”. Según Samanta, lo sucedido fue un abuso con acceso carnal.
Son chicos de 7 años de segundo grado del turno tarde. “No es culpa de la criatura sino que seguramente naturalizó cosas que pasan en su casa”.
Fotos: Daniel Feldman / Redacción Jornada